Primer ministro tunecino promete rapidez y mano dura contra el terrorismo
Túnez, 7 sep (EFE).- El recién elegido primer ministro tunecino, Hichem Mechici, prometió hoy mano dura contra el terrorismo durante el funeral del Guardia Nacional muerto este domingo en un presunto atentado perpetrado en la ciudad costera de Susa y reivindicado por la organización yihadista Estado Islámico.
Mechichi asistió al acto fúnebre horas después de que efectivos de las fuerzas de Seguridad arrestaran a siete personas vinculadas con los tres asaltantes, que fueron perseguidos y abatidos a tiros al atropellar y apuñalar a una patrulla de la Policía.
'Los terroristas se han equivocado de lugar porque los protectores de la seguridad tunecina les esperan y prueba de ello es que fueron eliminados en pocos minutos durante la operación', afirmó el jefe de Gobierno, que calificó de 'microbios' a los terroristas y prometió 'erradicarlos lo más rápido posible'.
Por su parte, la líder del Partido Desturiano Libre (PDL), formado por nostálgicos de la dictadura, Abir Moussi, acusó al Estado de ser 'indulgente' en la lucha contra el terrorismo, exigió desmantelar las asociaciones y partidos que apoyan el terrorismo como el panislamista Hizb al Tahrir, y advirtió de que, si no es así, está dispuesta a recurrir a la Justicia Internacional.
El ataque, aún bajo investigación, fue reivindicado este lunes por la organización yihadista 'Estado Islámico' en un comunicado difundido a través de las redes sociales por su órgano de propaganda Amaq.
ATAQUE EN ZONA TURÍSTICA
El presunto atentado ocurrió la mañana del domingo cuando un vehículo arrolló a una patrulla de agentes que se encontraba en una rotonda de Port Kantauoi, la zona turística aledaña a Susa, donde en 2015 un pistolero mató a 38 turistas en un ataque que también se atribuyó el EI.
Según la versión oficial, tras el atropello, los sospechosos se bajaron del vehículo y acuchillaron a los policías antes de huir.
Los tres fueron alcanzados, sin embargo, por otros agentes, que los abatieron a tiros, según el relato que ha trascendido a los medios.
Este lunes, el portavoz del departamento antiterrorista, Sofiène Sliti, anunció que la Policía arrestó de madrugada a siete personas por su supuesta vinculación con el ataque, entre ellas la mujer de uno de los tres hombres abatidos, dos hermanos de otro de ellos, y tres encargados de reclutar sicarios.
Las fuerzas de seguridad se incautaron, además, de armas blancas, teléfonos móviles y el vehículo utilizado para embestir, agregó.
ATENTADOS ANTERIORES
Los ataques armados contra las fuerzas tunecina se han multiplicado en los últimos dos años, en especial, en la región de Kasserine, fronteriza con Argelia, una zona montañosa en la que grupos armados de Túnez y de otras partes del Sahel se han establecido tras las primaveras árabes.
Las acciones terroristas se han repetido también en la capital durante el último año, la última de ellas el pasado 6 de marzo, cuando dos presuntos suicidas que iban en una motocicleta detonaron un artefacto frente a la embajada de Estados Unidos.
Dos meses antes, una joven explosionó un artefacto que llevaba en el bolso frente a una pareja de policías en la avenida Habib Bourguiba, principal arteria de la ciudad.
En 2015, los atentados yihadistas en la capital y en Susa segaron la vida de 72 personas, 60 de ellas turistas extranjeros, y doce miembros de la guardia presidencial. Desde entonces el país se encuentra en un estado de emergencia que se renueva de manera periódica.
Aquella cadena de atentados hundió el turismo, uno de los pilares de la economía tunecina, a la que aportaba el 14 % del PIB, una crisis de la que el país todavía no se ha podido recuperar. EFE
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