Historia DL. - Gobiernos invierten millonadas en obras que nunca concluyen
Los presupuestos se incrementan "mil por mil" al pasar de los años

Santo Domingo. Pasan de gobierno en gobierno sin ser terminadas, absorbiendo millones de recursos económicos y evidenciando que el clientelismo político se ha colocado por encima de las necesidades del país. Son importantes obras que no se concluyen en un mandato y que las autoridades de turno tampoco terminan, aunque las utilizan para beneficiar a contratistas del partido o a uno que otro funcionario.
Se inician con un presupuesto razonable, pero al pasar de los años su costo se incrementa en un "mil por mil", produciendo un gran "agujero" a los fondos del Estado. Y ni hablar de los proyectos de turno o propuestas de cada mandatario, donde se invierten millonadas para tratar de cumplir "algunas" de las promesas de campaña.
Uno de los mejores ejemplos es la carretera Duarte, cuya primera etapa fue inaugurada en agosto de 1986 por el entonces presidente Salvador Jorge Blanco, con una inversión de RD$180 millones, la segunda fase se extendió hasta 1996 en la gestión de Joaquín Balaguer, con un presupuesto de RD$1,500 millones y ya para el 1997 en el gobierno de Leonel Fernández se había elevado a RD$6 mil millones.
En tanto, Hipólito Mejía, en el año 2004 ordenó la rehabilitación de la carretera con un presupuesto de RD$76.4 millones, a lo que se sumarán las nuevas inversiones de RD$3 mil millones anunciadas por Fernández el pasado año. Actualmente se trabaja en la reconstrucción de la vía.
Otro caso es la avenida Jacobo Majluta, inaugurada en 1997 con una inversión de RD$300 millones, sin embargo en el 2001 se invirtieron RD$492 millones. Actualmente se reconstruye con un presupuesto inicial de RD$700 millones.
Pero esas obras no son las únicas "de nunca acabar", pues están los casos de la avenida Circunvalación Norte y el Parque Central de Santiago, en las cuales siempre se "amaga" con el trabajo. Las actuales autoridades ordenaron la reactivación de esos proyectos al igual que con la carretera San Cristóbal-Baní.
Otro dolor de "cabeza" para los gobiernos de turno es el vertedero de Duquesa, donde se han hecho múltiples inversiones millonarias, pero siempre hay un problema. Ahora se trabaja en la construcción de una carretera y en su relleno sanitario.
De acuerdo a un estudio del movimiento Participación Ciudadana, en el país hay 1,132 obras públicas sin terminar.
El informe elaborado desde 1960 al 2004, establece que la mayoría de las infraestructuras detenidas corresponden al renglón de educación, seguido del sector salud y deportes.
Señalan entre las causas del abandono la falta de continuidad del Estado.
El CODIA critica, pero propone
El presidente del Colegio de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), Teodoro Tejada, aseguró ayer que la paralización de las obras estatales además de incrementar tres veces más su costo original, produce un gran "trastorno al Estado".
"Hay obras paralizadas hasta de 20 años y eso lo que contribuye es a que el país gaste más y tenga mayores problemas", enfatizó.
Tejada anunció que el CODIA trabaja en la elaboración de un anteproyecto de ley tendente a lograr que se respete la colegiatura, así como para tratar de implementar la continuidad en las obras del Estado.
Indicó que se busca establecer un mecanismo legal para que todo proyecto sea finalizado.
Ncampos@diariolibre.com
Se inician con un presupuesto razonable, pero al pasar de los años su costo se incrementa en un "mil por mil", produciendo un gran "agujero" a los fondos del Estado. Y ni hablar de los proyectos de turno o propuestas de cada mandatario, donde se invierten millonadas para tratar de cumplir "algunas" de las promesas de campaña.
Uno de los mejores ejemplos es la carretera Duarte, cuya primera etapa fue inaugurada en agosto de 1986 por el entonces presidente Salvador Jorge Blanco, con una inversión de RD$180 millones, la segunda fase se extendió hasta 1996 en la gestión de Joaquín Balaguer, con un presupuesto de RD$1,500 millones y ya para el 1997 en el gobierno de Leonel Fernández se había elevado a RD$6 mil millones.
En tanto, Hipólito Mejía, en el año 2004 ordenó la rehabilitación de la carretera con un presupuesto de RD$76.4 millones, a lo que se sumarán las nuevas inversiones de RD$3 mil millones anunciadas por Fernández el pasado año. Actualmente se trabaja en la reconstrucción de la vía.
Otro caso es la avenida Jacobo Majluta, inaugurada en 1997 con una inversión de RD$300 millones, sin embargo en el 2001 se invirtieron RD$492 millones. Actualmente se reconstruye con un presupuesto inicial de RD$700 millones.
Pero esas obras no son las únicas "de nunca acabar", pues están los casos de la avenida Circunvalación Norte y el Parque Central de Santiago, en las cuales siempre se "amaga" con el trabajo. Las actuales autoridades ordenaron la reactivación de esos proyectos al igual que con la carretera San Cristóbal-Baní.
Otro dolor de "cabeza" para los gobiernos de turno es el vertedero de Duquesa, donde se han hecho múltiples inversiones millonarias, pero siempre hay un problema. Ahora se trabaja en la construcción de una carretera y en su relleno sanitario.
De acuerdo a un estudio del movimiento Participación Ciudadana, en el país hay 1,132 obras públicas sin terminar.
El informe elaborado desde 1960 al 2004, establece que la mayoría de las infraestructuras detenidas corresponden al renglón de educación, seguido del sector salud y deportes.
Señalan entre las causas del abandono la falta de continuidad del Estado.
El CODIA critica, pero propone
El presidente del Colegio de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), Teodoro Tejada, aseguró ayer que la paralización de las obras estatales además de incrementar tres veces más su costo original, produce un gran "trastorno al Estado".
"Hay obras paralizadas hasta de 20 años y eso lo que contribuye es a que el país gaste más y tenga mayores problemas", enfatizó.
Tejada anunció que el CODIA trabaja en la elaboración de un anteproyecto de ley tendente a lograr que se respete la colegiatura, así como para tratar de implementar la continuidad en las obras del Estado.
Indicó que se busca establecer un mecanismo legal para que todo proyecto sea finalizado.
Ncampos@diariolibre.com
Niza Campos
Niza Campos