Jacagua cumple 500 años en medio del abandono
La falta de recursos imposibilita a sus autoridades

Santiago. El distrito municipal de Jacagua, uno de los primeros centros urbanos levantados por los españoles en el Nuevo Mundo, cumple 500 años en medio del abandono y precariedades en el desenvolvimiento de las actividades cotidianas.
La falta de agua, electricidad y deterioro de sus calles son algunos de los problemas de esa comunidad, cuya población sobrepasa los 46 mil habitantes, según el último censo.
El síndico de Jacagua, José Germán Aracena, dijo a DL que la falta de recursos ha impedido iniciar el arreglo de las vías y hacer frente a otros problemas.
Varias comunidades del referido distrito municipal aún utilizan los denominados pozos tubulares para abastecerse de agua, la cual resulta insuficiente para suplir la demanda de la población.
Las redes del Acueducto Cibao Central nunca fueron instaladas allí, a pesar de los esfuerzos para que esas comunidades fueran beneficiadas con la obra.
Algunos de sus pobladores lamentan que Jacagua históricamente no ha corrido con la misma suerte que otros sectores de Santiago, los cuales disponen de sus servicios elementales y no han sido afectados por fenómenos de la naturaleza.
Han pasado exactamente cinco siglos desde que el comendador Nicolás de Ovando trasladara en 1504 el Fuerte de Santiago (construido en 1495 a orillas del Yaque) al sitio de Jacagua.
La Villa fue construida justamente sobre una de las zonas geográficas en que la falla septentrional es más activa, por lo que el 2 de diciembre de 1562 uno de los más devastadores terremotos registrados en la isla destruyó la ciudad, dejando pocos sobrevivientes.
Todo quedó en ruinas y Santiago volvió a ser fundado justo donde había estado y donde se encuentra ahora.
En la última década del siglo XIX el señor Ricardo Ovies, casado con la señora Eufrasina Benoit, descubrió las ruinas de Jacagua o Santiago Viejo, y emprende su restauración, para lo cual contrató al arquitecto Onofre de Lora. Pero un conflicto con la iglesia local frustró la culminación de esa restauración y no se llegaron a terminar los trabajos.
La falta de agua, electricidad y deterioro de sus calles son algunos de los problemas de esa comunidad, cuya población sobrepasa los 46 mil habitantes, según el último censo.
El síndico de Jacagua, José Germán Aracena, dijo a DL que la falta de recursos ha impedido iniciar el arreglo de las vías y hacer frente a otros problemas.
Varias comunidades del referido distrito municipal aún utilizan los denominados pozos tubulares para abastecerse de agua, la cual resulta insuficiente para suplir la demanda de la población.
Las redes del Acueducto Cibao Central nunca fueron instaladas allí, a pesar de los esfuerzos para que esas comunidades fueran beneficiadas con la obra.
Algunos de sus pobladores lamentan que Jacagua históricamente no ha corrido con la misma suerte que otros sectores de Santiago, los cuales disponen de sus servicios elementales y no han sido afectados por fenómenos de la naturaleza.
Han pasado exactamente cinco siglos desde que el comendador Nicolás de Ovando trasladara en 1504 el Fuerte de Santiago (construido en 1495 a orillas del Yaque) al sitio de Jacagua.
La Villa fue construida justamente sobre una de las zonas geográficas en que la falla septentrional es más activa, por lo que el 2 de diciembre de 1562 uno de los más devastadores terremotos registrados en la isla destruyó la ciudad, dejando pocos sobrevivientes.
Todo quedó en ruinas y Santiago volvió a ser fundado justo donde había estado y donde se encuentra ahora.
En la última década del siglo XIX el señor Ricardo Ovies, casado con la señora Eufrasina Benoit, descubrió las ruinas de Jacagua o Santiago Viejo, y emprende su restauración, para lo cual contrató al arquitecto Onofre de Lora. Pero un conflicto con la iglesia local frustró la culminación de esa restauración y no se llegaron a terminar los trabajos.
Diario Libre
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