Dolor y emoción en quinto aniversario ataque WTC

NUEVA YORK.- Los familiares de los fallecidos en los atentados contra el World Trade Center recordaron hoy con dolor y emoción a sus seres queridos en una ceremonia multitudinaria celebrada en la "zona cero" cinco años después de la tragedia. En el quinto aniversario de los hechos que cambiaron la vida de miles de neoyorquinos, los familiares llevaron fotos, banderas y flores con las que honrar la memoria de las 2.749 personas fallecidas en los atentados.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, recordó a "todos aquellos que fallecieron ese día" y pidió al mundo que se uniera a los neoyorquinos, antes de dar paso a los familiares, que fueron leyendo uno por uno los nombres de los que perdieron la vida.
La lectura, que se demoró varias horas, fue interrumpida por un minuto de silencio en cuatro ocasiones, en coincidencia con el momento en que se estrellaron los dos aviones controlados por terroristas y se derrumbaron las dos torres.
Durante la lectura, las familias mantuvieron en alto durante horas las fotografías de sus seres queridos como símbolo de su presencia.
Muchos de ellos descendieron al centro de la "zona cero" para depositar flores en el estanque cuadrado construido en recuerdo del vacío que dejaron los dos edificios.
George Pataki, gobernador del Estado de Nueva York, recurrió al poeta neoyorquino Mark Van Doren para tratar de consolar a los familiares, muchos de los cuales no pudieron contener las lágrimas al recordar con dolor lo ocurrido el 11 de septiembre del 2001.
Una mujer solo pudo manifestar entre sollozos que echaba de menos a su marido y su hija pequeña, desaparecidos en el atentado.
Otros trataron de ayudarse en esos duros momentos subiendo al escenario con la camiseta o una foto de su familiar fallecido.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando James Smith, policía de Nueva York, subió junto a su hija pequeña al escenario para honrar la memoria de su esposa, la agente de la policía de Nueva York Martha Smith, muerta en los atentados.
"Murió defendiendo la nación y la gente que amaba", señaló Smith, quien dirigiéndose a su esposa subrayó: "desde que te fuiste, Nueva York es un lugar menos seguro".
Rudolf Giuliani, alcalde de Nueva York en el 2001, invitó a los familiares a recordar "el sentido de la vida de aquellos que se sacrificaron hace cinco años en el ataque que cambió nuestro mundo".
"Que Dios bendiga a todos los que se fueron, que Dios os bendiga y que Dios bendiga América", concluyó el ex alcalde.
"Para siempre" y "nunca os olvidaremos" fueron las inscripciones más leídas en las cientos de camisetas y pancartas que las familias desplegaron durante la ceremonia.
Una de esas camisetas recordaba a Shawn y Lynn, un joven matrimonio que viajaba en el vuelo de United Airlines número 175, el que los terroristas estrellaron contra la torre sur.
Otros optaron por vestir prendas de sus seres queridos que perdieron la vida, como el caso de una persona que llevaba puesto el casco de uno de los 343 miembros del cuerpo de bomberos de Nueva York que murieron bajo los escombros.
Sin embargo, también hubo sitio para la protesta, pues algunos de los presentes esgrimieron pancartas con el lema "los héroes del 9-11 tirados a la basura" o "un funeral, no un depósito de basura".
Con esta protesta, hacían referencia al vertedero donde se han almacenado los escombros del derrumbamiento y donde los familiares sospechan que sigue habiendo restos humanos no identificados.
Además, desde el recinto se podía ver una pancarta que se preguntaba "¿dónde está Osama Bin Laden?".
Fuera de la "zona cero", varias decenas de personas, miembros de la asociación "NY 9/11 Truth" trataban de convencer a los visitantes de la "poca solidez de la verdad" sobre los atentados contada por el gobierno, al que tildan de "traidor".
"Queremos que se sepa la verdad, escuchando los testimonios y las pruebas que se han obviado, como el caída del edificio 7, que se colapsó muy rápido sin ser alcanzado por un avión y algunos expertos aseguran que fue una demolición", aseguró a Efe Corey Brickles, miembro de la asociación.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, recordó a "todos aquellos que fallecieron ese día" y pidió al mundo que se uniera a los neoyorquinos, antes de dar paso a los familiares, que fueron leyendo uno por uno los nombres de los que perdieron la vida.
La lectura, que se demoró varias horas, fue interrumpida por un minuto de silencio en cuatro ocasiones, en coincidencia con el momento en que se estrellaron los dos aviones controlados por terroristas y se derrumbaron las dos torres.
Durante la lectura, las familias mantuvieron en alto durante horas las fotografías de sus seres queridos como símbolo de su presencia.
Muchos de ellos descendieron al centro de la "zona cero" para depositar flores en el estanque cuadrado construido en recuerdo del vacío que dejaron los dos edificios.
George Pataki, gobernador del Estado de Nueva York, recurrió al poeta neoyorquino Mark Van Doren para tratar de consolar a los familiares, muchos de los cuales no pudieron contener las lágrimas al recordar con dolor lo ocurrido el 11 de septiembre del 2001.
Una mujer solo pudo manifestar entre sollozos que echaba de menos a su marido y su hija pequeña, desaparecidos en el atentado.
Otros trataron de ayudarse en esos duros momentos subiendo al escenario con la camiseta o una foto de su familiar fallecido.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando James Smith, policía de Nueva York, subió junto a su hija pequeña al escenario para honrar la memoria de su esposa, la agente de la policía de Nueva York Martha Smith, muerta en los atentados.
"Murió defendiendo la nación y la gente que amaba", señaló Smith, quien dirigiéndose a su esposa subrayó: "desde que te fuiste, Nueva York es un lugar menos seguro".
Rudolf Giuliani, alcalde de Nueva York en el 2001, invitó a los familiares a recordar "el sentido de la vida de aquellos que se sacrificaron hace cinco años en el ataque que cambió nuestro mundo".
"Que Dios bendiga a todos los que se fueron, que Dios os bendiga y que Dios bendiga América", concluyó el ex alcalde.
"Para siempre" y "nunca os olvidaremos" fueron las inscripciones más leídas en las cientos de camisetas y pancartas que las familias desplegaron durante la ceremonia.
Una de esas camisetas recordaba a Shawn y Lynn, un joven matrimonio que viajaba en el vuelo de United Airlines número 175, el que los terroristas estrellaron contra la torre sur.
Otros optaron por vestir prendas de sus seres queridos que perdieron la vida, como el caso de una persona que llevaba puesto el casco de uno de los 343 miembros del cuerpo de bomberos de Nueva York que murieron bajo los escombros.
Sin embargo, también hubo sitio para la protesta, pues algunos de los presentes esgrimieron pancartas con el lema "los héroes del 9-11 tirados a la basura" o "un funeral, no un depósito de basura".
Con esta protesta, hacían referencia al vertedero donde se han almacenado los escombros del derrumbamiento y donde los familiares sospechan que sigue habiendo restos humanos no identificados.
Además, desde el recinto se podía ver una pancarta que se preguntaba "¿dónde está Osama Bin Laden?".
Fuera de la "zona cero", varias decenas de personas, miembros de la asociación "NY 9/11 Truth" trataban de convencer a los visitantes de la "poca solidez de la verdad" sobre los atentados contada por el gobierno, al que tildan de "traidor".
"Queremos que se sepa la verdad, escuchando los testimonios y las pruebas que se han obviado, como el caída del edificio 7, que se colapsó muy rápido sin ser alcanzado por un avión y algunos expertos aseguran que fue una demolición", aseguró a Efe Corey Brickles, miembro de la asociación.
Diario Libre
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