El DR-CAFTA 5 Años después: Los Compromisos Asumidos

El DR-Cafta aún no es explotado en toda su extensión por las empresas dominicanas.
Hace ya 5 años desde que la República Dominicana puso en vigencia el Tratado de Libre Comercio República Dominicana - Centroamérica - Estados Unidos (Conocido por sus siglas en ingles como "DR-CAFTA"). Este acuerdo comercial es sin lugar a dudas el instrumento de integración económica regional más importante y trascendental en comparación con los otros 4 acuerdos comerciales que el país tiene vigente.

En el pasado los países centroamericanos (Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala) y la República Dominicana disfrutaban de un acceso preferencial y no recíproco al mercado de los Estados Unidos a través de la "Iniciativa de la Cuenca del Caribe" y otras situaciones coyunturales. Como dichos esquemas desaparecieron, estos países se vieron en la necesidad de negociar un acuerdo comercial recíproco y compatible con las reglas de la Organización Mundial del Comercio, donde cada uno de los países abriera sus mercados de forma que permitiera una integración comercial sustanciosa, mutua y real.

En el año 2003, los países de Centroamérica comenzaron a negociar un acuerdo comercial con los Estados Unidos. Ante ese escenario muchas empresas exportadoras dominicanas se sintieron amenazadas por los posibles efectos de una desviación comercial que podría afectarles, al no seguir contando con las antiguas preferencias de acceso al mercado estadounidense y porque sus competidores centroamericanos ya estaban negociando un nuevo acceso preferencial.

Por ésta y otras muchas razones de diferente índole, en el año 2004, el gobierno dominicano le pidió al gobierno estadounidense negociar un acuerdo de libre comercio y este último respondió proponiendo que nos adhiriéramos a las negociaciones del acuerdo comercial que estaban cerrando con Centroamérica.

Así fue como la República Dominicana, en sólo 3 meses de negociación, se adhirió a las modalidades previamente fijadas y negoció y posteriormente firmó el DR-CAFTA en agosto de 2004.

Sin lugar a dudas, el DR-CAFTA se distingue del resto de los acuerdos comerciales vigentes en el país por varias razones: (1) por su alcance (porque engloba a los Estados Unidos quien es nuestro principal socio comercial, y también porque cubre a los 5 países de Centroamérica, quienes son nuestros vecinos, pero a la vez nuestros principales competidores comerciales); (2) por su fondo (por su extenso y detallado contenido y por los serios compromisos en el asumidos); así también como (3) por su forma ( por la negociación, implementación y aplicación que conllevó su suscripción).

El DR-CAFTA es un acuerdo comercial del tipo de los llamados "de tercera generación" pues el mismo conlleva responsabilidades y obligaciones para el país no sólo en temas comerciales típicos como los asuntos del comercio de bienes (entrada de productos importados sin pagos de arancel) y servicios (apertura del mercado local a suplidores extranjeros), sino que dentro de sus 22 capítulos y más de 3,000 páginas de extensión, el país se comprometió a cumplir un sinnúmero de reglas específicas y especiales en materia de salud (medidas sanitarias y fitosanitarias), propiedad intelectual (marcas, patentes y derechos de autor), inversión extranjera (solución de disputas y apertura del mercado local a inversionistas extranjeros), compras y contrataciones públicas (procesos de licitaciones abiertas y no discriminatorias contra los extranjeros), competencia (dumping, subvenciones y salvaguardas), transparencia (anticorrupción) y servicios especializados como el comercio electrónico, banca, seguros, telecomunicaciones; además, este acuerdo comercial incorpora serios compromisos en temas de medioambiente y de derecho de los trabajadores.

El DR-CAFTA debió haber entrado en vigencia el 1ero de enero del año 2006, pero, el gobierno de los Estados Unidos exigió a la República Dominicana y a los demás países parte que llevaran a cabo una serie de modificaciones de sus legislaciones internas y procesos institucionales con la finalidad de garantizar "la plena consistencia" entre el orden jurídico interno de los países y los compromisos asumidos en el DR-CAFTA con el provisto de eliminar toda posibilidad de contradicción que pueda crear confusión e inseguridad jurídica para los agentes económicos y la inversión.

En ese sentido, la República Dominicana se abocó en un proceso de reforma legal y reestructuración institucional del cual resultaron modificadas más de 40 leyes, reglamentaciones o decretos y en el cual se crearon nuevas dependencias gubernamentales para la administración y seguimiento de cuestiones especiales convenidas en el acuerdo.

Hoy, el tema del DR-CAFTA ya no se trata de otra cosa más que no sea de aplicarlo y aprovecharlo apropiadamente. Hoy, 5 años después, muchos productos importados llegan sin arancel. En el 2016 todos los productos industriales estarán liberalizados y en el 2026 todo estará en libre comercio. Estos 5 primeros años del DR-CAFTA deben hacernos reflexionar a todos, academia, gobierno, empresa, ciudadanos sobre ¿Qué estamos haciendo para aprovecharlo? ... yo soy de los que cree que sí se puede.

*El autor es Profesor de Derecho del Comercio Exterior de la PUCMM.

ffpolanco@gmail.com
20120228 http://www.diariolibre.com

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