Editoras recuerdan en RD hay libertad de empresa
Piden cautela a los senadores sobre controlar tarifas de textos

SD. El director ejecutivo de la Asociación de Editores de la República Dominicana (ADEREDO), Héctor Manuel Rodríguez Cruz, afirmó ayer que la iniciativa legislativa de 30 senadores de revisar las leyes sobre educación para controlar las tarifas de los colegios privados y los libros de textos no parece que está acorde con la libertad empresarial.
Entiende que para controlar los precios de los libros habría que controlar también los precios de los insumos usados por esa industria. Rodríguez Cruz acudió al Senado de la República junto a otros integrantes de esa entidad para ofrecer su opinión sobre una resolución que solicita a la Comisión Permanente de Educación de ese hemiciclo revisar las leyes sobre educación con ese propósito.
Atribuyó a una "deformación" de la realidad la denuncia de que los libros de textos se cambian cada año, y aseguró que son cambiados cada cuatro años por mandato del Ministerio de Educación, cuando hay cambios en los contenidos curriculares.
"La iniciativa de controlar los precios de los libros de texto parece no caminar pareja con la libertad empresarial. De controlar los precios de los libros habría que hacerlo también con los insumos utilizados en la industria, tales como electricidad, papel, tintas, entre otros", expresan en un documento entregado ayer a los senadores.
Citaron, entre otros costos que inciden en los precios de los libros, los derechos de autor, el diseño gráfico, la corrección de estilo, las fotografías, ilustraciones, impresión, promoción, distribución, almacena- je, impuestos y financiamiento.
Además, seguro de inventario, salarios y prestaciones laborales, insumos adquiridos con divisas y el descuento a la cadena de distribución, de entre un 20 y un 30 por ciento.
Denunció a que esa realidad hay que tomar en cuenta otros elementos, como por ejemplo que muchos colegios, principalmente los bilingües, importan los libros de texto que utilizan y nadie controla la piratería.
También, destacó el hecho de que las editoras no reciben la mayoría de los incentivos contemplados en la Ley de Libro y Bibliotecas No. 502-08.
"Hacer libros en nuestro país es caro. Dese cuenta que es un negocio que no es tan atractivo, que hay muchas editoriales que se están yendo, y muy pocas o ninguna son las que están viniendo", manifestó.
Aseguró que los precios de los libros de textos suben por ajuste de la inflación en un 5%, y "que el libro bueno cuesta". Expresó que con relación a los libros de texto de otros países, los precios de la República Dominicana están muy por debajo.
Pidió a los senadores manejar con cautela esa iniciativa legislativa por el alto interés social que representan las editoras, porque suman un valor agregado al desarrollo del país, contribuyendo a la formación estudiantil y fomentando la lectura y la escritura.
Destacó que ADEREDO, integrada por 7 editoras, cubre sólo el 20 % de 2.5 millones de estudiantes, debido a que el Estado entrega gratis libros de texto al 80% de la población estudiantil.
Diario Libre
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