El Papa saluda a miles de fieles desde ventana del Vaticano
Un demacrado papa Juan Pablo II, incapaz de presidir la misa del Domingo de Ramos por primera vez en su pontificado de 26 años, apareció en la ventana de su apartamento para saludar a miles de peregrinos en la Plaza de San Pedro.
Los fieles vitorearon al Papa cuando apareció en la ventana del tercer piso, decorada con un conjunto de palmas tejidas y con el estandarte papal, de color carmesí. El pontífice agitó una rama de olivo por encima de la multitud que atestaba la plaza cubierta de sol para la ceremonia que marca el inicio de la Semana Santa.
Estuvo menos de un minuto en la ventana y no habló, antes de que se cerraran las cortinas blancas.
"Los saludo con gran alegría", afirmó Juan Pablo II horas antes en declaraciones leídas por un arzobispo, que incluían una bienvenida especial para los jóvenes.
El cardenal Camillo Ruini, vicario del Papa en Roma, encabezó el servicio religioso en lugar de Juan Pablo II.
La misa incluyó una plegaria especial para el pontífice, de 84 años de edad, calificándolo de "nuestro amado padre", y pidiendo que continúe en su "servicio hasta el obsequio de la vida".
"Vine para verlo", dijo Roswita Ginglas, una peregrina alemana, que, como muchos en la multitud, tenía los ojos llenos de lágrimas al ver aparecer al Papa. La multitud sostenía ramas de olivo cuando Juan Pablo II se presentó.
El Papa, que fue dado de alta del hospital el domingo pasado, había presidido hasta ahora la ceremonia que marca el inicio de la semana más importante de la liturgia católica.
"Será una inauguración poco corriente de la Semana Semana" sin la presencia del Papa en la misa del Domingo de Ramos, comentó radio Vaticano.
En su homilía, Ruini habló del suplicio de Cristo y del "drama y misterio" del sufrimiento, así como de su significado para la humanidad. El cardenal italiano dijo que la cruz de Cristo trae "nuevas energías" y "brilla con claridad especial en el rostro cansado del Santo Padre".
El Papa convalece en el Vaticano luego de ser sometido el 24 de febrero a una traqueotomía, tras su segunda crisis respiratoria en menos de un mes.
Los fieles vitorearon al Papa cuando apareció en la ventana del tercer piso, decorada con un conjunto de palmas tejidas y con el estandarte papal, de color carmesí. El pontífice agitó una rama de olivo por encima de la multitud que atestaba la plaza cubierta de sol para la ceremonia que marca el inicio de la Semana Santa.
Estuvo menos de un minuto en la ventana y no habló, antes de que se cerraran las cortinas blancas.
"Los saludo con gran alegría", afirmó Juan Pablo II horas antes en declaraciones leídas por un arzobispo, que incluían una bienvenida especial para los jóvenes.
El cardenal Camillo Ruini, vicario del Papa en Roma, encabezó el servicio religioso en lugar de Juan Pablo II.
La misa incluyó una plegaria especial para el pontífice, de 84 años de edad, calificándolo de "nuestro amado padre", y pidiendo que continúe en su "servicio hasta el obsequio de la vida".
"Vine para verlo", dijo Roswita Ginglas, una peregrina alemana, que, como muchos en la multitud, tenía los ojos llenos de lágrimas al ver aparecer al Papa. La multitud sostenía ramas de olivo cuando Juan Pablo II se presentó.
El Papa, que fue dado de alta del hospital el domingo pasado, había presidido hasta ahora la ceremonia que marca el inicio de la semana más importante de la liturgia católica.
"Será una inauguración poco corriente de la Semana Semana" sin la presencia del Papa en la misa del Domingo de Ramos, comentó radio Vaticano.
En su homilía, Ruini habló del suplicio de Cristo y del "drama y misterio" del sufrimiento, así como de su significado para la humanidad. El cardenal italiano dijo que la cruz de Cristo trae "nuevas energías" y "brilla con claridad especial en el rostro cansado del Santo Padre".
El Papa convalece en el Vaticano luego de ser sometido el 24 de febrero a una traqueotomía, tras su segunda crisis respiratoria en menos de un mes.
Diario Libre
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