Impacto de los huracanes en los árboles puede ser menor, si hay prevención

Santo domingo. Ese árbol frondoso que adorna el frente de una casa o edificio, puede ser un potencial enemigo en caso de huracán, porque la combinación infraestructura urbana más vegetación, no siempre está diseñada para responder al ataque de los fenómenos naturales.
Así lo expone el ingeniero José Báez Ureña, director general de reforestación de la Secretaría de Medio Ambiente, quien cita diversas causas que explican el derribo de numerosos árboles de gran tamaño y frondosidad ante el paso de un huracán, lo que pone en peligro vidas, obstaculiza vías y afecta la foresta.
Báez Ureña indica que los huracanes afectan más la foresta urbana que la rural, ya que esta última, al estar más compacta, forma una especie de muro vegetal de protección contra los vientos.
En las ciudades, en cambio, los árboles están más aislados y no tienen protección entre sí, por lo que deben enfrentar el embate de los fenómenos solos, explica el ingeniero.
A su entender, en las zonas urbanas se requiere de una planificación y diseño que tome en cuenta la ubicación geográfica del país y el tipo de fenómenos naturales que lo afectan con mayor frecuencia.
Refiere que en el caso del Distrito Nacional se ha realizado desde 2003, cuando Roberto Salcedo asumió la sindicatura, una poda de árboles previa a la temporada de huracanes
Pero a su modo del ver, se requieren más rigurosidad en la planificación, más capacidad operativa, más recursos y más colaboración de la ciudadanía.
Báez afirma que la poda es una práctica necesaria tanto para el desarrollo de los árboles, así como para la protección de infraestructuras y vidas.
Explica que mientras menos ramas tenga un árbol, menos fuerza le opondrá al viento, y por tanto, menos presión recibirá en caso de huracán. En ese sentido, agrega que "eso explica el por qué muchos árboles frondosos y fuertes son arrancados de cuajo, mientras que los delgaditos permanecen de pie".
No obstante, señala Báez, muchas veces son los propietarios los primeros en resistirse a las podas de los ayuntamientos, sin que éstos en esos casos puedan hacer nada.
"Falta conciencia ciudadana sobre la necesidad de la poda urbana antes de la temporada ciclónica en espacios públicos, patios frontales y traseros" expresa.
Aclara que podar no es acabar con la ecología ni una mutilación, como creen algunos, es ayudar al árbol porque se trata de un mecanismo de revitalización del organismo vegetal, siempre que se haga correctamente, "porque si está mal hecha puede crear un desequilibrio corporal y fisiológico en el árbol".
Razones
Diversas razones explican la caída de numerosos árboles de gran tamaño y frondosidad ante el paso de un huracán, lo que pone en peligro vidas, obstaculiza vías y afecta la foresta.
Pronóstico extendido
Santo domingo
Este miércoles se producirán lluvias débiles y tormentas eléctricas. El jueves el cielo estará medio nublado y el viernes permanecerá nublado. La temperatura mínima oscilará entre 18 y 20 grados y la máxima entre 30 y 31.
Santiago
Hoy se producirán lluvias, mientras que el jueves y el viernes el cielo estará medio nublado. La temperatura mínima será de entre 19 y 21 grados y la máxima se mantendrá en 31.
PUNTA CANA
Hoy miércoles habrá lluvias débiles, mientras que mañana y el jueves el cielo estará medio nublado. Las temperaturas estarán entre los 22 y 23 grados, la mínima, y entre los 30 y 31 grados, la máxima.
Recomendaciones
Requisitos básicos para evitar daños
El ingeniero Báez afirma que hay tres requisitos básicos que debe reunir un árbol para resistir los vientos que son, buena poda, correcta ubicación y distancia apropiada con relación a las infraestructuras físicas.
Otra recomendación importante que aporta tiene que ver con la escogencia del árbol a sembrar y en ese sentido indica que se debe optar por especies nativas y endémicas, pues tienen un sistema de raíces potente y abrasivo (que abraza el terreno), adaptado mecánicamente a las presiones de los huracanes.
Entre estas plantas se recomiendan la caoba, palma real, Palma cana, almácigo, corozo, guanito, catey, olivo, roble, cedro, guayacán, grí grí, baitoa y cagüey.
En cambio, desaconseja especies introducidas como laurel ornamental, pino australiano, chachá, javilla americana, acacia amarilla, pues poseen un tipo de madera y ramas muy quebradizas, por lo que no son muy resistentes a los fenómenos naturales.
Sugiere también que a la hora de sembrar el árbol, se estudie el espacio para determinar si es el adecuado para su crecimiento y desarrollo. "Aún sin huracán, un árbol plantado en un especio pequeño para su especie puede romper paredes y aceras", dice Báez.
Parte de estas recomendaciones para minimizar los impactos de los huracanes sobre el arbolado urbano figuran en un folleto popular elaborado por el Plan Quisqueya Verde, tras el paso por el país del huracán Georges, en 1998, que causó severos daños a la foresta urbana.
Vivian Jiménez
Vivian Jiménez