Aumentan casos de coronavirus en Surcorea, bajan en China

SEÚL, Corea del Sur (AP) — Corea del Sur reportó el sábado que el número de infecciones por el coronavirus se multiplicó por seis en cuatro días, para un total de 346, la mayoría vinculadas a un templo y un hospital dentro y en los alrededores de la ciudad de Daegu, donde se ordenó el cierre de escuelas y se recomendó evitar las multitudes.
Los contagios iniciales estaban relacionados con China, pero los nuevos casos en Corea del Sur e Irán _donde ha habido cuatro decesos_ no muestran una conexión clara con viajes a territorio chino.
En un nuevo racimo de contagios en el norte de Italia, la primera persona en enfermarse se reunió con alguien que había regresado de China el 21 de enero sin experimentar ningún síntoma del nuevo virus, indicaron las autoridades de salud.
China indicó el sábado que el conteo diario de nuevas infecciones en su territorio disminuyó significativamente a 397, aunque hubo 109 nuevos decesos por la enfermedad, la mayoría de ellos en la provincia de Hubei.
Las nuevas cifras llevan el total de casos en China continental a 76.288, con 2.345 fallecimientos. Estrictas medidas de cuarentena y prohibiciones para viajar siguen ayudando a contener la enfermedad, la cual surgió en ese país asiático en diciembre y desde entonces se ha extendido a muchos países. La cifra diaria de nuevos contagios disminuyó bastante en comparación con los 899 del viernes.
De los 142 casos nuevos en Corea del Sur, 131 son de Daegu y regiones cercanas, que se han vuelto el frente más reciente en la lucha global contra la enfermedad llamada COVID-19.
Kim Gang-lip, viceministro de Salud surcoreano, dijo el sábado que el brote ha entrado a una nueva fase grave, pero aún así se mostró cautelosamente optimista de que puede ser contenido a la región que circunda a Daegu, donde el martes se reportó el primer caso.
Para el sábado por la mañana, había 283 casos en la ciudad de 2,5 millones de habitantes y las áreas circundantes, incluyendo los dos primeros fallecimientos en Corea del Sur en el hospital Cheongdo.

AP