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Rehabilitación
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VIDEO | Asociación Dominicana de Rehabilitación: una obra de amor al servicio de todos

En casi 59 años 18 millones de personas han sido atendidas por diversas causas

La Asociación Dominicana de Rehabilitación (ADR) es un nido de amor sustentado por manos generosas y altruistas, donde se ofrece servicio integral y con dignidad a las personas con alguna discapacidad que así lo requieran para eliminar o disminuir sus dolencias, sus limitaciones físico-motoras y hacerlas más libres, autónomas y productivas.

Es una confluencia de voluntades en la que la disciplina, el orden, la vocación de servicio y el amor al prójimo son su estandarte desde que la institución fue creada por su fundadora, la señora Mary Pérez de Marranzini junto a un grupo de hombres y mujeres, hará en octubre próximo 59 años.

Esta institución fue incorporada mediante el decreto 126-63 y adecuada por la Ley 122-05 como programa de prevención, habilitación y rehabilitación de toda persona con limitaciones físicas, mentales congénitas o adquiridas.

Rehabilitación no es solo terapia física ocupacional, también consultas médicas, fisiatría, neurología, psicología psiquiatría, terapia del lenguaje, tratamientos terapéuticos para personas con el síndrome de Down, discapacidad intelectual o retardo, además cuenta con laboratorio ortopédico para prótesis y pronto será inaugurado un equipo robótico donado por Japón.

En la sede central se realizan intervenciones quirúrgica que en los años 80 los médicos ortopedas de la entidad utilizaban hospitales y centros privados, pero a partir del año 2000 se estableció en la sede un módulo quirúrgico con dos salas de cirugías, aprobadas y fiscalizadas por el Ministerio de Salud Pública, en el que se realizan operaciones ortopédicas y reconstructivas con especialidad a nivel de columna y las extremidades inferiores y superiores, fundamentalmente para en niños que debido a su corta edad se pueden corregir deformaciones.

Otro campo importante es el empleo, se prepara a pacientes para insertare en el mercado laboral e incluso muchos de los empleados tienen alguna discapacidad físico- motora o intelectual que realizan una gran labor en la institución.

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Infografía

La ADR cuenta con 34 centros en todo el país, incluida la sede principal, ubicada en la calle Mary Pérez Viuda Marranzini, avenida Jhon F Kennedy y Leopoldo Navarro en el sector Miraflores en el Distrito Nacional, donde se ofrecen todos los servicios, que se reducen en: medicina de rehabilitación, educación especial e inserción laboral disponibles en un ambiente agradable, accesible y seguro.

En los casi 59 años de labor, han recibido atenciones 18 millones de personas con alguna discapacidad en los 34 centros, lo que equivale a que al menos un miembro de todas las familias dominicanas haya buscado y recibido ayuda en esa filantrópica entidad sin fines de lucro cuya máxima satisfacción es la calidad y calidez de sus servicios.

Cuenta con un personal de 1,180 empleados en todos los centros del país debidamente entrenado para tratar con dignidad y amor a todo el que busque algún servicio en espacios higienizados y con las condiciones estructurales pensada para todo tipo de discapacidad humana.

Leonardo Rafael Ariza de Castro, director general de la Asociación Dominicana de Rehabilitación (ADR) cuenta que todos se tratan de dar con la misma intensidad que su fundadora, doña Mary Pérez Marranzini, que por amor a su hijo Celso fundó la entidad que ha servido a tantas personas, el 70% de ellas, con grandes limitaciones económicas.

Para sustentar esta obra no solo se requiere de infraestructura, buenas voluntad y personal calificado, sino también de recursos, algunos de los cuales llegan por la generosidad de empresarios, personalidades y organismos de cooperación, además de los aportes que ofrecen los propios usuarios mediante sus seguros de salud.

Pero uno de los aportes más importante lo hace el Estado, que el año pasado aumento la asignación a la institución de 84 millones de pesos a 140 millones, es de decir, de siete millones mensuales a casi 12 millones, lo que permite ofrecer mejore servicios a los usuarios o pacientes. El aumento equivale a un 10% del presupuesto del general de la entidad que ronda los 1,400 millones de pesos.

“Nosotros estamos ya teniendo más de cinco mil intervenciones diarias a nivel nacional, si bien es cierto que las ARS pagan parte de seguro y terapias, no menos cierto es que las tarifas que tenemos están muy por debajo de lo que pudiera ser el promedio nacional de donde surtimos. Tenemos colaboradores, pero nuestro gran colaborar es el Estado Dominicano”, indica el director Ariza.

2020, un año difícil

El año pasado marcó un antes y un después para la Asociación Dominicana de Rehabilitación porque como recuerda Anniuska Castillo, directora de Planificación y Proyectos, el COVID -19 no solo impactó a la República Dominicana, sino también al mundo.

Fue preciso cerrar los servicios que ofrece la entidad durante dos meses como se hizo con casi todos en el país y para la reapertura se atendieron 470 pacientes y usuarios, cifra similar a la que debió ser hace casi 59 años cuando se fundó la entidad, toda vez que una sola filial o la sede central atiende alrededor de 2,000 personas.

El crecimiento en la asistencia y requerimiento de servicios fue gradual y ya para octubre del pasado año se empezó a notar la reactivación que se pudo comprar con la del año 2016, con una afluencia de alrededor de un 80% de cobertura diaria, algunos más que otros.

El reto era crear las condiciones de para que los pacientes pudieran recibir los servicios con el menor riesgo de contagio posible y para ello, y antes de la pandemia se diseñó un protocolo de bioseguridad que se aplicó con excelentes resultados y que ha sido emulado por otras instituciones, tomando en cuenta tanto al personal como a los usuarios

En todo ese proceso las ayudas no se hicieron esperar y hubo entidades como empresarios, zonas francas, entidades locales y municipales que han apoyado con donaciones de mascarillas, gel, alcohol, guantes y otros elementos indispensables para la mejor higiene y protección contra la enfermedad,

“No empezamos con todos los servicios, la población infantil, atención temprana y alto riegos estaba limitada, al igual que el servicio de lenguaje y psicología, pero ya a la fecha son servicios que se están ofreciendo. Nuestra institución se centra en el respeto a la dignidad de la persona, el trato es el mismo sin importa a condición socio económica del usuario”, dijo Castillo.

Uno de los desafíos que se han tenido es que muchos pacientes no pueden darles seguimiento a sus casos porque no cuentan con los recursos para transporte hasta la institución, lo que significa todavía un desafío porque el 70% de los visitantes y usuarios son personas de bajos ingresos, que ni perciben el salario mínimo.

Faltan profesionales

Una de las limitaciones que tiene el país es la falta de profesionales en algunas áreas como es el caso de médico fisiatras. Anniuska Castillo, directora de Planificación y Proyectos cuenta que cuando inició la Asociación Nacional de rehabilitación el país no contaba con muchos fisiatras, terapeutas físicos ocupacional, lo que motivó que tuvieran que recurrir a consultores internacionales con apoyo a programas de otras naciones.

Los terapeutas físicos, muchas veces eran los propios psicólogos y psiquiatras que hacían su trabajo luego de recibían entrenamiento durante cuatro y seis meses es a partir de los años 80 cuando entidades como el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra incorporan a su curriculum licenciaturas en terapia física.

Pero todavía hay carencia y como expresa el director Leonardo Rafael Ariza de Castro, en ese campo hay vacantes al igual que en el área de terapia del habla. Los principales servicios se ofrecen en las zonas urbanas como Santo Domingo y Santiago, pero no así en lugares apartados como la frontera.

“Por lo general nuestros estudiantes tienden a ir hacia las carreras más conocidas. Aquí hay necesidad imperante de médicos fisiatras, yo le aseguro que si en este momento hubiera 20 médicos fisiatras que se graduaran este año, esos 20 médicos fisiatras tuvieran empleos inmediatos, sin embargo, se van a las carreras tradicionales de la medicina y posiblemente algunos tienen que emigrar por el hecho de que está saturado en esa área de la medicina”.

En avance

Rehabilitación sigue creciendo y su persona mantiene su mística de trabajo, de servicio con amor como lo quiere su fundadora y todo su equipo directivo para seguir apoyando a tanta gente que requiere atenciones especializadas.

En varios de sus centros se amplía la cobertura y la carpeta de servicios, se amplían las instalaciones y se crean otros centros como forma de descentralizar la sede central y facilitarles las condiciones a los usuarios de otras localidades.

Se trabaja en instalar y mejorar centros en el municipio de Guerra, Hato Mayor, en Maimón, Constanza, Boca Chica y otros lugares de mucha demanda de servicios. En esos lugares equipos de hombres y mujeres espera servir para mejorar las condiciones físico-motora e intelectual a quienes los necesiten, siguiendo siempre el ejemplo de doña Mary Pérez Marranzini de servir con amor al prójimo respetando su dignidad.

TEMAS -

Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Dominicana O&M. Ha ejercido el periodismo desde 1988 en radio, televisión y periódicos.