La laguna de la calle Guarocuya, una vergüenza municipal y nacional

  • Desde hace años se mantiene un charco que impide el tránsito peatonal

La eterna laguna de la calle Guarocuya esquina Juan Ballenilla, en la zona industrial de Herrera, no ha encontrado dolientes en ninguna autoridad municipal ni nacional y el problema se agrava por la pestilente agua y la proliferación de alimañas.

Desde hace años, el paso peatonal no es posible porque el agua color chocolate cubre todo el espacio de la intersección y solo lo vehículos de gran tamaño se atreven a cruzar el lugar sin riegos de “quedarse”.

El problema es antiquísimo y Diario Libre lo ha denunciado, pero no ha tenido eco en las gestiones de ningunos de los alcaldes de Santo Domingo Oeste, incluido el actual, Francisco Peña, que, junto a su hijo, han sido los únicos que han dirigido ese municipio.

Tampoco la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) ha hecho algo por resolver el problema, que tiene aislados a residentes que solo pueden cruzar por el lugar en vehículos, pero tampoco los industriales han hecho aportes por la solución.

Para residentes cercanos al charco, constituye una vergüenza que las autoridades se mantengan indiferentes ante ese problema que vulnera los derechos de los munícipes y atenta contra su salud.

20190221 https://www.diariolibre.com

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