Isla Artificial: El Gobierno se las jugó para la aprobación
El informe de la comisión del Senado no planteó ninguno de los temas que se discutieron en varias vistas públicas

Santo Domingo. Las objeciones planteadas hace casi un año por senadores, diputados y representantes de diversos segmentos de la sociedad, no incidieron en la decisión que de manera apresurada adoptó el Congreso Nacional para dar luz verde al contrato suscrito entre el Estado dominicano y la empresa Santo Domingo Re-Development, para la construcción de una isla artificial en la parte central del Malecón en la capital.
En un abrir y cerrar de ojos el proyecto, que en apariencia dejó de ser de interés para el Gobierno y para los inversionistas criollos que renunciaron al mismo el 20 de diciembre del pasado año, recibió la aprobación sin mayores dificultades del Senado, la madrugada del miércoles, y de la Cámara de Diputados, la madrugada del jueves.
Bastó que la empresa con oficinas en Canadá y en Madrid, España, aceptara excluir del contrato la obligatoriedad del Gobierno de garantizarle el "equilibrio económico", para que en seis días la comisión especial del Senado variara su informe original sobre el proyecto, y lo ciñera estrictamente al punto de desacuerdo entre las partes firmantes. Fue aprobado sin mayores discusiones en el Senado y sin ninguna modificación en la cámara baja.
El informe de la comisión de finanzas y contratos del Senado sobre el proyecto Novo Mundo XXI favorece la ejecución del mismo, con la única observación de que se incluya como parte integral del contrato la resolución de la junta de directores de Santo Domingo Re-Development sobre el "equilibrio económico".
Otros aspectos
Fruto de las vistas públicas y las discusiones de la comisión senatorial, se había señalado como puntos fundamentales la evaluación del impacto ambiental, el control de sustancias peligrosas y el compromiso medioambiental, pero ninguno de esos puntos se contempla en el informe final.
Tratándose de un proyecto de esa magnitud, provocó suspicacias que la cámara alta iniciara la sesión para discutir el tema cerca de la medianoche y a sólo 48 hora de concluir el período de legislatura.
El proyecto Novo Mundo XXI contempla la construcción de una isla artificial frente a la parte central del Malecón de Santo Domingo, con una extensión de un millón de metros cuadrados y facilidades para una marina, centros de negocios y edificios de apartamentos. El costo de la obra está estimado en US$450 millones.
Ambivalencias
El pasado 11 de enero el Gobierno, a través del director de Información, Prensa y Publicidad de la Presidencia, Rafael Núñez, dijo que no insistiría en la construcción de la Isla Artificial, luego del conflicto ente los empresarios que la impulsaban, y que llevó a la renuncia de sus representantes locales. Posteriormente, el secretario de Estado, Eduardo Selman, dijo que el Gobierno había llegado hasta donde constitucionalmente tenía que llegar.
Un día después, el 18 de julio, el Gobierno, a través de la Consultoría Jurídica, envió al Senado la resolución de la junta de directores de la empresa extranjera.
Tres días más tarde, el 22 de julio, a través de un comunicado leído en el Palacio Nacional, el Gobierno aseguró que no tenía ninguna intensión de retomar el proyecto de construir una isla artificial en el mar Caribe, frente al Malecón.
Punto muerto
Luego de diez meses de la desbandada local de la Re-Development, el 18 de julio pasado, su oficina principal informó que deseaba retomar el proyecto Novo Mundo XXI y manifiestó su "conformidad y aceptación voluntaria" a que se elimine lo concerniente a la protección a su "equilibrio económico".
En un abrir y cerrar de ojos el proyecto, que en apariencia dejó de ser de interés para el Gobierno y para los inversionistas criollos que renunciaron al mismo el 20 de diciembre del pasado año, recibió la aprobación sin mayores dificultades del Senado, la madrugada del miércoles, y de la Cámara de Diputados, la madrugada del jueves.
Bastó que la empresa con oficinas en Canadá y en Madrid, España, aceptara excluir del contrato la obligatoriedad del Gobierno de garantizarle el "equilibrio económico", para que en seis días la comisión especial del Senado variara su informe original sobre el proyecto, y lo ciñera estrictamente al punto de desacuerdo entre las partes firmantes. Fue aprobado sin mayores discusiones en el Senado y sin ninguna modificación en la cámara baja.
El informe de la comisión de finanzas y contratos del Senado sobre el proyecto Novo Mundo XXI favorece la ejecución del mismo, con la única observación de que se incluya como parte integral del contrato la resolución de la junta de directores de Santo Domingo Re-Development sobre el "equilibrio económico".
Otros aspectos
Fruto de las vistas públicas y las discusiones de la comisión senatorial, se había señalado como puntos fundamentales la evaluación del impacto ambiental, el control de sustancias peligrosas y el compromiso medioambiental, pero ninguno de esos puntos se contempla en el informe final.
Tratándose de un proyecto de esa magnitud, provocó suspicacias que la cámara alta iniciara la sesión para discutir el tema cerca de la medianoche y a sólo 48 hora de concluir el período de legislatura.
El proyecto Novo Mundo XXI contempla la construcción de una isla artificial frente a la parte central del Malecón de Santo Domingo, con una extensión de un millón de metros cuadrados y facilidades para una marina, centros de negocios y edificios de apartamentos. El costo de la obra está estimado en US$450 millones.
Ambivalencias
El pasado 11 de enero el Gobierno, a través del director de Información, Prensa y Publicidad de la Presidencia, Rafael Núñez, dijo que no insistiría en la construcción de la Isla Artificial, luego del conflicto ente los empresarios que la impulsaban, y que llevó a la renuncia de sus representantes locales. Posteriormente, el secretario de Estado, Eduardo Selman, dijo que el Gobierno había llegado hasta donde constitucionalmente tenía que llegar.
Un día después, el 18 de julio, el Gobierno, a través de la Consultoría Jurídica, envió al Senado la resolución de la junta de directores de la empresa extranjera.
Tres días más tarde, el 22 de julio, a través de un comunicado leído en el Palacio Nacional, el Gobierno aseguró que no tenía ninguna intensión de retomar el proyecto de construir una isla artificial en el mar Caribe, frente al Malecón.
Punto muerto
Luego de diez meses de la desbandada local de la Re-Development, el 18 de julio pasado, su oficina principal informó que deseaba retomar el proyecto Novo Mundo XXI y manifiestó su "conformidad y aceptación voluntaria" a que se elimine lo concerniente a la protección a su "equilibrio económico".
Diario Libre
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