VIDEO | Pese a la pandemia, el espíritu de la Navidad se renueva en la avenida Winston Churchill
Comeciantes dicen que las ventas se mantienen, pero más bajas que en años anteriores
Cada final de año la avenida Winston Churchill se llena de colorido y el espíritu de la Navidad renace en sus aceras cuando vendedores de “charamicos”, estrellas, conos, lonjas de madera, angelitos, sillones, bolas y otros adornos se exhiben en la vía.
Los colores de fiesta como el rojo, verde, blanco y otros predominan en los artículos artesanales confeccionados por artistas que usan como materia prima el bejuco, troncos, pajas y arbustos a los que les suman ramas para soportar las decoraciones navideñas.
Los precios se mantienen “estables”, dicen vendedores: por ejemplo, un charamico de 7 pies puede costar entre RD$2,500 y RD$3,000; un caballito RD$700 y RD$1,000. Las bolas según su tamaño pueden costar entre RD$50 y RD$500; una estrella, también dependiendo del tamaño se puede adquirir entre RD$200 y RD$600 y así sucesivamente.
En este 2020 caracterizado por los efectos de la pandemia del coronavirus, las ventas no han estado del todo buenas, pero la gente sigue comprando para adornar sus viviendas y negocios. Los artesanos sacan sus mercancías y algunas las cuelgan de los árboles y palmeras de la avenida dando un toque de bienvenida a la época más alegre del año.
La exhibición es ya parte tradicional de la decoración de la avenida y la Alcaldía la asume como parte de los atractivos de la época, pero eso sí, cobra sus impuestos a los vendedores y les limita el tiempo de permanencia.
Las reglas están claras: no se debe obstruir el tránsito peatonal y cada espacio debe ser mantenido con limpieza y para ello trabajadores de la Alcaldía se mantienen diariamente recogiendo los residuos que regularmente se produce en esos lugares, más los generados por las ventas de los adornos.
Para muchos no hay motivos de celebración, pero para otros, las Navidades siempre son un motivo para festejar a pesar de las circunstancias, y en este año, las razones son mayores debido a la situación social generada por la pandemia y las restricciones impuestas.
Aníbal Adames es un joven que se gana la vida vendiendo adornos navideños en la Churchill y para él el ambiente está raro. Las ventas no están como en años anteriores, aunque afirma que algo se vende.
“Las ventas están medio flojas, no se ha vendido casi, ha estado lenta este año por la cuarentena no estamos vendiendo mucho porque hay gente que compra de noche y el toque de queda no permite”.
Para David de Jesús, responsable de otro puesto de venta, al principio las ventas han estado bajas, pero que al transcurrir los días ha aumentado un 5%, estima. Sin embargo, su negocio tiene 30 años y no solo se vende en Navidad, sino durante todo el año.
Explica que la Alcaldía les permite colocar sus mercancías en las aceras a partir de mediado de octubre y hasta el 2 de enero de cada año.
Sin dudas que el ambiente generado por el coronavirus ha impactado en el ánimo de mucha gente y aunque no en la proporción de años anteriores, las ventas se mantienen, dice Francisco Mejía, mejor conocido como Pancho.
“Se está vendiendo, menos que el año pasado, pero se vende, gracias a Dios. Mira... a mí se me acabaron los charamicos, nada más me quedan esos dos. La gente siempre compra”, afirma con buen ánimo.
Hay ciudadanos que se resisten a claudicar ante la pandemia y al contrario ven en las navidades una oportunidad para reponerse y seguir luchando con la esperanza de que el niño Dios renazca en sus corazones.



Adalberto de la Rosa