La LIDOM se desliga del negocio de la pelota invernal dominicana
Su administrador, Marcos Rodríguez, dice que con un presupuesto de RD$12 millones se dedican sólo al aspecto deportivo del torneo

Santo Domingo . Hasta el más independiente tiene quien le controle. Para los equipos del béisbol invernal dominicano, ese alguien es la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM). Los mismos conjuntos forman parte de la Liga, a quien mantienen con sus aportes financieros anuales. LIDOM, según su administrador Marcos Rodríguez, funciona con un presupuesto anual (de septiembre a agosto) de RD$12 millones y es una institución incorporada como organización sin fines de lucro. El único ingreso, según su administrador, viene de los equipos que pagan tres cuotas al año. La primera, por un monto de RD$34,940, debía saldarse antes de iniciarse el torneo. Todos los equipos pagan lo mismo, sin importar sus ganancias promedio.
La LIDOM tiene la responsabilidad de manejar el aspecto deportivo del torneo. Lo suyo no son los negocios, aseguró Rodríguez, que lleva 18 años perteneciendo al organismo, aunque dentro de la Liga se conoce bien el tema. Tanto que Rodríguez sabe de memoria cuántos bates y pelotas compra cada equipo durante la temporada y el costo de esos útiles. En el algún momento, el reglamento de LIDOM, un libro que Rodríguez y los demás miembros de la Liga guardan con celo, consagró el salario máximo que debían percibir los peloteros y lo cifró en unos RD$75 mil. Rodríguez admitió entre risas que pretender controlar el mercado era imposible. Los salarios en el circuito dominicano tienen un amplio rango, que va de los RD$10 mil a los RD$300 mil mensuales dependiendo de la categoría del jugador.
Como ente regulador, LIDOM toma decisiones sobre todos los aspectos del torneo invernal, incluido el comercial. "Desde que el doctor Leonardo Matos Berrido asumió la presidencia de LIDOM, el modus operandi en el aspecto comercial englobaba a todas las franquicias dentro de una empresa o institución que se encargaba de las ventas. Se ofertaban los equipos de manera conjunta al empresariado local", se explica en la página web de LIDOM www.lidom.com. "Para la próxima temporada (o sea, ésta) se decidió, mayoritariamente, individualizar ese aspecto y cada una de las franquicias creará su propio sistema de ventas", iniciativa que ha permitido el aumento de las ventas por equipo.
Uno de los pocos remanentes de hermandad comercial de los equipos es el contrato de transmisión de los partidos por ESPN, firmado el 16 de noviembre de 2004. El acuerdo declara a ESPN Deportes tenedora de los derechos exclusivos de transmisión en Estados Unidos y Puerto Rico del campeonato invernal dominicano, y paga alrededor de USD$600 mil por temporada que se reparten entre los seis en partes iguales.
¿Quiénes componen LIDOM?
Los Tigres del Licey, los Leones del Escogido, las Águilas Cibaeñas, las Estrellas Orientales, los Azucareros del Este y los Gigantes del Cibao, representados por sus presidentes, más el presidente de la Liga, actualmente Leonardo Matos Berrido. "Cada equipo individualmente maneja sus finanzas. La Liga no tiene nada que ver con los ingresos y gastos de los equipos", afirmó Rodríguez.
El reglamento, revisado cada año, se dedica al aspecto deportivo del torneo y no con sus finanzas. "La Liga es una reguladora y administradora del torneo en el aspecto técnico, no el económico", dice.
Rodríguez insistió en separar la oficina del presidente de la Liga, de la LIDOM misma, para evitar confusiones y enfatizó que LIDOM no recibe ningún aporte gubernamental. "No recibimos ni un solo centavo del Estado", señala.
Para realizar sus funciones de administración del torneo, la LIDOM cuenta con un personal reducido: un presidente y vicepresidente, un secretario, un tesorero, además del administrador-director técnico, un relacionista y una secretaria. Los RD$12 millones que presupuestó la entidad se utilizarán en contratación de árbitros, compiladores, pagos de hospedaje, transporte y dietas y otros gastos meramente administrativos. Un árbitro "nativo" gana entre RD$25 mil y RD$30 mil, mientras los cuatro extranjeros devengan el doble, reciben hospedaje y una dieta diaria de US$20. Los locales reciben entre RD$250 y RD$300.
El problema de la piratería
Hacer 500 gorras en material de lujo, con un bordador profesional, cuesta alrededor de RD$60 mil, según cotizaciones con diferentes empresas, lo que hace rondar el precio en RD$120. Mientras los equipos las venden a un promedio de RD$1,000, en las calles aparecen hasta por un tercio de ese precio. Para los conjuntos, la piratería constituye un grave problema en la comercialización de sus marcas. Durante la pasada temporada, Fernando Ravelo dijo a Nathanael Pérez, periodista de DL, que el 80% de las gorras, banderines, camisetas y otros accesorios del Licey que se vendían fuera del Estadio, eran pirateados. La situación se mantiene y en ella participan desde empresas de patio hasta grandes emporios comerciales, se quejó el gerente del conjunto azul.
La LIDOM tiene la responsabilidad de manejar el aspecto deportivo del torneo. Lo suyo no son los negocios, aseguró Rodríguez, que lleva 18 años perteneciendo al organismo, aunque dentro de la Liga se conoce bien el tema. Tanto que Rodríguez sabe de memoria cuántos bates y pelotas compra cada equipo durante la temporada y el costo de esos útiles. En el algún momento, el reglamento de LIDOM, un libro que Rodríguez y los demás miembros de la Liga guardan con celo, consagró el salario máximo que debían percibir los peloteros y lo cifró en unos RD$75 mil. Rodríguez admitió entre risas que pretender controlar el mercado era imposible. Los salarios en el circuito dominicano tienen un amplio rango, que va de los RD$10 mil a los RD$300 mil mensuales dependiendo de la categoría del jugador.
Como ente regulador, LIDOM toma decisiones sobre todos los aspectos del torneo invernal, incluido el comercial. "Desde que el doctor Leonardo Matos Berrido asumió la presidencia de LIDOM, el modus operandi en el aspecto comercial englobaba a todas las franquicias dentro de una empresa o institución que se encargaba de las ventas. Se ofertaban los equipos de manera conjunta al empresariado local", se explica en la página web de LIDOM www.lidom.com. "Para la próxima temporada (o sea, ésta) se decidió, mayoritariamente, individualizar ese aspecto y cada una de las franquicias creará su propio sistema de ventas", iniciativa que ha permitido el aumento de las ventas por equipo.
Uno de los pocos remanentes de hermandad comercial de los equipos es el contrato de transmisión de los partidos por ESPN, firmado el 16 de noviembre de 2004. El acuerdo declara a ESPN Deportes tenedora de los derechos exclusivos de transmisión en Estados Unidos y Puerto Rico del campeonato invernal dominicano, y paga alrededor de USD$600 mil por temporada que se reparten entre los seis en partes iguales.
¿Quiénes componen LIDOM?
Los Tigres del Licey, los Leones del Escogido, las Águilas Cibaeñas, las Estrellas Orientales, los Azucareros del Este y los Gigantes del Cibao, representados por sus presidentes, más el presidente de la Liga, actualmente Leonardo Matos Berrido. "Cada equipo individualmente maneja sus finanzas. La Liga no tiene nada que ver con los ingresos y gastos de los equipos", afirmó Rodríguez.
El reglamento, revisado cada año, se dedica al aspecto deportivo del torneo y no con sus finanzas. "La Liga es una reguladora y administradora del torneo en el aspecto técnico, no el económico", dice.
Rodríguez insistió en separar la oficina del presidente de la Liga, de la LIDOM misma, para evitar confusiones y enfatizó que LIDOM no recibe ningún aporte gubernamental. "No recibimos ni un solo centavo del Estado", señala.
Para realizar sus funciones de administración del torneo, la LIDOM cuenta con un personal reducido: un presidente y vicepresidente, un secretario, un tesorero, además del administrador-director técnico, un relacionista y una secretaria. Los RD$12 millones que presupuestó la entidad se utilizarán en contratación de árbitros, compiladores, pagos de hospedaje, transporte y dietas y otros gastos meramente administrativos. Un árbitro "nativo" gana entre RD$25 mil y RD$30 mil, mientras los cuatro extranjeros devengan el doble, reciben hospedaje y una dieta diaria de US$20. Los locales reciben entre RD$250 y RD$300.
El problema de la piratería
Hacer 500 gorras en material de lujo, con un bordador profesional, cuesta alrededor de RD$60 mil, según cotizaciones con diferentes empresas, lo que hace rondar el precio en RD$120. Mientras los equipos las venden a un promedio de RD$1,000, en las calles aparecen hasta por un tercio de ese precio. Para los conjuntos, la piratería constituye un grave problema en la comercialización de sus marcas. Durante la pasada temporada, Fernando Ravelo dijo a Nathanael Pérez, periodista de DL, que el 80% de las gorras, banderines, camisetas y otros accesorios del Licey que se vendían fuera del Estadio, eran pirateados. La situación se mantiene y en ella participan desde empresas de patio hasta grandes emporios comerciales, se quejó el gerente del conjunto azul.
Diario Libre
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