La desaparición de un niño vista desde la otra cara de la moneda

S.d. La extraña desaparición hace casi 12 años, de una joven secretaria, su hijo y un vecinito ha marcado a dos familias, las que hoy día libran una batalla en busca de indicios que los conduzcan a su paradero.
Desde el 28 de abril de 1995 nada se sabe de Inés del Carmen Rosario Suárez, de 26 años; su hijo Adonis Moreno, de 1, y Luis Alfredo Núñez Luna, de 5.
Los padres del pequeño Luis Alfredo levantaron la voz y pidieron ayuda a las autoridades, las que atendiendo a su llamado iniciaron una nueva investigación y designaron una comisión para que intente resolver el caso.
Otra campana
La otra cara de la moneda presenta también a los familiares de Inés. Su madre Esperanza Suárez dice que está desconsolada que su dolor es doble porque además de su hija perdió a su primer nieto.
Cuenta que desde la desaparición de Inés y los dos niños, su vida cambió por completo, pues todos sus días son grises. "Siempre espero una llamada, una noticia que me conduzca a la claridad".
Defiende a su hija, a la que define como una joven tranquila, amorosa y muy de su hogar. Marcos Moreno, su esposo, fue su único novio, a quien conocía desde niña, pues eran vecinos en su natal La Vega.
Doña Esperanza tiene dolor de su yerno, a quien no ve desde hace años y del que sólo sabe tiene dos hijas, una de casi la misma edad que hoy tendría su nieto Adonis.
No entiende por qué siempre la balanza se inclina hacia ellos, pues se consideran tan o más afectados que Josefina Luna y Leonardo Núñez, padres de Luis Alfredo. En su caso dice perdieron a dos personas; "nos hemos quedado esperando por años una llamada de ella, pero no ha llegado, nunca hemos tenido contacto con ella".
Diferencias de parejas
Como madre doña Esperanza está segura de que algo andaba mal en el hogar de su hija Inés. Aunque esta nunca le quiso contar lo que le sucedía era evidente, según dice, que algo la presionaba y la mantenía nerviosa.
Lloraba, siempre estaba triste y muy reservada, pero nunca abrió su corazón.
Inés al parecer estaba molesta porque familiares de Marcos vivían con la pareja desde su matrimonio.
Las quejas
Aunque en principio se vinculó mucho con la familia Núñez Luna, hoy día se siente atropellada por ella. Y es que considera que en el caso, ellos no han hablado toda la verdad.
Sale al frente a quienes ponen en tela de juicio su integridad, y niega a todo pulmón que su hija tuviera algún tipo de relación amorosa con un hombre bien vestido que alegadamente la buscaba en su trabajo en el IDSS.
Descarta una escapada con él, pues asegura la habría llamado por teléfono.
"Yo siempre que me mudaba llamaba a los familiares del otro niño, no los visitaba porque es muy triste para mí recordar toda esa pesadilla".
En Espera
El procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, conformó una comisión integrada por la procuradora la procuradora general adjunta Roxanna Reyes y Patricia Turbí, fiscal adjunta de Niños, Niñas y Adolescentes, y al coronel (PN), Alejandro Dipré Sierra. La familia de Inés espera ser llamada.
Desde el 28 de abril de 1995 nada se sabe de Inés del Carmen Rosario Suárez, de 26 años; su hijo Adonis Moreno, de 1, y Luis Alfredo Núñez Luna, de 5.
Los padres del pequeño Luis Alfredo levantaron la voz y pidieron ayuda a las autoridades, las que atendiendo a su llamado iniciaron una nueva investigación y designaron una comisión para que intente resolver el caso.
Otra campana
La otra cara de la moneda presenta también a los familiares de Inés. Su madre Esperanza Suárez dice que está desconsolada que su dolor es doble porque además de su hija perdió a su primer nieto.
Cuenta que desde la desaparición de Inés y los dos niños, su vida cambió por completo, pues todos sus días son grises. "Siempre espero una llamada, una noticia que me conduzca a la claridad".
Defiende a su hija, a la que define como una joven tranquila, amorosa y muy de su hogar. Marcos Moreno, su esposo, fue su único novio, a quien conocía desde niña, pues eran vecinos en su natal La Vega.
Doña Esperanza tiene dolor de su yerno, a quien no ve desde hace años y del que sólo sabe tiene dos hijas, una de casi la misma edad que hoy tendría su nieto Adonis.
No entiende por qué siempre la balanza se inclina hacia ellos, pues se consideran tan o más afectados que Josefina Luna y Leonardo Núñez, padres de Luis Alfredo. En su caso dice perdieron a dos personas; "nos hemos quedado esperando por años una llamada de ella, pero no ha llegado, nunca hemos tenido contacto con ella".
Diferencias de parejas
Como madre doña Esperanza está segura de que algo andaba mal en el hogar de su hija Inés. Aunque esta nunca le quiso contar lo que le sucedía era evidente, según dice, que algo la presionaba y la mantenía nerviosa.
Lloraba, siempre estaba triste y muy reservada, pero nunca abrió su corazón.
Inés al parecer estaba molesta porque familiares de Marcos vivían con la pareja desde su matrimonio.
Las quejas
Aunque en principio se vinculó mucho con la familia Núñez Luna, hoy día se siente atropellada por ella. Y es que considera que en el caso, ellos no han hablado toda la verdad.
Sale al frente a quienes ponen en tela de juicio su integridad, y niega a todo pulmón que su hija tuviera algún tipo de relación amorosa con un hombre bien vestido que alegadamente la buscaba en su trabajo en el IDSS.
Descarta una escapada con él, pues asegura la habría llamado por teléfono.
"Yo siempre que me mudaba llamaba a los familiares del otro niño, no los visitaba porque es muy triste para mí recordar toda esa pesadilla".
En Espera
El procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, conformó una comisión integrada por la procuradora la procuradora general adjunta Roxanna Reyes y Patricia Turbí, fiscal adjunta de Niños, Niñas y Adolescentes, y al coronel (PN), Alejandro Dipré Sierra. La familia de Inés espera ser llamada.
Niza Campos
Niza Campos