VIDEO | Locales de viejas escuelas laborales del puente Duarte están abandonados
Onesvie y otras autoridades dicen que el puente Duarte no representa peligro en su estructura
Aunque la parte estructural del Puente Juan Pablo Duarte se "mantiene en condiciones de estabilidad y seguridad para su operación", según las autoridades, en la parte interna de la cabecera este del viaducto, el deterioro es progresivo con derrumbe del piso y paredes en lo que eran aulas donde se impartían cursos de costura, maquillaje, manualidades, ebanistería y otras disciplinas.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructuras y Edificaciones (Onesvie) y la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático la infraestructura no ofrece peligro, sin embargo, está en proceso de licitación para la contratación de servicios de diagnóstico de ese y otros puentes.
Las columnas se mantienen en buenas condiciones al igual que la mayoría de las vigas de concreto, sin embargo, debido a los más de 70 años de su construcción, el tiempo se ha encargado de develar parte del varillaje que en algunos puntos está oxidado.
Onesvie descarta riesgos en el puente Juan Pablo Duarte
Lo que eran talleres
Hasta el año 2000 debajo de la cabecera este del viaducto existía una escuela laboral donde se ofrecían cursos diversos por medio de la Escuela Taller de Santo Domingo y la Escuela Laboral Juan Pablo Duarte junto a talleres comunitarios, pero desaparecieron y una de las razones eran las malas condiciones de las aulas y el ruido de los vehículos al transitar.
El lugar quedó abandonado y se convirtió en un refugio de indigentes: "De aquí se llevaron 60 motores de máquinas de coser, hacían hoyos por los lados de las paredes, se metían y robaban todo. La gente se fue desencantando y esos proyectos los abandonaron", dijo el propietario de un negocio ubicado en el lugar.
Después de que se llevaron todo lo de valor, los antisociales arrancaron las verjas, las puertas y los inodoros y se los llevaron para venderlos, dejando los que eran salones de clases convertidos en vertederos y lugares para defecar.
Hoy, los espacios son basureros con camas donde duermen indigentes y algunas de las que eran aulas se están derrumbando debido a la erosión que causa una cañada, que cuando llueve mucho, el agua llega a casi un metro en el interior de los abandonados locales.
En uno de los locales se ha creado un hueco en medio de una columna que aún conserva su base, pero que si no se toman medidas a tiempo las aguas podrían afectarla. La cabecera oeste, en el Distrito Nacional, se mantiene en buenas condiciones, debajo funciona un destacamento que se encarga de la seguridad de la zona.
"Los ingenieros de Obras Públicas vienen a cada rato aquí a supervisar, pero hay que volver a rellenar los pisos y reconstruir las paredes que se van a desplomar de un lado", dijo Rafael Padilla residente próximo al Club Calero.
Explicó que después de las dos de la madrugada, cuando los camiones y demás vehículos pesados acostumbran pasar por el puente este se siente con mayor vibración del rodamiento del puente.
En el año 2022 el puente Duarte fue sometido a un cambio de la capa de rodadura, que incluyó el cambio de las juntas de expansión, pero no hubo seguimiento a la parte estructural. En varias ocasiones fue necesario volver a trabajar la parte de las juntas que se deterioraban de una vez con el paso de los vehículos.






Adalberto de la Rosa