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Escuelas de Villa Central reportan pocos incidentes, pero reclaman más vigilancia

Directores de escuelas en Barahona claman por mayor presencia de la Policía Escolar y mejoras en la infraestructura para garantizar la seguridad de los alumnos

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Escuelas de Villa Central reportan pocos incidentes, pero reclaman más vigilancia
Entrada frontal del centro educativo Baitoita. (OMAR MEDINA)

El debate sobre las mochilas transparentes ha dejado al descubierto realidades distintas entre los centros educativos de Barahona. Mientras el Instituto Tecnológico Federico Henríquez y Carvajal decidió exigirlas durante el año escolar, luego de incautar objetos peligrosos, autoridades de otros planteles aseguran que los incidentes internos son escasos y señalan como necesidades más urgentes una mayor presencia de la Policía Escolar y mejoras en la infraestructura.

En el Centro Educativo del Nivel Medio Barahona 2, por ejemplo, las dos requisas de mochilas realizadas durante el pasado año escolar no detectaron armas, drogas ni bebidas alcohólicas, según explicó su directora, Deysy de Óleo.

Durante las inspecciones, coordinadas con la Policía Escolar, solo fueron encontrados una tijera, un peine pequeño y un fragmento de espejo.

De Óleo aseguró que en el plantel nunca han ocupado armas de fuego o blancas, sustancias controladas, bebidas alcohólicas u otros objetos de alto riesgo.

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Infografía
Centro Educativo del Nivel Medio Barahona 2 (OMAR MEDINA)

Un solo agente para 610 estudiantes

Pese a la baja incidencia de hechos violentos, la directora advirtió que el centro tendrá una matrícula de 610 estudiantes durante el año escolar y cuenta con un solo agente de la Policía Escolar.

Cuando el agente está de vacaciones, agregó, el plantel queda sin ningún miembro de ese cuerpo de seguridad.

De Óleo recordó que en 2023 se produjo un conflicto entre alumnos del centro y jóvenes de otro sector que acudían diariamente a las inmediaciones del plantel para provocar peleas.

La situación obligó a adoptar medidas disciplinarias, trasladar a algunos estudiantes y solicitar apoyo policial para proteger a los alumnos durante la salida.

Según la directora, los conflictos que se presentan actualmente son propios de la convivencia entre adolescentes y son atendidos por el equipo de gestión, el departamento de orientación, los profesores y las familias.

Aulas saturadas y sin comedor

En el Centro Educativo José A. Robert, también ubicado en Villa Central, la principal preocupación de los docentes es la falta de espacio para atender una matrícula superior a 500 estudiantes.

Los profesores denunciaron que algunas aulas concentran hasta 42 alumnos, aunque consideran que los grupos deberían rondar los 30 para facilitar el proceso de enseñanza.

El plantel tampoco dispone de comedor ni de un salón para reuniones. Durante el almuerzo, los estudiantes deben sentarse en el suelo o colocarse debajo de los árboles para protegerse del sol.

La falta de espacios adecuados afecta a alumnos que permanecen en el centro desde las 7:30 de la mañana hasta las 3:30 de la tarde debido a la jornada escolar extendida.

Baitoita pide un agente desde 2018

La Escuela Inicial y Primaria Baitoita enfrenta una situación similar en materia de seguridad. Su directora, Omaris López Pineda, aseguró que desde 2018 solicita la asignación de un agente de la Policía Escolar, sin recibir hasta el momento una respuesta definitiva.

El plantel tiene una matrícula de 833 estudiantes, con edades comprendidas entre los tres y los 12 años, y está ubicado en una zona donde se han registrado hechos violentos ajenos a la comunidad educativa.

López Pineda explicó que algunos conflictos externos han ocurrido durante las horas de entrada o salida, lo que obliga al personal a mantener a los niños dentro del recinto hasta que la situación se normalice.

Ante la falta de un agente, los porteros, profesores y empleados administrativos deben asumir funciones adicionales para proteger a los estudiantes.

La directora recordó que, en una ocasión, una persona intentó ingresar por la fuerza al plantel, pero fue detenida por el portero y varios docentes.

Un pabellón inconcluso desde hace más de dos años

López Pineda también denunció que permanece inconclusa la construcción de un pabellón de tres aulas destinado a niños de tres años.

Los trabajos comenzaron hace más de dos años, pero fueron paralizados antes de vaciar las zapatas. En el lugar quedaron zanjas abiertas y parte del zinc colocado, una situación que facilita el acceso de personas ajenas al centro y representa un riesgo para los estudiantes.

La directora afirmó que, durante sus más de 15 años vinculada a la escuela, no se han registrado agresiones contra alumnos, profesores o empleados administrativos.

No obstante, consideró indispensable contar con vigilancia permanente de la Policía Escolar para prevenir incidentes, especialmente durante las horas de entrada y salida de los 833 estudiantes.

TEMAS -

Periodista y abogado, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Ha colaborado con diversos medios de comunicación, entre ellos El Nuevo Diario, El Nacional y Almomento.net. Durante varios años se desempeñó como corresponsal de radio para Diario Noticias, Radio Enriquillo y Noticiario Popular.