Dominicanos NY se aferran a la tradición

NUEVA YORK.- "Me voy a otra tierra…", "Esta navidad, quiero que te quedes…", "Cascabel, cascabel, lindo cascabel…", "Navidad que vuelve, unos van alegres, otros van llorando…", los estribillos, combinación de bachatas y merengues, resonaban en los ecos callejeros a través de las ventanas de los apartamentos de Washington Heitghs (Alto Manhattan), el barrio con mayor población dominicana de los Estados Unidos.
Desde algunos hogares, el sabrosísimo olor a lechón asado (pernil), ensalada mixta (rusa), moro de habichuelas, pavo horneado, manzanas, uvas, coquitos y otras frutas clásicas de la época, aunque se consumen todo el año en Nueva York, se filtraban a través de las brechas de las puertas.
Una agradable y benévola temperatura, quizás la más alta para la fecha de las últimas décadas, coronaba la atmósfera y no pocos ventanales, brillan con los tradicionales adornos de pascua como las alegres lucecitas que en otras ciudades del mundo y especialmente en la República Dominicana, abundan para estos días.
Las iglesias del área, estuvieron abarrotadas de fieles dominicanos rindiendo tributo al nacimiento del niño Dios.
Eso sí, casi en ninguna residencia u oficina, falta el nostálgico y espiritualmente atractivo arbolito que con sus pesebres en distintos diseños y tamaños, ponen el tono navideño en el sector donde mayoritariamente habitan los criollos.
Las principales arterias comerciales de la zona, entre ellas las avenidas Broadway, Saint Nicholas (Juan Pablo Duarte Boulevard) y la calle 181, destilan el encanto y la armonía de los días de fin de año, decorados con atractivas y gigantescas luces compuestas de estrellas en color amarillo y alces que evocan las lejanías de los montes.
Sólo han faltado los muy apreciados por los niños muñecos de nieve, debido a que por las relativamente altas temperaturas de diciembre, las nevadas se han quedado para después.
Los pronósticos metereológicos para los próximos días, ponen a las temperaturas oscilar entre los 50 y 43 grados Celsius, por lo que dependiendo de sus vaivenes, variaría considerablemente o no.
Las tiendas también estuvieron festinadas de compradores, que frenéticamente entraban y salían de los negocios adquiriendo los regalos que darían a los suyos y a los amigos más cercanos.
Desde algunos hogares, el sabrosísimo olor a lechón asado (pernil), ensalada mixta (rusa), moro de habichuelas, pavo horneado, manzanas, uvas, coquitos y otras frutas clásicas de la época, aunque se consumen todo el año en Nueva York, se filtraban a través de las brechas de las puertas.
Una agradable y benévola temperatura, quizás la más alta para la fecha de las últimas décadas, coronaba la atmósfera y no pocos ventanales, brillan con los tradicionales adornos de pascua como las alegres lucecitas que en otras ciudades del mundo y especialmente en la República Dominicana, abundan para estos días.
Las iglesias del área, estuvieron abarrotadas de fieles dominicanos rindiendo tributo al nacimiento del niño Dios.
Eso sí, casi en ninguna residencia u oficina, falta el nostálgico y espiritualmente atractivo arbolito que con sus pesebres en distintos diseños y tamaños, ponen el tono navideño en el sector donde mayoritariamente habitan los criollos.
Las principales arterias comerciales de la zona, entre ellas las avenidas Broadway, Saint Nicholas (Juan Pablo Duarte Boulevard) y la calle 181, destilan el encanto y la armonía de los días de fin de año, decorados con atractivas y gigantescas luces compuestas de estrellas en color amarillo y alces que evocan las lejanías de los montes.
Sólo han faltado los muy apreciados por los niños muñecos de nieve, debido a que por las relativamente altas temperaturas de diciembre, las nevadas se han quedado para después.
Los pronósticos metereológicos para los próximos días, ponen a las temperaturas oscilar entre los 50 y 43 grados Celsius, por lo que dependiendo de sus vaivenes, variaría considerablemente o no.
Las tiendas también estuvieron festinadas de compradores, que frenéticamente entraban y salían de los negocios adquiriendo los regalos que darían a los suyos y a los amigos más cercanos.
Miguel Cruz Tejada
Miguel Cruz Tejada