El Papa proclama santo a obispo mexicano
CIUDAD DEL VATICANO - El papa Benedicto XVI canonizó el domingo durante una misa solemne en la Plaza de San Pedro al primer obispo nacido en tierras latinoamericanas, el mexicano Rafael Guízar y Valencia, y a otros tres beatos.
El pontífice, que en algunos momentos habló en español, recordó a Rafael Guízar y Valencia como el "obispo de los pobres", ante miles de mexicanos. Fue la primera canonización del pontificado de Benedicto XVI.
Los otros tres santos nuevos son una monja francesa que predicó en un refugio de la frontera estadounidense, una religiosa que alentó la educación pública de las niñas en Italia, y un sacerdote italiano que ayudó a los sordos.
"La Iglesia se regocija con los cuatro nuevos santos", manifestó Benedicto ante una multitud de miles de personas al finalizar la ceremonia de dos horas de duración. "Que su ejemplo nos inspire, y sus plegarias nos guíen y den valentía".
Refiriéndose a Guízar y Valencia, Benedicto dijo que afrontó "en el México de los primeros decenios del 1900, las persecuciones, con tal de llevar adelante su actividad humanitaria y de apoyo a las vocaciones sacerdotales y religiosas".
Más de 30.000 personas asistieron a la ceremonia, una buena parte proveniente de México, incluidos los cardenales Norberto Rivera Carrera y Juan Sandoval Iñiguez y el secretario de Relaciones Exteriores Luis Ernesto Derbez en una presencia sin carácter oficial.
En la homilía, el Papa destacó que los nuevos santos dejaron cualquier tipo de riqueza terrena para seguir a Jesucristo.
"Tuvieron la humildad y el coraje de renunciar a todo para ser sus amigos", expresó.
La solemne liturgia fue presidida por el pontífice con 38 concelebrantes. La petición de la canonización de los cuatro nuevos santos fue pronunciada por el cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
Benedicto XVI pronunció la fórmula: "tras haber reflexionado, invocado muchas veces la ayuda divina, declaramos y definimos santo al beato Rafael Guízar Valencia (...) y los inscribimos en el canon de los santos y establecemos que en toda la Iglesia (católica) serán honrados devotamente entre los santos".
El milagro por el cual fue canonizado Rafael Guízar y Valencia ocurrió en el 2002, cuando a Valentina Santiago se le detectó una malformación en su embarazo. La mujer pidió la intervención del entonces beato mexicano. Tiempo después, el niño Rafael de Jesús Barroso nació sano y sin ninguna complicación.
El nuevo santo nació en Cotija, estado de Michoacán, el 26 de abril de 1878. El 6 de junio de 1938 murió en la ciudad de México y su cuerpo fue trasladado a Jalapa, Veracruz, donde fue sepultado.
Es tío abuelo del sacerdote Marcial Maciel Degollado, el fundador de la orden Legionarios de Cristo a quien el Vaticano prohibió este año el ejercicio público de su ministerio en medio de denuncias de que abusó sexualmente de seminaristas. Guízar Valencia arriesgó su vida al atender a heridos durante la Revolución Mexicana.
Había sido beatificado el 29 de enero de 1995 por el entonces papa Juan Pablo II.
También fue canonizada la monja francesa Theodore Guerin, una religiosa resuelta que soportó difíciles condiciones en los primeros tiempos de Estados Unidos en los años 1800 y resistió las objeciones de un obispo local que pretendió impedirle cumplir su sueño de evangelizar a los pioneros.
Guerin vivió entre 1798 y 1856, creó la Congregación de las Hermanas de la Providencia de Santa María de los Bosques en Indiana, donde fundó un convento, un noviciado, un orfanato y escuelas.
Al canon de los santos fueron incorporados también dos italianos, considerados como nuevos modelos de la Iglesia Católica para sus fieles.
El reverendo Filippo Smaldone, que vivió de 1848 a 1923, fue un precursor de la educación y de ayuda a los sordos. Fundó la orden de monjas Congregación de las Hermanas Salesianas de los Corazones Sagrados, que tiene conventos en Brasil, Paraguay, Moldavia y Ruanda.
Rosa Venerini fue también otra precursora de actividades sociales al defender la educación de las niñas en Italia. En su vida de 1656 a 1728, impulsó el establecimiento de las primeras escuelas públicas para niñas en su país.
El pontífice, que en algunos momentos habló en español, recordó a Rafael Guízar y Valencia como el "obispo de los pobres", ante miles de mexicanos. Fue la primera canonización del pontificado de Benedicto XVI.
Los otros tres santos nuevos son una monja francesa que predicó en un refugio de la frontera estadounidense, una religiosa que alentó la educación pública de las niñas en Italia, y un sacerdote italiano que ayudó a los sordos.
"La Iglesia se regocija con los cuatro nuevos santos", manifestó Benedicto ante una multitud de miles de personas al finalizar la ceremonia de dos horas de duración. "Que su ejemplo nos inspire, y sus plegarias nos guíen y den valentía".
Refiriéndose a Guízar y Valencia, Benedicto dijo que afrontó "en el México de los primeros decenios del 1900, las persecuciones, con tal de llevar adelante su actividad humanitaria y de apoyo a las vocaciones sacerdotales y religiosas".
Más de 30.000 personas asistieron a la ceremonia, una buena parte proveniente de México, incluidos los cardenales Norberto Rivera Carrera y Juan Sandoval Iñiguez y el secretario de Relaciones Exteriores Luis Ernesto Derbez en una presencia sin carácter oficial.
En la homilía, el Papa destacó que los nuevos santos dejaron cualquier tipo de riqueza terrena para seguir a Jesucristo.
"Tuvieron la humildad y el coraje de renunciar a todo para ser sus amigos", expresó.
La solemne liturgia fue presidida por el pontífice con 38 concelebrantes. La petición de la canonización de los cuatro nuevos santos fue pronunciada por el cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
Benedicto XVI pronunció la fórmula: "tras haber reflexionado, invocado muchas veces la ayuda divina, declaramos y definimos santo al beato Rafael Guízar Valencia (...) y los inscribimos en el canon de los santos y establecemos que en toda la Iglesia (católica) serán honrados devotamente entre los santos".
El milagro por el cual fue canonizado Rafael Guízar y Valencia ocurrió en el 2002, cuando a Valentina Santiago se le detectó una malformación en su embarazo. La mujer pidió la intervención del entonces beato mexicano. Tiempo después, el niño Rafael de Jesús Barroso nació sano y sin ninguna complicación.
El nuevo santo nació en Cotija, estado de Michoacán, el 26 de abril de 1878. El 6 de junio de 1938 murió en la ciudad de México y su cuerpo fue trasladado a Jalapa, Veracruz, donde fue sepultado.
Es tío abuelo del sacerdote Marcial Maciel Degollado, el fundador de la orden Legionarios de Cristo a quien el Vaticano prohibió este año el ejercicio público de su ministerio en medio de denuncias de que abusó sexualmente de seminaristas. Guízar Valencia arriesgó su vida al atender a heridos durante la Revolución Mexicana.
Había sido beatificado el 29 de enero de 1995 por el entonces papa Juan Pablo II.
También fue canonizada la monja francesa Theodore Guerin, una religiosa resuelta que soportó difíciles condiciones en los primeros tiempos de Estados Unidos en los años 1800 y resistió las objeciones de un obispo local que pretendió impedirle cumplir su sueño de evangelizar a los pioneros.
Guerin vivió entre 1798 y 1856, creó la Congregación de las Hermanas de la Providencia de Santa María de los Bosques en Indiana, donde fundó un convento, un noviciado, un orfanato y escuelas.
Al canon de los santos fueron incorporados también dos italianos, considerados como nuevos modelos de la Iglesia Católica para sus fieles.
El reverendo Filippo Smaldone, que vivió de 1848 a 1923, fue un precursor de la educación y de ayuda a los sordos. Fundó la orden de monjas Congregación de las Hermanas Salesianas de los Corazones Sagrados, que tiene conventos en Brasil, Paraguay, Moldavia y Ruanda.
Rosa Venerini fue también otra precursora de actividades sociales al defender la educación de las niñas en Italia. En su vida de 1656 a 1728, impulsó el establecimiento de las primeras escuelas públicas para niñas en su país.
Diario Libre
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