Sequía en la Línea Noroeste: ¡En espera de un milagro!

  • Cientos de vacas mueren, la producción está menguada y en algunas comunidades no hay agua para consumo humano

La sequía en la Línea Noroeste, considerada por los lugareños como la más severa de los últimos 60 años, impacta negativamente en todo lo que tiene vida, desde los humanos, los animales, hasta la agricultura y el medio ambiente, y pese a los esfuerzos por mitigar sus efectos, la esperanza de la gente está depositada en Dios, a quien ruegan por lluvias.

Las nubes cargadas de agua danzan sobre las agrestes tierras de las que emana un agobiante calor en medio de un panorama de hojas secas, animales casi esqueléticos, polvo que invade todos los espacios y envases frente a las viviendas y establecimientos a la espera de un poco de agua de la que una y dos veces a la semana regalan instituciones del Gobierno.

La ganadería es uno de los sectores afectados, a diario mueren reses que se “aplastan” o caen sin fuerzas, desnutridas para no levantarse jamás por el hambre y la sed. La experiencia de los agricultores les indica que ha faltado prevención, que se debieron adoptar medidas antes de que la situación llegara a la actual gravedad.

Pedro José de Jesús Marrero (Chichito), es presidente de la Asociación de Ganaderos de la comunidad La Horca, en Las Matas de Santa Cruz y es de los pocos ganaderos a los que no se les han muerto vacas porque el pasado año un amigo agricultor le dijo que se preparara para esta sequía y desde entonces cultivó maíz para alimentar sus reses, pero no ha sido suficiente.

Tiene la suerte de contar con un pequeño reservorio que le llama la presa de Dri Cibao, pero advierte que solo queda un poco del líquido para dos o tres semanas porque se está secando.

Cada paca de arroz para las vacas cuesta RD$70.00 y una vaca se come más de una al día y si es de yerba el costo ronda los RD$150.00 y RD$200.00 la unidad, por lo que para alimentar sus vacas tendría que invertir diariamente RD$3,150.00 o RD$9,000 todos los días, lo que considera imposible.

Si antes de la sequía producía tres cubos de leche, ahora, ahora solo entre 14 y 15 litros del alimento. Tiene la esperanza de que el Gobierno a través del Ministerio de Agricultura envíe algo más de los 1.045 galones de melaza que se entregan por medio del Instituto Nacional de recursos Hidráulicos (INDRHI).

“Yo tengo 71 años de edad y 50 trabajando ganadería y mi papá me decía que, en 1956, había pasado una sequía muy fuerte que se extendió de 1956 hasta parte del 1958, en ese entonces todas las vacas se murieron y vamos en ese camino, pero yo tengo fe en Jesucristo de que va a llover pronto”.

En las comunidades Arroyo Caña, Derramadero y Agua de Luis, en la parte norte se han muerto 350 vacas en los últimos dos meses y como explica Juan Alberto Peguero, productor de leche de la zona, solo a él se le han muerto 8 de 30 que tenía incluidas dos que compró financiada por RD$200,000.

“La sequía nos afecta duramente porque somos pequeños agricultores y ganaderos, el Gobierno está anunciando ayuda, están llegando, pero poca, no se puede decir que no llega, pero para la sequía que tenemos es poco lo que lleva porque las cosas están mal dirigidas”.

Marcos Jorge Ventura, es gobernador de Montecristi y es parte del nivel de coordinación de las instituciones oficiales que tratan de mitigar los efectos de la sequía y cuenta que además del impacto negativo en la ganadería, en la agricultura es similar.

Informa que la producción de tabaco se perdió, la de arroz está muy afectada y también se corre el riesgo de que se produzca el 60 % del banano orgánico que se cultiva en Montecristi, todo por causa de la sequía.

“Nosotros estamos a la voluntad de Dios, dice la ONAMET que la sequía podría prolongarse por un par de meses más y si es así debemos hacer acopio desde ahora porque lo que se espera no es chiquito y nosotros, las cuatro provincias del Noroeste podríamos sufrir los terribles embates de la sequía”.

El agua para consumo humano también está crisis y aunque el gobernador asegura que tienen suficiente como para tres o cuatro meses, en las munidades rurales la situación es crítica y como explica Sandra Pérez, presidenta del Centro de Madre Nuevo renacer de Arroyo Caña, las mujeres son las más sufridas.

Tienen que cargar aguas largas distancias y en muchas ocasiones tiene que irse a lavar a otras comunidades. Si el agua es comprada hay que pagar entre RD$ 2,000 y RD$ 2,500 por un camión cisterna

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¿Que se está haciendo?

Para la provincia Montecristi 26 camiones distribuyen agua gratuita, algunos alquilados y otros propiedad de Obras Públicas, el Instituto Agrario, el Ministerio de Agricultura, INAPA, el INDRHI y la Dirección General de Fronteras, entre otras instituciones, asegura el gobernador.

El Ministerio de la Presidencia instruyó a Agricultura y al INDRHI para ir en auxilio de las familias pobres y del ganado, con la entrega de melaza, afrecho, caña y agua, pero el representante del ejecutivo en la provincia considera que ante la magnitud de la sequía, resultan insuficientes.

Un consorcio de ONG integrado por cinco entidades y junto a instituciones oficiales desarrolla en la zona el programa “Resiliencia a la Sequía” como forma de aportar a mitigar los efectos y de acompañar a las comunidades en este proceso con acciones que permitan prevenir situaciones similares a las actuales.

Lo integran Plan Internacional, la FAO, el Programa Mundial de Alimentos, OXFAM y la Unión Europea, esta última es la entidad que financia el proyecto que terminaría a final d este año.

Esas entidades trabajan en las comunidades más afectadas por la sequía llevando orientación, capacitación y sirven de enlace entre la comunidad y las instituciones del Estado vinculadas al sector. Hasta ahora se han realizado talleres, encuentros y visitas demostrativas de la situación y se insiste en el aspecto preventivo.

Alvaro Marcelino, coordinador local del programa “Resilencia a la Sequía” y Lucero Mateo, especialista en comunicación del proyecto, informan que desde el año pasado trabajan en el levantamiento de la línea base del proyecto previo a la intervención y que se acciona en las comunidades para identificar de espacios para implementar una finca resiliente que sea demostrativa para otras comunidades en Montecristi.

Están conscientes de que cualquier esfuerzo que se haga es insuficiente ante la dramática situación de sequía de la Línea Noroeste.

20190307 https://www.diariolibre.com

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