El paseo Arbat de Moscú sólo venderá libros a partir de hoy

Moscú. El paseo peatonal Arbat, donde a mediados de los años 80 se volcó a la calle la "perestroika" de Mijaíl Gorbachov, se despide de los vendedores de "matrioshkas" y recuerdos de la época soviética, tan apreciados por los turistas.
Por orden del Ayuntamiento, a partir de hoy deberán ser retirados todos los quioscos de venta de recuerdos de Arbat, lo que le restará, sin duda, parte de su colorido a una de las calles moscovitas más emblemáticas.
"Esto es un desastre para nosotros. Llevamos veinte años aquí y ahora nos sacan de la noche a la mañana", dice Natalia, dependienta de un quiosco de "matrioshkas", muñecas de madera que van unas encajadas dentro de otras.
Desolada, la mujer se queja de que las autoridades ni siquiera les han ofrecido un lugar alternativo para vender sus mercancías, pese a que el quiosco cuenta con el respectivo permiso municipal hasta fin de año.
En su quiosco, una "matrioshka" con la imagen del presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, comparte repisa con la de John Lennon.
Las autoridades de Moscú han anunciado su decisión de convertir Arbat en una especie de feria del libro permanente una vez que concluyan los actuales trabajos de reparación de su adoquinado y de hermoseamiento de las fachadas de sus edificios.
A los pintores y dibujantes que venden sus obras en la calle también les han pedido que abandonen Arbat.
Diario Libre
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