La familia de Oswaldo Payá rompe su silencio en EEUU

MIAMI.— La esposa del fallecido disidente cubano Oswaldo Payá y su hija dijeron el martes que vivirán temporalmente en Estados Unidos como refugiadas políticas para descansar de la persecución que aseguran enfrentaban en la isla, y expresaron que seguirán trabajando desde el sur de la Florida hasta ver cambios verdaderos en su país.
"El objetivo nuestro era descansar un poco de la persecución de Cuba y continuar trabajando", expresó la hija de Payá, Rosa María, en las primeras declaraciones a la prensa que efectúa en Estados Unidos desde su arribo el 6 de junio.
"Como familia tomamos la decisión de salir (de Cuba) por la represión que estábamos sufriendo", afirmó mientras permanecía sentada junto a su madre, Ofelia Acevedo.
Acevedo dijo que llegó a Miami junto con Rosa María y otros dos hijos, su madre y una hermana. Indicó que obtuvieron el estatus de refugiados políticos tras haberse presentado ante las autoridades estadounidenses de la isla y haberse entrevistado con ellas; y dijo que la principal motivación de su viaje fue mantener la seguridad de sus hijos.
Es política del departamento de Estado no ofrecer información sobre visas, o los estatus de refugiados o asilados políticos otorgados a extranjeros, por considerar que se trata de información privada.
El viaje de los Payá tuvo lugar poco tiempo después de que Rosa María regresó a Cuba tras una gira por Europa y Estados Unidos.
En los últimos meses, varios miembros de la disidencia interna cubana han viajado al extranjero a raíz de una reforma migratoria que permite a todos los cubanos salir sin tener que pedir permiso. Los Payá, sin embargo, son los primeros disidentes que emigrar desde la flexibilización de las normativas cubanas de viaje.
Otros disidentes como Berta Soler, Manuel Cuesta, Laura Labrada, Miriam Leyva y Oscar Espinosa Chepe --quien recibe tratamiento médico en España--; así como Elizardo Sánchez, Eliecer Avila y la bloguera opositora Yoani Sánchez salieron en estos meses y realizaron recorridos por varios países, pero regresaron a Cuba.
La esposa y la hija de Payá ofrecieron sus declaraciones en una concurrida rueda de prensa realizada en Ermita de la Caridad, una de las iglesias de la ciudad adonde más acuden los cubanos y latinoamericanos, ubicada en la bahía de Biscayne.
En Miami vive la comunidad de exiliados cubanos más numerosa del mundo.
En 1987 Payá fundó el Movimiento Cristiano de Liberación para oponerse al régimen cubano unipartidista. Con su Proyecto Varela consiguió 25.000 firmas para pedir al gobierno que garantizara la libertad de prensa y de reunión y que abriera camino a una democracia multipartidista.
La conferencia comenzó con la exhibición de un video que incluía imágenes y testimonios del activismo de Payá y varios miembros de su Movimiento Cristiano de Liberación.
Payá falleció en julio del 2012 en un accidente automovilístico. El gobierno cubano consideró que el conductor perdió el control del vehículo y se estrelló contra un árbol. Su familia, sin embargo, alega que se trató de un atentado y reclama una investigación internacional.
Acevedo destacó que su estadía en Miami es temporal, aunque no saben por cuanto tiempo.
Vinimos "con el sentimiento de que es temporal, porque seguiremos luchando hasta que los cambios sean verdaderos en Cuba", manifestó Acevedo, sentada a la par de su hija y frente a numerosos periodistas de más de una veintena de medios de prensa.
"El tiempo que nos tomará no lo sabemos. Cuándo vamos a regresar, no lo sabemos. No puedo dar fecha ni hora", sostuvo.
Según las nuevas leyes cubanas, tienen el derecho de permanecer fuera del país durante dos años —que pueden ser renovados— sin perder sus beneficios sociales, como subsidios en la alimentación o los servicios; salud y educación gratuita, entre otros.
De acuerdo con las normativas estadounidenses, los refugiados pueden pedir la residencia permanente luego de haber permanecido en Estados Unidos durante un año. Al llegar gozan de una serie de beneficios, entre ellos ayuda con servicios médicos, ayuda económica, permiso de trabajar y de estudiar.
Jaime Suchlicki, professor de la Universidad de Miami especializado en temas de Cuba, explicó que para los Payá debía ser "muy difícil" vivir en Cuba.
"Sin su padre allí, eran hostigados por el gobierno cubano. Es una situación muy difícil", manifestó el académico y dijo que el gobierno cubano "no se va a enojar mucho si uno o dos disidentes se van del país".
Sobre el deseo de los Payá de continuar trabajando desde el extranjero para generar cambios en Cuba, Suchlicki consideró que "van a continuar, pero son uno de los tantos grupos que hay en el exilio. En Miami pueden tener un impacto limitado. Internamente tendrían más impacto".
Diario Libre
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