La fiebre del oro y su influencia en los mercados
El precio del metal, con altibajos, ha estado subiendo. Muchos se preguntan si invertir en oro, sea en lingotes, monedas o anillos, es una buena decisión
SANTO DOMINGO. Desde hace siglos el oro ocupa un lugar especial en la imaginación de los seres humanos, siendo considerado como sinónimo de opulencia y buscado como medio de acumular riquezas.
Los mercados del oro
Actualmente hay cinco mercados principales del oro, los cuales están ubicados en Nueva York, Londres, Zurich, Hong Kong y Sídney. A diferencia de los mercados de acciones, el precio del oro está sujeto a la percepción de algunos importantes intermediarios que se comunican entre sí y "fijan" el precio dos o más veces al día. Este mecanismo confiere más estabilidad al precio pues provee puntos de referencia que van siendo actualizados en función de lo que ocurre con la oferta y la demanda.
Como los mercados están ubicados en diferentes zonas horarias, existe la posibilidad de realizar transacciones 24 horas al día. Por ejemplo, el mercado en Sídney abre cuando Nueva York cierra, y continúa abierto hasta que Hong Kong abre.
Las principales monedas usadas en las transacciones son el dólar y el euro. En una época la libra esterlina fue la moneda dominante, pero no actualmente.
El oro como reserva
La demanda de los metales usualmente depende de su uso en los procesos productivos. Por ejemplo, el cobre se utiliza principalmente para la producción de alambres y tuberías y su demanda está relacionada con la vitalidad de sectores como la construcción, que son usuarios de dichos productos.
El oro (y en menor grado la plata), sin embargo, desempeña un papel adicional, que es de servir como reserva de poder adquisitivo. Aunque el oro puede usarse en procesos productivos, la mayor parte de la demanda de oro proviene de su uso como reserva. Para esos fines se puede guardar en barras, láminas, monedas, alhajas y otras formas, y venderse en el momento que se considere necesario o apropiado. También es posible invertir en fondos en que el oro es uno de sus mayores activos, y en acciones de compañías de exploración y extracción de oro.
La ventaja del oro es su alto valor por onza, su durabilidad y la relativa estabilidad de su producción.
El oro y las monedas
El oro ha servido desde la antigüedad como referencia para establecer los tipos de cambio de las monedas. Más recientemente, luego de 1944, se fijó el valor del dólar en términos de oro en 35 dólares la onza, lo cual Estados Unidos pudo hacer pues poseía a esa fecha más del 60% de las reservas de oro en el mundo. Esta fijación imponía la obligación de vender oro a ese precio.
Debido a los gastos de la guerra de Vietnam y los programas de la Gran Sociedad del gobierno de Lyndon Johnson, los EE.UU. incurrieron en grandes déficits fiscales y su otrora superávit comercial con el exterior se desvaneció. El dólar se fue sobrevaluando respecto del oro, lo que hizo que fuese un buen negocio comprar oro con dólares. Ya para 1970, las reservas de oro de los EE.UU. eran apenas de poco más del 15% de las reservas mundiales.
El valor fijo del dólar en oro se mantuvo hasta agosto de 1971, cuando los EE.UU. se vieron forzados a suspender la libre conversión de dólares en oro, lo que hicieron de sorpresa, sin consultar con la comunidad financiera internacional. Esfuerzos posteriores hasta 1973 para fijar el precio del dólar en oro a un nivel algo más alto fracasaron, aceptándose la libre flotación del precio a partir de ese año.
Precio
Dado su uso como reserva, el precio del oro está muy relacionado con el comportamiento de otras alternativas de inversión, como son las divisas, los bonos y las acciones.
El precio del oro tiende a subir cuando se percibe inestabilidad monetaria y mercados de capitales en baja. Eventos tales como guerras y desastres naturales influyen también en su precio.
Situación actual
El precio del oro ha venido subiendo debido a la debilidad del dólar y la situación inestable de los mercados de acciones. La "barrera" de los 1,000 dólares la onza fue superada brevemente a mediados de marzo. Sin embargo, el precio real del oro, ajustado por la inflación, es hoy en día mucho menor de lo fue a principio de la década de 1980.
En enero del 1980 el precio del oro llegó a ser de US$850 la onza, impulsado por varias causas, entre ellas la inflación en EE.UU. y otros países, la invasión soviética de Afganistán y la revolución en Irán. En poder adquisitivo del 2008, este precio equivale a más de US$2,200.
Pero hay que reconocer que la tendencia actual es al alza, ya que en los últimos cinco años el precio nominal del oro aumentó desde US$330 la onza en abril del 2003 a US$900 a principios de abril del 2008.
Oro y acciones
¿Hubiese sido mejor invertir en oro o invertir en acciones?
Hablamos ahora del mercado de acciones en los EE.UU., pues en la República Dominicana no hay hasta el momento un mercado de acciones.
Para responder la pregunta examinemos el comportamiento del precio del oro y del índice industrial Dow Jones. Este último es uno de los indicadores más usados para medir el valor de las acciones.
La comparación más favorable a las acciones se hace partiendo del año en que su precio fue menor. Esto sucedió en 1933, durante la Gran Depresión. En ese año una onza de oro a US$35 equivalía al valor del Dow Jones. Pero en abril del 2008 la onza de oro está a US$900, mientras el índice está en US$12,650, es decir, catorce veces más.
La comparación mejor para el oro ocurre partiendo del año 1979, cuando el precio oficial llegó a 35 dólares la onza, estaba más subvaluado. El Dow Jones a diciembre de ese año estaba en US$840. Esto significa que desde esa fecha el precio del oro se multiplicó por 26, en tanto que el índice sólo se multiplicó por 15.
Desde el año 2000, las cifras son 3.2 veces para el oro y apenas 1.1 veces para el índice.
Pero las acciones pagan dividendos cada trimestre, lo que no ocurre con el oro. Aún tomando eso en cuenta, el oro en lo que va del siglo XXI parece haber superado a las acciones como alternativa de inversión. A mayor plazo, sin embargo, el oro ha estado por debajo de las acciones.
En comparación con el precio del oro, los precios de las acciones son más predecibles. De ahí que para la mayoría de los inversionistas privados sea menos arriesgado invertir en acciones que en oro.
Inversión en oro
El precio del oro es muy difícil de predecir, puesto que su uso es mayormente como reserva de poder adquisitivo, y por ende sujeto a muchos factores monetarios y psicológicos. Adquirir una que otra alhaja o moneda de oro está bien, pues a largo plazo su precio tiende a subir. Pero invertir a corto plazo para ganar más que con otros tipos de inversiones puede ser muy arriesgado.
Significado del alza
En términos de lo que ocurrió en la década de 1980, la fiebre actual del oro es sólo una pequeña calentura. Pero es reflejo de desconfianza en las autoridades monetarias y los mercados de capitales de las naciones desarrolladas.
Gustavo Volmar

Gustavo Volmar