Las siete maniobras que investiga el Ministerio Público en el caso Senasa 2.0
Sobornos, doble facturación y medicinas no entregadas: las maniobras bajo investigación en SeNaSa

El Ministerio Público sostiene que el presunto fraude contra el Seguro Nacional de Salud (Senasa) no se limitó a maniobras administrativas, sino que incluyó sobornos, doble facturación, cobros por servicios y medicamentos no suministrados, uso de sellos médicos falsos, adulteración de estados financieros y otras prácticas que habrían permitido distraer fondos públicos.
Las líneas de investigación también abarcan la venta de medicamentos donados, autoasignación de salarios y viáticos, cirugías estéticas realizadas en instalaciones de un centro oncológico, sabotaje digital y robo de archivos, según las imputaciones descritas por el órgano acusador.
Sobornos a gran escala
El Ministerio Público asegura haber recabado evidencias de sobornos a gran escala dentro de la estructura investigada por el fraude contra Senasa. Según el órgano acusador, el esquema habría involucrado a funcionarios de la administradora pública y prestadores de servicios de salud.
Estas prácticas forman parte de una investigación más amplia por corrupción administrativa, desfalco, estafa contra el Estado, falsificación, uso de documentos falsos y lavado de activos.
Doble facturación a Senasa
Una de las maniobras investigadas consiste en la doble facturación de servicios médicos a Senasa. El Ministerio Público sostiene que esta práctica fue utilizada para distraer recursos de la administradora pública de riesgos de salud.
La investigación también vincula esas operaciones con otras irregularidades, entre ellas el uso de sellos médicos falsos, alteración de indicaciones clínicas y cobros relacionados con servicios o medicamentos que, según el expediente, no habrían sido suministrados a los pacientes.
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Servicios y medicamentos no suministrados
El Ministerio Público afirma que parte del dinero fue sustraído mediante cobros a Senasa por servicios y medicamentos que no fueron entregados a los pacientes. Esta modalidad aparece específicamente dentro de la investigación vinculada al Instituto Oncológico Regional del Cibao.
Según el órgano investigador, los procesados habrían utilizado entidades relacionadas para facturar prestaciones inexistentes o incompletas, afectando tanto los recursos de Senasa como la atención destinada a pacientes vulnerables.
Estados financieros adulterados
La investigación también incluye presuntas adulteraciones de estados financieros como mecanismo para facilitar la distracción de recursos. El Ministerio Público sostiene que estas prácticas permitieron encubrir operaciones fraudulentas y movimientos de fondos dentro de la estructura investigada.
A esto se suma, según la acusación, la utilización de programas especiales sin sustento jurídico. El órgano persecutor considera que estas herramientas fueron empleadas para desviar dinero público mediante operaciones que aparentaban tener respaldo administrativo o institucional.
Medicamentos donados y exoneraciones
Otra línea de investigación se concentra en el manejo de medicamentos. El Ministerio Público menciona la venta de medicamentos donados, restricciones a donaciones gratuitas, entrega incompleta de tratamientos y contrabando mediante exoneraciones fiscales. También incluye tráfico de sustancias controladas.
Estas prácticas forman parte de la Operación Onco14, relacionada con el Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y el Instituto Oncológico Regional del Cibao, una de las ramificaciones de la investigación sobre Senasa.
Salarios, viáticos y otros beneficios
El Ministerio Público también identifica como mecanismo de distracción de fondos la autoasignación de salarios, viáticos y otros beneficios. Según la investigación, estos pagos no correspondían al personal de las entidades involucradas. El expediente agrega gastos de representación considerados ilegítimos y reembolsos fraudulentos por viajes y hoteles.
Estas operaciones habrían permitido extraer recursos mediante desembolsos administrativos que, de acuerdo con el órgano acusador, carecían de justificación o respondían a intereses particulares.
Cirugías estéticas en un centro oncológico
La investigación sostiene que habitaciones del Instituto Oncológico Regional del Cibao fueron utilizadas para realizar cirugías estéticas. El Ministerio Público incluye este hecho entre las irregularidades detectadas dentro de la Operación Onco14.
La acusación señala que las instalaciones destinadas a la atención de pacientes con cáncer habrían sido empleadas para procedimientos distintos a su función principal, dentro de un esquema que también incluye facturación irregular, manejo indebido de medicamentos y otras prácticas presuntamente fraudulentas.
Sabotaje digital y robo de archivos
El expediente incorpora además hechos relacionados con sabotaje digital y robo de archivos. El Ministerio Público no ofrece en su comunicado mayores detalles sobre cómo se habrían ejecutado esas acciones, pero las incluye entre las conductas investigadas dentro de la estructura.
Estas prácticas aparecen junto con otras acusaciones de lavado de activos, falsificación y uso de documentos falsos, lo que muestra que la investigación no se limita a irregularidades médicas o financieras.




