Cinco décadas restaurando los sueños en Villa Consuelo

  • Juan Morel se ha pasado gran parte de su vida reparando colchones
  • Es padre de ocho hijos y se gana el sustento a través de trabajos informales

Desde hace 50 años Juan Morel se ha dedicado a reparar colchones en las inmediaciones del mercado de Villa Consuelo, mismo lugar donde vio nacer, crecer y como cinco de sus ocho hijos emprendían sus vidas como adultos.

El Coloso, como es mayormente conocido en el mercado empezó a trabajar a la edad de 18 años de manera informal en la restauración y fabricación de colchones.

Luego de dos meses y cuatro días sin poder trabajar ya que pertenece a la población de riesgo, Juan se reintegró a sus labores con todas las precauciones a tomar en vista de la convivencia de los dominicanos con el COVID-19.

Actualmente es el sustento de tres de sus hijos y su esposa. En los días antes de la pandemia Juan nos narra que en una jornada de trabajo normal se podía ganar mil o dos mil pesos.

Antes de la pandemia en un día se ganaba mil y dos pesos
Antes de la pandemia en un día se ganaba mil y dos pesos ( )

“aquí tu ganas dependiendo del día, así como te ganas mil o cuatro mil pesos, también hay días que ni te estrenas (no se gana nada de dinero). En esta reapertura se ve movimiento porque estamos comenzando o mejor dicho terminando con los trabajos que teníamos pendientes” nos cuenta Juan mientras termina de forrar un colchón.

Relata que durante el tiempo que no estuvo trabajando se le hizo difícil, pues no producía dinero, pero de igual manera había que gastarlo.

Su esposa es hipertensa y su estado de salud es aún más delicado porque sufre de los riñones, y es el quien ha tenido que suplir todas sus medicinas y al mismo tiempo la cuida.

Con respecto a la situación actual que vive el país Juan dice no sentirse seguro, puesto que recientemente sus hijos le mostraron el vídeo donde se muestra la desorganización en el metro de Santo Domingo.

Las medidas de distanciamiento para el son fundamentales, pues debe evitar a toda costa el ser contagiado del virus debido a la condición de salud de su esposa y de igual manera debido a su edad.

“Con 68 años estoy expuesto a muchísimas cosas, pero como usted comprenderá tengo que venir a trabajar porque el capital que tenia se fue a pique” relata el coloso mientras corta la tela que le pondrá a uno de los colchones que está forrando.

Juan es muy conocido en las inmediaciones de Villa Consuelo y respetado por sus compañeros de trabajo, desde el mas pequeño hasta el más grande.

Anhela que el azote de la pandemia pronto se vaya para poder convivir de forma natural y sin mascarillas con sus familiares y compañeros de trabajo.

Juan teme que la situación del pís empeore
Juan teme que la situación del pís empeore ( )

“De aquí para allá solo resta ponerse a trabajar respetando las medidas de distanciamiento, el volver a lo que era antes será difícil, pero hay que seguir hacia adelante, el mundo no se va a acabar”, asegura Juan.

Para el coloso, el dominicano es una persona testaruda que le gusta retar a las autoridades, pero a su parecer llegará el momento de que las personas se adapten y cumplan con las normas que se le pidan.

Destaca que él ha cumplido a cabalidad todas las medidas del gobierno y que sus jornadas de trabajo ya no serán tan largas como antes debido a la situación de la pandemia.

“yo estoy saliendo de mi casa porque es una obligación y de ahora en adelante me voy a ir más temprano. En el país hay mucha gente no cumple con el distanciamiento, aquí por todos lados tu hay un molote de gente pegada, si esto sigue así, se va a volver igualito que Chile”, dice Juan.

20200522 https://www.diariolibre.com

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