×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
Actualidad

La disgrafía infantil o trastorno en la lecto-escritura

Expandir imagen
La disgrafía infantil o trastorno en la lecto-escritura
Los niños disgráficos tienen una imagen de lo que quieren escribir, pero no recuerdan ciertas letras.

SANTIAGO. La disgrafía o trastorno de la escritura es la dificultad para la expresión escrita. Es una inhabilidad para traducir los pensamientos en símbolos y sonidos. Esta alteración, de igual manera, supone el control deficiente muscular utilizado para codificar letras y palabras.

La psicóloga clínica, especialista en terapia de aprendizaje, Yubelkis De León, del Instituto de Servicios Psicológicos Educativos y Sociales (Iseps), explica que los niños disgráficos generalmente tienen una imagen mental de lo que quieren escribir, pero les resulta imposible recordar como se escribe ciertos símbolos; su letra es pobre y tiende a evitarla, por esto se le dificulta realizar actividades que implican la escritura.

Entre las características que identifican a un niño disgráfico cita la dificultad de trazar las letras con la orientación correcta, mezcla diferentes tipos de letras (script, mayúscula y cursiva), no respeta los márgenes, trabaja desordenadamente, borra con frecuencia, escribe con lentitud, agarra el lápiz inadecuadamente y tienen tensión muscular excesiva en la mano y el brazo.

Causas

Se citan cinco grandes grupos, como son las causas de tipo madurativo, caracteriales, pedagógicas, pseudodisgráfica y mixtas.

El tipo madurativo es responsable de al menos 50 por ciento de los casos. Corresponden a los trastornos de la psicomotricidad, en cuanto a las caracteriales, éstas son provocadas por conflictos emocionales intensos y tensiones psicológicas que desencadenan trastornos de conducta como inadaptación, timidez, aislamiento, celos, comportamientos disruptivos.

Las causas pedagógicas están relacionadas a una inadecuada enseñanza de la escritura a los zurdos y la deficiente adquisición de destrezas motoras; las causas pseudográficas se deben a trastornos perceptivos: audición, hipoacusia y dificultades en la visión.

Como indica su nombre, las causas mixtas reúnen a todas las anteriores de manera conjunta, se manifiesta con sudoración de la palma de las manos, sujeción inestable del lapicero, mala coordinación de los movimientos, lentitud en su ejecución y otros.

"El diagnóstico consiste en precisar el grado de alteraciones y puntualizar el tipo y frecuencia del error del gráfico. Para este procedimiento se necesitará corregir diariamente las producciones del niño, destacando las fallas para reeducar con la ejercitación adecuada, de forma individual", expresa la especialista.

De León recomienda tres actividades para desarrollar en el niño disgráfico, algunas de las cuales se pueden trabajar fácilmente en la casa con el apoyo de los padres.

La primera es la caligrafía, destinadas al aprendizaje de las letras, al ligado y a la regularidad de la escritura, en otras palabras, a lograr una escritura rápida y legible. Por ejemplo, pedir al niño que haga una serie de ejercicios en un cuaderno de caligrafía. Muchas veces estos ejercicios ya vienen hechos en algunos cuadernos y basta con motivar al niño a desarrollarlos.

La segunda es la pintura, cuyo objetivo es desarrollar el agrado por la actividad gráfica y favorecer el hábito de una postura adecuada, la fluidez y distensión del movimiento motor. Por ejemplo, pedir al niño que haga un dibujo.

Consisten en modelar con plasticina o rellenar un dibujo, todo lo cual contribuye a la coordinación visomotora.

Finalmente, la especialista recomienda practicar la técnica escriptográficas, que pretenden mejorar las posiciones y movimientos gráficos. Por ejemplo, pedir al niño que haga trazos continuos con deslizamiento de todo el antebrazo y de la mano sobre la mesa, al escribir una tarjeta aprovechando instancias como la Navidad o el Día del Padre.

"Una actividad tan simple como ésta sirve para adoptar una postura correcta, distender el brazo y la mano y realizar un movimiento en forma regular y rítmica", concluye.