Fray Meregildo planeó al dedillo su venganza

  • Las investigaciones marchaban lentas hasta que encontraron el eslabón perdido: un sargento del Ejército
El sargento EN Valentín Vicioso de Jesús mientras era llevado a los tribunales.
Santo Domingo. El caso del asesinato de los esposos Joel Alexander Díaz Sarmiento y Yaniris Ruiz Sánchez, por el que está acusado Fray Meregildo Díaz y Díaz, fue premeditado por éste, el sargento (EN) Valentín Vicioso de Jesús, presunto matador de la pareja y asistente del ex general Radhamés Lora Salcedo, y una persona que está prófuga.

El caso tomó un giro raro el viernes, cuando sus abogados defensores, Abel Rodríguez del Orbe, Juan Miguel Castillo Pantaleón y Luis A. Mercado, enviaron una carta renunciando a su representación, alegando "la colaboración negativa que hemos recibido de su parte ... más aún cuando, habíamos asumido su defensa exclusivamente en razones de una amistad que hemos sentido defraudada".

De acuerdo a informaciones obtenidas por DL de varias fuentes, se ha podido establecer que los hechos ocurrieron de la siguiente manera:

Fray Meregildo al parecer tenía una larga historia de relaciones homosexuales y por un tiempo sostenía relaciones carnales con el joven Joel Alexander Díaz Sarmiento, que un buen día decidió cortarlas para "mudar" a la joven Yaniris Ruiz Sánchez. Díaz Sarmiento utilizó un dinero que le había sacado a Meregildo para adquirir los ajuares de la pieza en que viviría con su mujer.

Por alguna razón que se llevaron a la tumba, los ahora esposos continuaron el chantaje al frayle que, abrumado por las demandas de los jóvenes, decide terminar con el asunto.

El plan fue elaborado con cuidado, aprovechando que los jóvenes le habian pedido una alta suma de dinero, unos RD$100,000, de acuerdo a varias fuentes. Se decidió sacarlos de la ciudad para "buscar el dinero en la finca de San Juan de la Maguana". El fray Meregildo tenía una valiosa propiedad en esa comarca, fruto de los importantes ingresos que recibía desde la dirección del colegio y de una jugosa subvención del Plan Social de la Presidencia de unos RD800,000 mensual.

Una persona que está prófuga y que laborara en Foresta, trajo desde Jarabacoa hasta el lugar donde aparecieron los cadáveres los tanques de 55 galones, y el fray se puso en contacto con el sargento Vicioso, asistente del ex general Lora Salcedo, para que le ayudara a "resolver el problema". Éstos elementos de premeditación son los que demuestran lo elaborado del siniestro plan.

Los jóvenes fueron llamados a su casa en Villa Duarte y se produce un intercambio de comunicaciones hasta la última llamada de contacto que hace el Fray desde el celular del sargento. Esta fue la llamada clave para descubrir el caso, porque con esa llamada y las pruebas de balística, el sargento no pudo desvincularse del crimen.

Los jóvenes fueron en taxi al lugar del encuentro en las cercanías de la Secretaría de las Fuerzas Armadas. Allí esperaron al Fray y sus acompañantes en el vehículo de la hermana de Meregildo, desde donde partieron a buscar el dinero para San Juan. En la ruta, compraron cuatro galones de gasolina en una estación cercana a Azua con el pretexto de usarlos en una máquina de cortar hierba en la finca, cuya existencia era conocida por Joel.

En las cercanías de Santa Ana, entre San Cristóbal y Baní, recogieron las gomas y cuando llegaron a las inmediaciones de Azua dijeron que se desviarían a ver una finca que le estaban vendiendo a bien precio en la zona. Ese es el lugar del crimen. Se desmontaron los cinco del vehículo, y según narra el sargento, le dio dos tiros a Joel, uno en el pecho y el "de gracia" en la nuca, y uno a Yaniris, con su pistola calibre 9 mm, que luego guardó en el vehículo en casa del ex general Lora Salcedo. Ahí fue encontrada junto al celular.

Los cadáveres fueron colocados en los tanques, les tiraron las gomas, todo fue rociado con la gasolina y se les pegó fuego.

Por la casita

Meregildo involucró al sargento Vicioso en el crimen por la suma de treinta mil pesos y la promesa de arreglarle su casa. A tal efecto, compraron en la ferretería don Negro de Jarabacoa, 600 blocks y 15 fundas de cemento.
20050523 http://www.diariolibre.com

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