VIDEO | Mujeres salen en defensa de pastor detenido en San Cristóbal, a quien consideran "un padre"
Aseguraron que en el centro recibieron alojamiento y alimentación de manera gratuita
Denuncian que el Conani no les ofrece información sobre sus hijos menores de edad
Varias madres que afirmaron haber estado alojadas por años junto a sus hijos en la fundación recientemente clausurada por el Ministerio Público en Haina, San Cristóbal, salieron en defensa de Ángel Gabriel Capellán (el Pastor), director de la institución y acusado por las autoridades de presunta trata de menores y explotación infantil.
Las progenitoras aseguraron que en el centro recibieron alojamiento y alimentación de manera gratuita y que el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) no les ofrece información sobre los menores, que se informó la semana pasada se rescataron de la fundación "Restaurando Vida. Un Muerto que Revive"
Asimismo, Manuel Soto Lara, uno de los abogados de "el Pastor", aseveró que las condiciones que presenta la fundación es de "pobreza con dignidad" porque Capellán "da lo que puede dentro de sus limitaciones", lo que, según afirma "no es un crimen".
En una rueda de prensa fueron presentadas varias mujeres que dijeron que fueron asistidas por el acusado, a quien consideran un "padre".
Una de ellas es Ana Cristina Galante Ureña, quien llegó a vivir siete años en la institución junto a sus tres hijas y su pareja.
También se presentó a la señora Nathaly Feliz, madre con siete hijos y que, de acuerdo a lo que narró, debió acudir a "Restaurando Vida, Un Muerto que Revive" en "un mal momento" cuando no pudo pagar la casa alquilada durante la pandemia. Feliz negó que los niños fueran puestos a trabajar.
Entre lágrimas porque no le permiten ver a su hija de ocho años, que todavía tenía en la fundación cuando las autoridades dicen que "rescataron" a los menores, Galante Ureña explicó que las otras dos se las entregó a su padre biológico para que les comprara los útiles escolares. Calificó como un "secuestro" de la niña.
Sostuvo que actualmente vende víveres en una guagüita con su esposo por Boca Chica y que esperaba que se hiciera el traslado de la niña a la escuela para llevársela de la fundación.
Alexandra Beltré Feliz, otra de las mujeres residentes desde hace 18 meses en el lugar, llegó desde Azua "un día para orar y se quedó". Lo conoció a través de las redes sociales, como las demás féminas.
Dos sobrinas, de 2 y 4 años, de Beltré Feliz vivían en la fundación y dormían con ella.
"Ellos –las autoridades- hablan del desorden, pero por qué ellos no dicen que el desorden lo hicieron ellos el día antes, cuando llegaron a revisar como si ahí hubiéramos tecatos o viviéramos delincuentes, donde se le está hablando que es una comunidad de cristianos, de personas de bajos recursos que el pastor les abrió las puertas", criticó la azuana.
Otra madre, Rosa Familia Alcántara, sostuvo en el encuentro con periodistas en el restaurante Vizcaya, en la avenida San Martín, en Santo Domingo, que decidió quedarse a vivir en la fundación con sus dos hijos, de ocho y seis años porque no vio maltratos a las personas que residían ahí. Sostuvo que sus vástagos son partes de los menores que tienen las autoridades.
"Yo decidí mudarme ahí y el pastor me prestó una casa y me dijo: 'Vive ahí con tu familia'", agregó Familia Alcántara, quien igualmente asegura que no les ofrecen información de sus hijos.
Honi Marisol Soriano, sobrina de Francisco Moreno de Jesús, un anciano que tenía un año residiendo en la fundación Restaurando Vida, Un Muerto que Revive, afirmó que el pastor no les exigía dinero y que los parientes del hombre le llevan lo que pueden.
"Él está haciendo su trabajo y él está haciendo una obra que el Señor lo mandó desinteresadamente", indicó sobre "el Pastor".
Las mujeres corroboran que la manutención de las personas que permanecían en la institución era posible por las actividades agrícolas, crianza de aves y las ayudas recibidas de misioneros procedentes de Puerto Rico y otros países, las cuales eran entregadas en especies, nunca en efectivo
Abogado: "Niño en conflicto con la ley", único testimonio
El abogado Soto Lara cuestionó que las autoridades solo presenten el testimonio del menor que solo duró dos meses en el centro y se fugó.
Al respecto, dijo que el niño, de 12 años, tiene conflicto con la ley.
El abogado desmintió de forma categórica que en las instalaciones se cometieran abusos o maltratos contra los niños, argumentando que algunas progenitoras residen o permanecen en el recinto al cuidado de sus hijos y otras tienen que salir a trabajar.
El representante legal explicó que los terrenos donde funcionaba el centro fueron cedidos en calidad de préstamo por un miembro de la congregación con título legítimo, lugar donde se desarrollaba un proyecto agrícola autosustentable con siembras de plátano, yuca y crianza de aves de corral para garantizar la alimentación diaria de los albergados.
- "Todo lo que hay ahí lo ha dado él (Capellán) solo. Si todos aportáramos algo, tuviéramos un centro mejor. Él lo da todo, da lo que puede. No es suficiente, pero eso no es un crimen; por el contrario, es un acto de heroicidad por parte de él", sostuvo el togado.
Según afirmó, en la fundación residían 11 adultos mayores y más de los 13 niños que fueron sacados por fiscales y policías. Soto representa al acusado junto a los también abogados David Ruiz Jiménez y Claudio Domínguez.
Además de Ángel Gabriel Capellán, conocido como "el Pastor", el Ministerio Publico imputa a Isaías Muñoz, por presunta trata de menores con fines de explotación laboral en la fundación ubicada en Haina, San Cristóbal. La medida de coerción se les conocerá este jueves 10 de septiembre.




Marisol Aquino