La microzonificación sísmica de RD
Un reto a corto plazo
Con un país que se levanta sobre fallas y está rodeado de ellas, los geólogos hablan de educar y aplicar normas, a partir de esa circunstancia, y sobre todo, de contar con una información detallada de los riesgos que sólo puede ofrecer una microzonificación sísmica.
Sismos casi en cadena que sobrepasaron y se acercaron a los 5 puntos en la Escala de Richter pusieron sobre alerta al país y los geólogos y sismólogos volvieron a ser objeto de atención de los medios de comunicación. Los vaticinios de cataclismos volvieron a retumbar con más fuerza que los temblores, aunque en oficinas como la del Servicio Geológico Nacional los hechos se asuman con serenidad. En el piso 10 del llamado Huacal, saben de la imposibilidad de predecir lo que harán las fallas, pero sí de estudiarlas y evaluar qué hacer para evitar daños mayores en caso de que se activen con virulencia.
El país tiene una realidad sísmica confirmada con estudios diversos, y que a partir de ella, los planes preventivos dependen en gran medida de una microzonificación sísmica. Actualmente, sólo el municipio de Santiago cuenta con el estudio requerido. En junio del pasado año, representantes de la Unión Europea entregaron al cabildo de la ciudad el proyecto de "Micro-zonificación sísmica y Riesgos del municipio de Santiago", el cual financió, con la colaboración del Ministerio de Planificación y Desarrollo dominicano.
En la entrega del documento al alcalde Gilberto Serulle estuvo el ingeniero geólogo Santiago Muñoz, actual director del Servicio Geológico Nacional, quien aborda el tema de la necesidad de contar con un país "microzonificado" en el menor tiempo posible.
MICROZONIFICACIÓN Y REGLAMENTO
Un estudio completo de micro zonificación sísmica demanda recursos, pero sobre todo, voluntad política. Y es fundamental porque es la única fuente de información precisa para que la población y las autoridades sepan el tipo de suelo de cada tramo del país y el tipo de estructura que soporta.
Muñoz sabe bien que las prioridades en materia sísmica no han sido las que imponen las circunstancias. Hace dos años escribía en la revista de la Sociedad Dominicana de Geología con tono de celebración que al cabo de 25 años de trabajo se había logrado instituir por ley el Servicio Geológico Nacional. Este organismo es clave para realizar los estudios de microzonificación, y su creación fue el resultado de un condicionamiento de la Unión Europea, en 2006, para financiar el programa Sysmin II (el proyecto para la formación y dotación de equipos necesarios para el Servicio Geológico Nacional).
Fue a raíz del sismo ocurrido en Haití que se retomaron proyectos en materia sísmica a los que no se daba la prioridad necesaria. El Reglamento para el Análisis y Diseño Sísmico de Estructuras entró en vigor en agosto del pasado año. Habían transcurrido muchos años desde que por diversas vías se iniciaron las presiones para contar con la norma.
Un estudio completo de micro zonificación sísmica demanda recursos, pero sobre todo, voluntad política. Y es fundamental porque es la única fuente de información precisa para que la población y las autoridades sepan el tipo de suelo de cada tramo del país y el tipo de estructura que soporta.
El reglamento establece los requerimientos mínimos para cumplir con el diseño y análisis sísmico de todas las estructuras que se construyan en el país.
Conforme con el Ministerio de Obras Públicas, "el reglamento sismo resistente mejora el área de zonificación e identifica las áreas de mayor y menor sismicidad en el país, estableciendo parámetros para el diseño de estructuras de acuerdo a la zona".
El nuevo reglamento aplica para las construcciones de grandes obras, como presas, puentes, muros de contención, túneles, torres de transmisión eléctrica y de comunicaciones, estructuras para generación de energía renovables, estructuras marítimas fuera de las costas, puertos y muelles. No se sabe, sin embargo, cuántas de estas obras, la gran mayoría levantadas antes de la existencia del reglamento, han sido evaluadas para ver si cumplen con los requerimientos.
Muñoz explica que con escáneres se puede verificar la calidad de una edificación, para fines de resistencia sísmica, aunque un estudio completo implica evaluar las capas del terreno sobre las que se levanta, y qué tipo de estructura tiene la zapata.
"En una zona puede haber rocas duras y también no consolidadas, y dependiendo de la construcción pueden registrarse daños de mayor o menor importancia", explica.
El funcionario se muestra optimista con los avances que se han logrado. Entre 2010 y 2011 se hizo el de Santiago, con la participación de empresas españolas y francesas. En Santo Domingo se iniciará en breve, también con el apoyo de la Unión Europea. El ingeniero Muñoz estima que en un año, aproximadamente, puede completarse el trabajo, con la ventaja que da tener algunos estudios macros en la zona.
Para la preparación del mapa de microzonificación se requiere adoptar un método interdisciplinario, teniendo en consideración la sismología, la geología, ingeniería y el medio ambiente edificado.
EDUCACIÓN COMO PREVENCIÓN
El ingeniero Eduardo Verdeja, dirigente de la Sociedad Dominicana de Geología, también alerta sobre el hecho de que República Dominicana está sometida de manera permanente a riesgos sísmicos, por lo que las medidas no pueden ser coyunturales. Ahí entra el componente educación.
Para el geólogo los temblores son parte intrínseca de nuestra realidad, porque estamos en un límite de placa y ahí es que ocurre el 95% de los terremotos en el mundo.
El especialista precisa que así como tenemos playas preciosas y montañas espectaculares, tenemos la realidad sísmica; "no es cuestión de tenerle miedo ni de salir corriendo, sino que debemos saber que tenemos que vivir con eso", apunta.
Aquí se habla de terremoto cuando tiembla la tierra, dice Verdeja, hablando en radio luego de la cadena de temblores, y alertando sobre el hecho de que no estamos preparados.
"No estamos debidamente preparados. No hemos generado una consciencia a nivel de sociedad, de gobierno, de Estado, de que somos un país en una zona sísmica. Eso es algo que lo tenemos que aceptar e interiorizar - subraya- porque de ahí se desprenden los planes de educación, preparación de cuerpos de contingencia, control de edificación, de distribución de las ciudades".
LOS CONSTRUCTORES Y LAS NORMAS
Los constructores de torres de apartamentos al parecer no entran en el conjunto de los que no están conscientes del riesgo sísmico del país. Por lo menos, Fermín Acosta, presidente de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi) deja ver que quienes integran la organización se acogen a las normas vigentes.
Acosta deja claro, sin embargo, que no puede hablar por todos los sectores y que corresponde al Gobierno asumir su parte en las edificaciones estatales.
P. ¿Nos interesa saber qué medidas nuevas deben adoptarse para enfrentar un posible terremoto?
El país cuenta con un código actualizado para que las construcciones en el país estén debidamente protegidas en caso de terremotos, por lo que no creemos que sean necesarias otras disposiciones al respecto y no creemos que las empresas debidamente autorizadas, que en sus proyectos invierten su tiempo, esfuerzo y capital, se arriesguen a violar este código.
El riesgo es mayor en las construcciones ilegales e informales, que se construyen sin las aprobaciones debidas y como se ha observado, en algunas construcciones estatales, como escuelas, hospitales, etc. El gobierno debe implementar una revisión y en caso necesario, una adecuación de aquellas construcciones muy antiguas, que se detecten que puedan tener debilidades estructurales.
P. Queremos saber si la entidad recibe informaciones sobre las medidas antisísmicas que se adoptan para la construcción de las edificaciones, incluidas las torres.
En ACOPROVI no sólo recibimos estas informaciones, sino que tenemos una comisión que se ha dedicado a estudiar este y todos los Reglamentos que aprueban la autoridades y en caso de tener alguna sugerencia la hacemos llegar oportunamente a las autoridades y a todos nuestros asociados. Por ser éste un tema de vital interés para la nación, recientemente nos reunimos un grupo de nuestra Junta Directiva, representantes de reputadas entidades de la construcción, entre estas CODIA, SODOSISMICA, APROCOVICI, SIMEDOM (sociedad de Ingenieros estructurales), así como renombrados ingenieros estructuralistas, como Nelson Morrison y Luis Abbott. En este encuentro se acordó realizar el próximo mes de marzo un importante evento para analizar profundamente el tema y socializar los resultados.
La zona de Falla Septentrional (SFZ) cruza el área densamente poblada del Valle de Cibao. (Samaná, San Francisco de Macorís, Salcedo, Moca, Santiago, Monte Cristi)Con la Zona de Falla Camu (CFZ), representa la expresión septentrional del sistema de fallas transcurrentes activas en la República Dominicana.La Falla Enriquillo-Plantain Garden (EPGFZ), el sistema transcurrente en la parte meridional de la Hispaniola, continúa a lo largo de Jamaica occidental y limitan la parte meridional del Surco de Cayman.Los Pozos-San Juan Zona de Falla (LPSJFZ) que separa las rocas cretáceas que constituyen el núcleo de la Cordillera Central.Zona de Falla San José Restauración (SJRFZ), al sur de la zona de Falla (LPSJFZ)Zona de Falla la Guácara (GFZ). w Zona de Falla Bonao (BFZ).Zona de Falla Hispaniola (HZF)
Diario Libre

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