Vínculo entre docentes, padres y alumnos se fortalece a raíz de la pandemia
Especialistas consideran que el uso de la tecnología para continuar la docencia ha fortalecido la relación entre la familia y la escuela.
Aumento del abandono escolar y de la inequidad entre las mayores preocupaciones post COVID-19
Expertos expusieron sus consideraciones en un webinar coordinado por EDUCA

El vínculo entre docentes y alumnos, que muchas veces es el eje central de los aprendizajes, se ve fortalecido desde el uso de las nuevas tecnologías y su aplicación para dar continuidad al currículo escolar, luego de que la pandemia por coronavirus obligara al cierre de las escuelas en toda Latinoamérica y otras regiones del mundo.
Así lo consideró ayer Manuel Álvarez Trongué, presidente de la Red Latinoamericana de Organizaciones de la Sociedad Civil por la Educación (REDUCA), durante su intervención en el webinar “La nueva normalidad: la educación después de la crisis del COVID-19”, que se transmitió a través de Youtube.
El debate, coordinado por Acción Empresarial por la Educación (EDUCA), contó además con la participación de Antonio Caparrós, director de la Fundación Inicia, Renato Opertti, director ejecutivo de EDUY21 y Analía Rosoli, coordinadora general de Programas y Proyectos de la Organización Estados Iberoamericanos (OEI) en la República Dominicana.
“Parece mentira que tuvimos que esperar una pandemia para hoy aplaudir este esfuerzo heroico de muchos docentes, escuelas, directores... hoy estamos visibilizando que son importantes”, continuó Trongué, y afirmó que es esta una de las grandes lecciones que deja al mundo la situación creada a raíz de la pandemia del COVID-19.
Refirió que había en Latinoamérica un concepto de tercerización de la educación, en el sentido de que los padres veían la escuela como una fábrica donde depositaban a los niños para que otros se ocuparan de ellos.
“No es sólo una responsabilidad de los docentes ni las escuelas, sino es de la comunidad educativa, donde los padres juegan un rol muy importante”, dijo.
Para la especialista en educación Analía Rosoli, los decentes de la región han demostrado una gran capacidad de reinvención para el proceso de enseñanza-aprendizaje durante este periodo de cuarentena y distanciamiento social, pues han buscado la manera de permanecer en contacto con los estudiantes y sus familias por diferentes vías.
“Hemos visto que los docentes han estado presentes a través de chats de Whatsapp, de llamadas por videoconferencias, hemos visto una actitud muy positiva y tenemos que destacar eso”, indicó.
De igual forma consideró que esta cooperación entre docentes, padres y alumnos se ha visto fortalecida y cree será muy importante para cuando se reanuden las clases presenciales.
De su lado, Darwin Caraballo, de director ejecutivo de EDUCA, cree que los docentes están muchos mejor preparados que el sistema educativo para adoptar el cambio que se hace necesario ante la nueva realidad que vive el mundo por la pandemia de coronavirus.
“Eso es algo que lo hemos visto en términos de innovación pedagógica, utilización de tecnología y de capacidad de resiliencia y de innovación, que los docentes, en el caso de la República Dominicana están mostrando”, dijo el especialista, lo cual considera se aplica a toda América Latina.
El virus de la desigualdad
Otra de las lecciones importantes que ha traído la pandemia de coronavirus alude a la situación de pobreza, inequidad y desigualdad que impacta a niños y niñas en todo el mundo, en este caso analizada en lo referente al acceso a la educación.
Para Darwin Caraballo, la situación que vive el mundo a raíz de la pandemia ha hecho evidente los problemas de desigualdad, pero aclara que no los ha producido.
“Hoy son más visibles los problemas que en la sociedad y en el sistema educativo se reproducen, pero no quiere decir que estas situaciones de desigualdad sean producto de la pandemia”, argumentó.
“Debemos prepararnos para un aumento significativo de los focos de pobreza, podríamos alcanzar a un tercio de la población de la región en términos de pobreza... este es un panorama en el cual vamos a tener que trabajar en los sistemas educativos”, consideró sobre este particular Analía Rosoli, quien destacó que la suspensión de clases presenciales ha afectado a más de 177 millones de estudiantes en América Latina, “región que es la más desigual del mundo”.
De su lado, Antonio Caparrós, director de la Fundación Inicia, explicó que la situación actual se debe analizar a partir de dos etapas: “con COVID” y “sin COVID o post COVID”.
“Vamos a tener que aprender a vivir con el COVID hasta que lo controlemos , hasta que exista una vacuna o lo minimicemos, entonces, después de que lo tengamos controlado vendrá la etapa del post COVID, donde nos tocará hacer cierta reingeniería”, aclaró.
Consideró que el tema curricular es importante. Sin embargo, cree que se debe tomar en cuenta también la salud emocional, y el sistema educativo debe servir a este aspecto.
Puntualizó que el impacto de la pandemia alcanza no solo al sistema público, sino también al privado en términos económicos, por lo que en esta etapa “con COVID” se vive un momento de incertidumbre.
Como reflexión final, el sociólogo Renato Opertti, director ejecutivo de EDUY21, expresó que la pandemia surgió por una globalización desregulada, que no tiene un propósito o un sentido. En ese orden, cree que la educación del futuro en América Latina debe poner la mirada en el “nuevo orden de convivencia planetaria”, y reflexionar de manera profunda sobre los contenidos de la educación.
Indicó que, si bien es cierto que la inversión en educación es vital, se debe tener claro en para qué invertir.
“América Latina, durante los últimos 15 o 20 años, ha aumentado la inversión en educación, sin embargo, la brecha entre la inversión y los resultados educativos es muy alta. Yo creo que en gran medida se explica, porque en AL, en general, hemos tendido a tener una inversión inercial, en educación sin claridad de objetivos y propósitos”, argumentó.
Enfatizó que una inversión inercial en América Latina va seguir ahondando brechas.
“La inversión en tecnología per sé, no va cambiar la brecha social, sino está acompañada de una robusta propuesta educativa”, concluyó el especialista.
El webinar “La nueva normalidad: la educación después de la crisis del COVID-19” es el primero de una serie de encuentros virtuales que Acción Empresarial por la Educación (EDUCA) tiene pautado para debatir el impacto de la pandemia del coronavirus en la educación en América Latina.

Ámbar Castillo
Ámbar Castillo