En Las Cañitas continúa la zozobra, pese a vigilancia
Los tiroteos entre bandas aterran a los vecinos

Santo Domingo. Un policía con arma larga vigila durante el día cada entrada de callejón de la calle Magnolia, de Las Cañitas, y eventualmente patrullas en camionetas transitan por el resto del barrio.
Pero, ni los 20 agentes armados en La Magnolia, ni el patrullaje ocasional ha devuelto la paz a Las Cañitas.
En las noches, los tiroteos entre bandas aterran a los vecinos, y aunque han disminuido los asaltos, todavía hay que ser valiente para entrar al barrio después de las 6:00 de la tarde.
"Uno no puede dormir con los tiroteos, vienen muchachos de Gualey a pelear con los de aquí", dice una mujer que no quiso identificarse por temor a represalias. "Los tígueres están donde quiera", se justifica.
El pasado jueves, dos hombres mataron a Riki Manuel Plasencia Mendoza, de 21 años, e hirieron a Santa Rosario, de 28. Ese día, los tiroteos fueron constantes en el barrio.
Los grupos se pelean por mantener bajo su control las zonas donde venden drogas. Los vecinos piden más vigilancia y mano dura, pero algunos se quejan de que en ocasiones la Policía viola los derechos de las personas.
El pasado viernes en la mañana una patrulla de Delitos Monetarios golpeó al menos a cuatro personas, incluyendo dos jóvenes-uno de ellos menor- que fueron detenidos, según cuentan testigos de los arrestos. Altagracia Féliz, mamá de un menor de 16 años, se queja de que un agente abofeteó a su hijo y golpeó a su mamá Rosa Montero en la calle 24 de Abril. Junto a su hijo también fue detenido otro joven acusado de herir a un teniente de la Policía.
Según los vecinos, lo hubieran matado de no ser porque algunas personas intervinieron.
Pero, ni los 20 agentes armados en La Magnolia, ni el patrullaje ocasional ha devuelto la paz a Las Cañitas.
En las noches, los tiroteos entre bandas aterran a los vecinos, y aunque han disminuido los asaltos, todavía hay que ser valiente para entrar al barrio después de las 6:00 de la tarde.
"Uno no puede dormir con los tiroteos, vienen muchachos de Gualey a pelear con los de aquí", dice una mujer que no quiso identificarse por temor a represalias. "Los tígueres están donde quiera", se justifica.
El pasado jueves, dos hombres mataron a Riki Manuel Plasencia Mendoza, de 21 años, e hirieron a Santa Rosario, de 28. Ese día, los tiroteos fueron constantes en el barrio.
Los grupos se pelean por mantener bajo su control las zonas donde venden drogas. Los vecinos piden más vigilancia y mano dura, pero algunos se quejan de que en ocasiones la Policía viola los derechos de las personas.
El pasado viernes en la mañana una patrulla de Delitos Monetarios golpeó al menos a cuatro personas, incluyendo dos jóvenes-uno de ellos menor- que fueron detenidos, según cuentan testigos de los arrestos. Altagracia Féliz, mamá de un menor de 16 años, se queja de que un agente abofeteó a su hijo y golpeó a su mamá Rosa Montero en la calle 24 de Abril. Junto a su hijo también fue detenido otro joven acusado de herir a un teniente de la Policía.
Según los vecinos, lo hubieran matado de no ser porque algunas personas intervinieron.
Diario Libre
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