Cristo Rey revela contrastes en cementerios de la capital
La falta de seguridad e higiene, fraudes al munícipe y mala administración imperan en los cementerios de la capital y la provincia

Santo Domingo. Los cementerios de Santo Domingo y el Distrito Nacional deberían tomar como ejemplo al de Cristo Rey: limpio, seguro y tranquilo.
Contrario al "descanso en paz" que tienen los finados en el cementerio de Cristo Rey, las tumbas, nichos y panteones del panteón de la Máximo Gómez están a la suerte de los ladrones: desde piezas de hierro hasta decoraciones suntuosas son extraídas descaradamente de este céntrico camposanto, en franco irrespeto a los restos de los que allí yacen.
La seguridad está en duda según denunciaron personal y allegados de importancia del cementerio, quienes en algunos momentos y en sectores específicos, temen hasta por su integridad física.
Pese a este problema, el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) juramentó en días pasados a una comisión compuesta de familiares de personas enterradas en los panteones para que se encarguen de supervisar y vigilar algunos detalles, paralelamente con la administración de este estos lugares de descanso eterno.
En el cementerio de Cristo Salvador, ubicado en Santo Domingo Este, comenzaron, con lentitud, los trabajos de construcción de calles y aceras internas, como prometió el síndico de esta demarcación, Juan de los Santos. Pero aún sigue causando quejas de parte de los dolientes las calles sin asfaltar, aun cuando ya tiene caliche y el nivel requerido para el bacheo de estas vías.
La realidad es totalmente opuesta en los cementerios de los demás municipios del Gran Santo Domingo. El cementerio de Manoguayabo está en condiciones deplorables. Carencias, mala planificación y ausencia de una oficina administrativa en el recinto, deteriora más el servicio que presta este camposanto del municipio de Santo Domingo Oeste. El cementerio tiene tres empleados: un dominicano que funge como encargado, y dos haitianos que sirven de albañiles y misceláneos.
En Los Alcarrizos la historia no es distinta para los muertos que yacen desatendidos por este joven y pobre municipio a cargo del síndico Junior Santos, que prometió mejoras en los panteones durante la campaña en la que resultó electo al cargo.
Contrario al "descanso en paz" que tienen los finados en el cementerio de Cristo Rey, las tumbas, nichos y panteones del panteón de la Máximo Gómez están a la suerte de los ladrones: desde piezas de hierro hasta decoraciones suntuosas son extraídas descaradamente de este céntrico camposanto, en franco irrespeto a los restos de los que allí yacen.
La seguridad está en duda según denunciaron personal y allegados de importancia del cementerio, quienes en algunos momentos y en sectores específicos, temen hasta por su integridad física.
Pese a este problema, el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) juramentó en días pasados a una comisión compuesta de familiares de personas enterradas en los panteones para que se encarguen de supervisar y vigilar algunos detalles, paralelamente con la administración de este estos lugares de descanso eterno.
En el cementerio de Cristo Salvador, ubicado en Santo Domingo Este, comenzaron, con lentitud, los trabajos de construcción de calles y aceras internas, como prometió el síndico de esta demarcación, Juan de los Santos. Pero aún sigue causando quejas de parte de los dolientes las calles sin asfaltar, aun cuando ya tiene caliche y el nivel requerido para el bacheo de estas vías.
La realidad es totalmente opuesta en los cementerios de los demás municipios del Gran Santo Domingo. El cementerio de Manoguayabo está en condiciones deplorables. Carencias, mala planificación y ausencia de una oficina administrativa en el recinto, deteriora más el servicio que presta este camposanto del municipio de Santo Domingo Oeste. El cementerio tiene tres empleados: un dominicano que funge como encargado, y dos haitianos que sirven de albañiles y misceláneos.
En Los Alcarrizos la historia no es distinta para los muertos que yacen desatendidos por este joven y pobre municipio a cargo del síndico Junior Santos, que prometió mejoras en los panteones durante la campaña en la que resultó electo al cargo.
Diario Libre
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