El virus fuerza a musulmanes a esperar un año para el haj

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Musulmanes de todo el mundo que esperaban hacer el viaje de su vida a La Meca para el peregrinaje del haj tendrán que esperar hasta el año que viene, después de que Arabia Saudí restringiera de forma drástica el acceso al rito por la pandemia del coronavirus.
El reino indicó el lunes por la noche que sólo se permitiría a un número muy limitado de peregrinos realizar el haj en La Meca, elegidos entre los residentes de distintas nacionalidades ya en el país.
Aunque esperada, la decisión de restringir de forma drástica el haj de este año sigue siendo sin precedentes en los casi 90 años de historia de Arabia Saudí, y en la práctica prohíbe a los musulmanes de fuera del reino viajar allí para completar el peregrinaje.
Es un golpe para personas que esperaron y ahorraron dinero durante años para costearse el viaje. El haj no sólo es obligatorio para todos los musulmanes una vez en la vida, también una oportunidad de limpiar pecados pasados y conectar con musulmanes de toda clase.
Normalmente, el haj congrega a 2,5 millones de personas entre saudíes y extranjeros. Es una experiencia profunda, en la que los fieles se alzan hombro con hombro en oración, a menudo entre lágrimas, con las manos alzadas hacia el cielo durante cinco días de intensas plegarias en torno a La Meca.
Cada país recibe una cuota de visas en función de su población musulmana. Indonesia tiene el mayor cupo con casi 221.000 fieles. En países como Egipto, Pakistán e India, conseguir una plaza puede requerir mucho dinero, contactos con funcionarios locales o simplemente años de paciencia.
Autoridades paquistaníes dijeron que las autoridades saudíes se habían puesto en contacto para informar sobre la decisión. Pakistán suele enviar unos 180.000 peregrinos al haj cada año.
Este año, diplomáticos que ya están en Arabia Saudí representarán al país durante el peregrinaje, que comienza a finales de julio.
Arabia Saudí cerró sus fronteras a los extranjeros a finales de febrero en un intento de frenar los contagios del virus. El gobierno suspendió el peregrinaje del umrah, de menor escala y que se realiza durante todo el año; impuso un toque de queda de 24 horas durante casi tres meses en La Meca; cerró mezquitas durante el mes sagrado del Ramadán, y restringió la actividad empresarial.
Aun así, Arabia Saudí sigue teniendo una de las mayores tasas de infección en Oriente Medio, con más de 161.000 casos confirmados hasta ahora, incluidas 1.307 muertes.
___
El periodista de Associated Press Munir Ahmed en Islamabad contribuyó a este despacho.

AP