Imponen 30 años por secuestro y asesinato de un empresario
Los sentenciados se habían llevado a Batista Fernández del estacionamiento de la empresa Avelino Abreu, en la Kennedy
SANTO DOMINGO. Dos que fueron encontrado culpables del secuestro y asesinato del abogado y empresario Rafael Orlando Batista Fernández, en junio del 2001, fueron condenados a 30 años de prisión.
La decisión fue tomada por el juez de la Tercera Sala de la Cámara Penal del Distrito Nacional, Víctor Martínez Pimentel.
El magistrado halló culpables a Elvin José Guillén Jorge (Andry) y a Joel Santos Fabián culpables de asociación de malhechores, asesinatos y otras violaciones al Código Penal, en perjuicio del consultor financiero.
El magistrado también impuso el pago de una indemnización de RD$5 millones, por daños y perjuicios. De igual modo declaró no culpable de los hechos a Luis Alfredo Núñez Agramonte, y en consecuencia lo descargó de toda responsabilidad penal por insuficiencia de pruebas.
El cadáver de Batista Fernández fue sepultado por sus raptores a orilla del río Guanuma, en el paraje La Nueva Estancia, próximo a Yamasá, donde fue hallado por la Policía.
Guillén Jorge, quien admitió su participación en el hecho, tenía para la época del secuestro tres expedientes con cargos de asociación de malhechores, estafa, abuso de confianza, falsificación de documentos y viajes ilegales.
Según el expediente, éste junto a Santos Fabián planificaron asesinar a Batista Fernández en tres ocasiones, cosa que en una oportunidad no hicieron por "arrepentimiento".
Narración
Guillén admitió que dio una estocada en el pecho al consultor con un arma blanca y luego lo enterró aún vivo, pero Santos lo remató dándole con un pico en la cabeza. Previamente excavaron una fosa. Los mismos fueron enviados a un tribunal criminal por el crimen.
La decisión fue tomada por el juez de la Tercera Sala de la Cámara Penal del Distrito Nacional, Víctor Martínez Pimentel.
El magistrado halló culpables a Elvin José Guillén Jorge (Andry) y a Joel Santos Fabián culpables de asociación de malhechores, asesinatos y otras violaciones al Código Penal, en perjuicio del consultor financiero.
El magistrado también impuso el pago de una indemnización de RD$5 millones, por daños y perjuicios. De igual modo declaró no culpable de los hechos a Luis Alfredo Núñez Agramonte, y en consecuencia lo descargó de toda responsabilidad penal por insuficiencia de pruebas.
El cadáver de Batista Fernández fue sepultado por sus raptores a orilla del río Guanuma, en el paraje La Nueva Estancia, próximo a Yamasá, donde fue hallado por la Policía.
Guillén Jorge, quien admitió su participación en el hecho, tenía para la época del secuestro tres expedientes con cargos de asociación de malhechores, estafa, abuso de confianza, falsificación de documentos y viajes ilegales.
Según el expediente, éste junto a Santos Fabián planificaron asesinar a Batista Fernández en tres ocasiones, cosa que en una oportunidad no hicieron por "arrepentimiento".
Narración
Guillén admitió que dio una estocada en el pecho al consultor con un arma blanca y luego lo enterró aún vivo, pero Santos lo remató dándole con un pico en la cabeza. Previamente excavaron una fosa. Los mismos fueron enviados a un tribunal criminal por el crimen.
Federico Méndez
Federico Méndez