Senasa detectó consultas de ginecología cargadas a hombres dentro de esquema investigado por fraude
El hallazgo forma parte de la investigación que desarrolla el Ministerio Público mediante la operación Cobra 2.0A

Una auditoría médica realizada por el Seguro Nacional de Salud (Senasa) detectó que afiliados masculinos aparecían con una o varias consultas de ginecología registradas a su nombre, pese a que, al ser contactados, negaron haber recibido esos servicios.
El hallazgo forma parte de la investigación que desarrolla el Ministerio Público sobre una presunta estructura que habría utilizado datos reales de afiliados para generar autorizaciones, reclamaciones y pagos por consultas y procedimientos que no fueron solicitados ni recibidos.
Hallazgos de la auditoría
La irregularidad aparece específicamente en la auditoría practicada al gineco-obstetra Steven Alexander Rabssa Fernández, uno de los profesionales de la salud investigados en esta nueva fase del caso Senasa.
Según la orden judicial de allanamiento y secuestro emitida el 15 de septiembre, la auditoría identificó un incremento significativo de las autorizaciones correspondientes a ese prestador. Al revisar aleatoriamente los historiales de los afiliados, Senasa encontró “una o varias consultas de medicina especializada en ginecología a afiliados masculinos”, quienes posteriormente no reconocieron haber recibido esas atenciones.
- El documento agrega que también fueron detectados servicios facturados pero no suministrados y casos de duplicidad de prestaciones.
La investigación sostiene que la anomalía no era resultado de errores aislados, sino que formaría parte de un sistema mediante el cual se utilizaban datos personales de afiliados para solicitar autorizaciones y posteriormente sustentar reclamaciones médicas.
Investigación y evidencias
El Ministerio Público afirma que empleados o exempleados de Senasa accedían a información de afiliados y, junto a profesionales de la salud, llenaban formularios con diagnósticos, consultas y procedimientos que los usuarios nunca habían solicitado. También se habrían falsificado firmas y utilizado códigos reales de médicos para dar apariencia de legitimidad a los reclamos.
4,363 autorizaciones bajo investigación
La orden judicial establece que las autoridades han identificado 4,363 autorizaciones de cirugías menores ambulatorias y consultas especializadas solicitadas entre enero de 2021 y febrero de 2025 a través de varios números telefónicos vinculados a la investigación.
El valor acumulado de esas autorizaciones asciende, hasta ahora, a 41.1 millones de pesos.
Los investigadores también entrevistaron a numerosos afiliados cuyos datos aparecían en reclamaciones. Estos aseguraron que nunca visitaron los consultorios señalados, desconocían a los médicos que aparecían en los documentos y no habían recibido los procedimientos facturados.
Acciones y consecuencias
En algunos casos, los afiliados demostraron que se encontraban en sus trabajos, en sus viviendas, fuera de la ciudad e incluso fuera del país en las fechas en que supuestamente recibieron consultas o cirugías.
La investigación también incluye peritajes caligráficos realizados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), que determinaron que varias firmas colocadas en formularios médicos no correspondían a las de los afiliados cuyos nombres aparecían en las reclamaciones.
Pagos y devolución de parte del dinero
El Ministerio Público sostiene además que, una vez Senasa pagaba las reclamaciones, algunos médicos habrían entregado entre el 40 % y el 60 % de los montos cobrados a integrantes del grupo investigado, mediante efectivo o transferencias bancarias.
La orden judicial identifica decenas de profesionales de la salud y otros investigados y autorizó allanamientos en 37 ubicaciones del país.
Las imputaciones descritas en el documento corresponden a la versión del Ministerio Público dentro de una investigación todavía en curso. Los señalados mantienen la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia definitiva.
El registro de consultas ginecológicas a nombre de hombres constituye uno de los ejemplos más evidentes de las inconsistencias detectadas por las auditorías de SeNaSa y que ahora forman parte de la nueva etapa de la investigación penal.



