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"Discriminan a la mujer por una lucha de poder y en un sistema de privilegios hay resistencias"

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Discriminan a la mujer por una lucha de poder y en un sistema de privilegios hay resistencias

SANTO DOMINGO. El problema de la discriminación a la mujer es visto por una experta en temas de género como una lucha de poder, razón por la que los hombres no quieren ceder.

La catedrática universitaria española y consultora internacional, Pilar Pardo Rubio, cree que en el país la gran debilidad es la carencia de estadísticas sobre el tema.

P. Tenemos entendido que el Poder Judicial, a través de la Escuela Nacional de la Judicatura, lleva varios años trabajando en la aplicación de la Política de Igualdad de Género. ¿Cómo ha sido su experiencia en ese proceso?.

R. Te cuento un poco. La igualdad de género no es más que la igualdad entre todas las personas. A veces se trata como si fuera algo de mujeres y son asuntos sociales, de derechos humanos, de democracia, de que nacer hombre o mujer no te suponga menos oportunidades en la vida. El problema de la igualdad de género es que ha sido excluida de todos los planes de estudio, es decir, de la sociología, del derecho, de la filosofía, de la política..y se quedó relegada a un movimiento político de reivindicación. En Europa hay un movimiento que es clave desde 1995 y aquí en República Dominicana yo entro en contacto con los temas de género en el 1997 cuando se empezó a tener sensibilidad con el tema.

P. O sea que no estamos tan atrasados?.

R. No, para nada. Ahora mismo lo que se está haciendo en República Dominicana no es muy distinto en el plano intelectual político y jurídico de lo que se está haciendo en Europa.

P. Pero da la impresión de que esos esfuerzos son en vano.

R. Yo siempre digo que parece que la dominación, la relación jerárquica, porque aquí el problema es que es hemos estructurado un mundo no de la igualdad sino de la jerarquías. Unos son superiores a otros y en esa superioridad se ha elegido el sexo como una categoría universal de diferenciación y, sobre todo, de superioridad de dominación. Entonces el problema es claro, el sexo marca la mitad de la población. Si pensamos que llevamos desde el neolítico con una estructura social donde las mujeres tienen desventaja con los hombres, eso no se puede arreglar en poco tiempo. Hay que pensar que hemos avanzado mucho.

Todavía hay muchísima violencia y hay muchísimas cosas que hacer pero es un movimiento silencioso, que no ha parado y que ahora mismo está intentado hacerse formal; integrarse en la estructura formal jurídica y del Estado y por eso el Poder Judicial es tan importante que lleve a cabo una política de igualdad. El Estado asume la igualdad de género como un problema político- social que puede mejorar a toda la sociedad.

En República Dominicana se aprobó la Resolución No. 2751-2010, que es el Reglamento para la aplicación de la Política de Igualdad de Género en el Poder Judicial. Las magistradas Marta Díaz Faña y Eglis Margarita Ermundo y yo trabajamos en eso. Es una política que está a la vanguardia de las políticas de igualdad de genero que hay en Europa porque se basa en la transversalidad y es que la igualdad no es ajena a nada. La igualdad atraviesa todos los ámbitos sociales.

Muchos hombres machistas ven esta lucha, que se le otorgue un día a la mujer y que hayan leyes que le otorguen porcentajes para que se postulen a candidaturas como un disparate. Vivimos en una sociedad desigual en todos los sentidos. Lo que pasa es que el sexo es común en todas las desigualdades. Es decir, el pobre más pobre tiene una mujer más pobre por debajo.

En un sistema que tiene un reparto de los recursos, de las oportunidades van a poner resistencias porque es un sistema de privilegios y quien tiene una posición de ventaja no la va a soltar amablemente. Hay que tratar la igualdad desde los derechos humanos. Si nos consideramos seres racionales, libres e iguales en derechos no podemos hacer distinción por sexo.

Si empezamos a contar y vemos que mayoritariamente las mujeres tienen menos oportunidades de los hombres, están en desventaja. Estamos diagnosticando que tenemos una sociedad injusta.

Entonces, claro, hay miedo de avanzar en la democracia y de avanzar en la igualdad porque eso cambia las posiciones de poder pero a su vez puede mejorar mucho a la sociedad porque estamos excluyendo a la mitad de la sociedad. No están teniendo en cuenta toda una parte de la realidad social.

P. ¿Cómo lograr que un machista cambie su mentalidad?. ¿Qué le diría?

R. Lo primero es que no sienta como una agresión asino como una mejora en su vida. O sea yo le diría a los hombres que tienen mucho más que ver con algunas mujeres que con algunos hombres.

Cuando las mujeres son más iguales a los hombres los países se desarrollan mejor, son menos pobres. Vamos a ver si solo tenemos la mitad de la población pensando y produciendo nos estamos perdiendo un montón de buenas ideas, de talento.

La República Dominicana tiene buenas leyes y buenas técnicas jurídicas.

La excusa o la resistencia que se pone siempre es: "No se debe obligar a poner mujeres en determinados puestos, porque si ellas verdaderamente están capacitadas y tienen mérito llegarán por ellas misma".

Aquí el punto flaco y donde habría que invertir mucho en hacer diagnósticos, porque sin los datos no tenemos fuerza para impulsar las políticas porque al final la gente te debate con argumentos teóricos y tu tienes que ir con los datos.

Muchos hombres no se eligen en los cargos por sus méritos y que por eso hay un punto en que las mujeres aunque estén preparadas no avanzan y por qué no avanzan? Debe haber alguna fuerza que las impulse para abajo, es un techo de cristal. Vivimos una sociedad muy competitiva y si te puedes quitar la mitad de los rivales de un golpe. Fijate que suerte.

LLevamos muchos siglos donde las relaciones entre hombres y mujeres no son entre iguales. Eso condiciona las relaciones personales.

P. ¿Deberíamos cambiar las mujeres?.

R. Deberíamos de cambiar las mujeres y los hombres. Ningún sistema se mantiene sin la colaboración de los dominados. ¿Quiénes son las más beatas? Las mujeres, pero usted ha visto alguna vez una mujer papa o cura. No tienen poder en la Iglesia, pero son las que están ahí de rodillas todos los días. Hasta que las mujeres no hagamos la diferencia eso no acabará.

P. ¿Cómo ve el papel que juegan los medios de comunicación?.

R. Los medios de comunicación son fundamentales porque proyectan modelos que arrastran, como por ejemplo: la mujer que necesita ser rescatada por un principe azul. Deben usarse en el cine, en la televisión figuras de mujeres empoderadas. Nuestro motivo vital no puede ser tener una pareja e hijos. Tiene que ser qué quiero ser, qué carrera profesional quiero hacer.

"Es como una guerra. Como una lucha de poder . Van a poner resistencias porque es un sistema de privilegios y quien tiene una posición de ventaja no la soltará amablemente".

"Vivimos una sociedad muy competitiva y si te puedes quitar la mitad de los rivales de un golpe ¡que suerte! La discriminación siempre es una y la desigualdad también es una".

"Discriminan a la mujer por una lucha de poder y en un sistema de privilegios hay resistencias"