CAASD entrega 26 viviendas a familias de Los Platanitos
Se trata de la primera etapa del proyecto en Santo Domingo Norte

La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) y la Alcaldía de este municipio entregaron 26 viviendas a igual número de familias que fueron desalojadas de la cañada Los Platanitos.
Se trata de 16 apartamentos y 10 casas de la primera etapa que fueron construidas a un lado de la cañada que fue saneada y sobre la cual se construyó una calle que da acceso a la parte interna del proyecto.
Las obras, viviendas y saneamiento de la cañada tienen un costo de 221 millones de pesos y son el resultado de una promesa hecha por el presidente Danilo Medina durante una visita sorpresa realizada en el 2015.
La segunda etapa del proyecto contempla 64 apartamentos más que se construyen próximo a la avenida Jacobo Majluta, Y que de acuerdo con el director de la CAASD, Alejandro Montás, la mayoría está en fase de terminación.
El proyecto completo comprende la reubicación de 90 familias que vivían en condiciones de vulnerabilidad cuando llovía y en medio de basura y malos olores.
Montás manifestó que se trata de un proyecto que impactará la vida de unas 18,000 familias porque, además, junto al Instituto Nacional de la Vivienda (INVI) serán rehabilitadas otras 300 viviendas de la zona que están en malas condiciones.
Precisó que ese sueño hecho realidad para los beneficiados es parte de la visión que tiene la administración del presidente Danilo Medina.
Por su lado, el alcalde René Polanco expresó su satisfacción por el proyecto en el que la Alcaldía ha tenido una participación activa. Recordó que para la construcción de las 64 viviendas en la avenida Jacobo Majluta, los terrenos los donó el ayuntamiento que dirige.
Saltos y lágrimas fueron las manifestaciones de felicidad de algunas de las personas beneficiadas con la entrega de llaves para su apartamento o casa. Tomasina Soto González no pudo contener las lágrimas al entrar a su apartamento y sentir que era de ella.
Al abordarla solo pudo decir: ¡gracias a Dios! y sus ojos se anegaron y enrojecieron de la emoción al ver que cambiará de vida, que no tendrá que preocuparse cada vez que llueva y que ya no se le perderá la mirada en el cauce de la cañada que crecía de repente y arrasaba con todo.
Otra beneficiada con un apartamento tomó su llave y brincó delante de todos de la emoción por tener un techo propio. Una de la entrevistada dijo que alquilará la vivienda porque vive en una casa cómoda.




Adalberto de la Rosa