La miseria arropa a Pedernales; gente vive por la gracia de Dios
El desempleo es alarmante y los barrios no tienen agua

Pedernales. Los habitantes de esta provincia prácticamente sobreviven por la gracias de Dios, debido al desempleo y la carencia de servicios básicos como agua potable, energía eléctrica, educación y salud.
El desempleo es alarmante debido a que alrededor del 90 por ciento de la población tiene que hacer malabares para poder subsistir. En la actualidad las pocas instituciones públicas y privadas solo proporcionan unos 800 empleos, para una población de alrededor de 20 mil habitantes.
El pequeño acueducto es obsoleto y el servicio de agua potable no llega a la mayoría de barrios. Otro problema que arropa a la población es el consumo y tráfico de drogas, a pesar de los esfuerzos que hacen las autoridades para enfrentar ese flagelo.
El sustento
En esta laboriosa provincia distante de la capital a 320 kilómetros, la mayoría de la gente vive de la agricultura de conucos y la pesca, pero los pescadores están pegando el grito al cielo debido a que los precios de pescados y mariscos están por el suelo y las empresas prefieren importarlos de otros países.
Los pobladores de aquí esperan que Dios haga un milagro y comience a florecer el turismo con la explotación de Bahía de Las Aguilas. En esta zona existe un ecoturismo maravilloso. Esto crearía miles de empleos.
Para el cura párroco Marcos Pérez, la situación de pobreza que vive la gente es alarmante y cree que las autoridades gubernamentales deben acudir en auxilio de los pedernalenses.
Explicó que la gente está padeciendo por la carencia de los servicios básicos, aunque da gracias a Dios porque todavía la ola de violencia y criminalidad que azota la mayoría de provincias no ha llegado a esta comunidad.
"Hay problema de drogas pero no así de violencia. La drog está acabando a nuestros jóvenes y adolescentes y a eso hay que ponerle mucha atención", enfatizó.
El religioso dijo que a pesar de la miseria que hay en la provincia algunos sectores poderosos se oponen a la explotación turística de Bahía de Las Aguilas, lo que provoca intranquilidad y desasosiego entre los habitantes de esta provincia.
El desempleo es alarmante debido a que alrededor del 90 por ciento de la población tiene que hacer malabares para poder subsistir. En la actualidad las pocas instituciones públicas y privadas solo proporcionan unos 800 empleos, para una población de alrededor de 20 mil habitantes.
El pequeño acueducto es obsoleto y el servicio de agua potable no llega a la mayoría de barrios. Otro problema que arropa a la población es el consumo y tráfico de drogas, a pesar de los esfuerzos que hacen las autoridades para enfrentar ese flagelo.
El sustento
En esta laboriosa provincia distante de la capital a 320 kilómetros, la mayoría de la gente vive de la agricultura de conucos y la pesca, pero los pescadores están pegando el grito al cielo debido a que los precios de pescados y mariscos están por el suelo y las empresas prefieren importarlos de otros países.
Los pobladores de aquí esperan que Dios haga un milagro y comience a florecer el turismo con la explotación de Bahía de Las Aguilas. En esta zona existe un ecoturismo maravilloso. Esto crearía miles de empleos.
Para el cura párroco Marcos Pérez, la situación de pobreza que vive la gente es alarmante y cree que las autoridades gubernamentales deben acudir en auxilio de los pedernalenses.
Explicó que la gente está padeciendo por la carencia de los servicios básicos, aunque da gracias a Dios porque todavía la ola de violencia y criminalidad que azota la mayoría de provincias no ha llegado a esta comunidad.
"Hay problema de drogas pero no así de violencia. La drog está acabando a nuestros jóvenes y adolescentes y a eso hay que ponerle mucha atención", enfatizó.
El religioso dijo que a pesar de la miseria que hay en la provincia algunos sectores poderosos se oponen a la explotación turística de Bahía de Las Aguilas, lo que provoca intranquilidad y desasosiego entre los habitantes de esta provincia.
Diario Libre
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