¿La oración aventaja a los médicos?
Basta que tengamos la fe "como un granito de mostaza" para que el hombre pueda decirle a un cerro que se mueva de un lugar a otro, y el cerro se moverá.

Una conversación con Dios parece ser de más ayuda que una visita al médico, según informaron investigadores de Harvard que estudiaron a más de 2,000 adultos al menos en el caso de quienes sufren dolencias crónicas difíciles de tratar, como dolor de espalda y artritis.
En este sentido abordamos al doctor Carlos de los Ángeles, psiquiatra dominicano
¿De donde surge la idea de combinar la ciencia y la fe?
Existe un gran movimiento entre científicos y filósofos que aspira a mostrar que la ciencia y la fe no son opuestas, sino, que se complementan. Como nos dice Albert Einstein: "La ciencia sin la fe es coja y la fe sin la ciencia es ciega". Muchos de nosotros no deseamos ni ser cojos, ni ser ciegos y por eso, nos auxiliamos de la una y de la otra, para obtener lo mejor de cada una de ellas en beneficio de nuestros pacientes. Esta postura es una respuesta contraria al positivismo del siglo XIX que sólo creía en lo que podía ser captado por los sentidos, esto es, lo que se podía medir, pesar, oler, ver, etc. y, por tanto, no daba ningún crédito a cuestiones que tuvieran que ver con lo espiritual; lo que a todas luces fue un error, ya que en efecto, lo espiritual existe y por demás es superior a lo material.
¿Cree usted en el poder de las oraciones para curar enfermedades?
Comencemos en un nivel inferior. Existen numerosos estudios que avalan el hecho de que las personas que practican la fe religiosa son más resistentes a las enfermedades infecciosas y que tienen una menor incidencia de trastornos mentales como la depresión y la ansiedad. Por ejemplo, el equipo investigador de la universidad de Harvard que usted menciona. Esto quizás sea más evidente en el terreno psiquiátrico, sobre todo, en los casos de adicciones como el alcoholismo, el juego patológico y algunas desviaciones sexuales. Sin embargo, creo que su pregunta nos lleva a la cuestión de si uno cree o no cree en la ocurrencia de milagros; como sería el caso de la curación de una enfermedad somática como el cáncer. Mi respuesta es que sí, los milagros existen ya que son numerosos los casos de curación de enfermedades somáticas a partir de un acto de fe.
Estos casos se documentan bien con medios diagnósticos como la tomografía axial computarizada y la resonancia magnética que muestran la fase activa de la enfermedad y cómo al repetir los estudios ya no se encuentra rastros de la enfermedad.
Existe un pequeño pueblo italiano, San Giovanni Rotondo, en el que se celebra cada año un simposium para estudiar este tipo de hechos clínicos que atestiguan curación por la fe. En ese pueblo es donde el Padre Pío fundó un famoso hospital.
¿En su práctica como psiquiatra recurre usted al poder de la fe?
Bajo ciertas circunstancias. Sobre todo si el paciente es creyente lo que hago es sugerirle que deposite toda su confianza en su fe religiosa y la oración, además de aplicar las medidas farmacológicas adecuadas a su trastorno. Lo que se ve en estos casos es que la necesidad de fármacos es menor que en aquellos pacientes que no practican su fe. En otros casos, procuro que un sacerdote o un pastor visite al paciente hospitalizado y resulta que el tiempo de hospitalización disminuye de modo significativo.
¿Cuándo se tiene fe, cree usted que las oraciones pueden curar afecciones de tipo fisiológico?
Pues sí. Porque todo está interconectado con todo como nos enseña la Teoría General de Sistemas (TGS). Desde la partícula más pequeña de la naturaleza hasta la enormidad del universo todo está interconectado en la unicidad y por ello, se influencian mutuamente. Así, el cerebro y la mente no son duales, sino, que forman una unidad cerebromente, como también existe una unidad materiaespíritu. De este modo se puede entender que dentro de esa unidad lo espiritual puede influenciar de modo positivo a lo material y viceversa. Todo ello surge de los hallazgos de la moderna física cuántica en la que encontramos que los fotones no poseen masa, son inmateriales y sin embargo, son los responsables de portar la fuerza electromagnética y esto es lo más maravilloso, pues todo lo que el hombre capta con sus sentidos son ondas electromagnéticas; por ellas captamos el color, el sabor, el sonido, etc. de todo lo que nos rodea.
Para que funcione. ¿La persona debe tener una fe muy profunda?
Basta que tengamos la fe "como un granito de mostaza" para que el hombre pueda decirle a un cerro que se mueva de un lugar a otro, y el cerro se moverá. Cada amanecer despertamos al milagro de la vida y en cada anochecer asistimos a la inmensidad del universo; los milagros son tan abundantes a nuestro alrededor que el hombre común no los percibe porque los asume como parte de la cotidianidad. A veces, es la irrupción de una enfermedad la que nos hace recapacitar y ver las bondades que el Señor nos regala todos los minutos del día y todos los días del año.
LO QUE ENCONTRARON LOS INVESTIGADORES DE HARVARD:
En este sentido abordamos al doctor Carlos de los Ángeles, psiquiatra dominicano
¿De donde surge la idea de combinar la ciencia y la fe?
Existe un gran movimiento entre científicos y filósofos que aspira a mostrar que la ciencia y la fe no son opuestas, sino, que se complementan. Como nos dice Albert Einstein: "La ciencia sin la fe es coja y la fe sin la ciencia es ciega". Muchos de nosotros no deseamos ni ser cojos, ni ser ciegos y por eso, nos auxiliamos de la una y de la otra, para obtener lo mejor de cada una de ellas en beneficio de nuestros pacientes. Esta postura es una respuesta contraria al positivismo del siglo XIX que sólo creía en lo que podía ser captado por los sentidos, esto es, lo que se podía medir, pesar, oler, ver, etc. y, por tanto, no daba ningún crédito a cuestiones que tuvieran que ver con lo espiritual; lo que a todas luces fue un error, ya que en efecto, lo espiritual existe y por demás es superior a lo material.
¿Cree usted en el poder de las oraciones para curar enfermedades?
Comencemos en un nivel inferior. Existen numerosos estudios que avalan el hecho de que las personas que practican la fe religiosa son más resistentes a las enfermedades infecciosas y que tienen una menor incidencia de trastornos mentales como la depresión y la ansiedad. Por ejemplo, el equipo investigador de la universidad de Harvard que usted menciona. Esto quizás sea más evidente en el terreno psiquiátrico, sobre todo, en los casos de adicciones como el alcoholismo, el juego patológico y algunas desviaciones sexuales. Sin embargo, creo que su pregunta nos lleva a la cuestión de si uno cree o no cree en la ocurrencia de milagros; como sería el caso de la curación de una enfermedad somática como el cáncer. Mi respuesta es que sí, los milagros existen ya que son numerosos los casos de curación de enfermedades somáticas a partir de un acto de fe.
Estos casos se documentan bien con medios diagnósticos como la tomografía axial computarizada y la resonancia magnética que muestran la fase activa de la enfermedad y cómo al repetir los estudios ya no se encuentra rastros de la enfermedad.
Existe un pequeño pueblo italiano, San Giovanni Rotondo, en el que se celebra cada año un simposium para estudiar este tipo de hechos clínicos que atestiguan curación por la fe. En ese pueblo es donde el Padre Pío fundó un famoso hospital.
¿En su práctica como psiquiatra recurre usted al poder de la fe?
Bajo ciertas circunstancias. Sobre todo si el paciente es creyente lo que hago es sugerirle que deposite toda su confianza en su fe religiosa y la oración, además de aplicar las medidas farmacológicas adecuadas a su trastorno. Lo que se ve en estos casos es que la necesidad de fármacos es menor que en aquellos pacientes que no practican su fe. En otros casos, procuro que un sacerdote o un pastor visite al paciente hospitalizado y resulta que el tiempo de hospitalización disminuye de modo significativo.
¿Cuándo se tiene fe, cree usted que las oraciones pueden curar afecciones de tipo fisiológico?
Pues sí. Porque todo está interconectado con todo como nos enseña la Teoría General de Sistemas (TGS). Desde la partícula más pequeña de la naturaleza hasta la enormidad del universo todo está interconectado en la unicidad y por ello, se influencian mutuamente. Así, el cerebro y la mente no son duales, sino, que forman una unidad cerebromente, como también existe una unidad materiaespíritu. De este modo se puede entender que dentro de esa unidad lo espiritual puede influenciar de modo positivo a lo material y viceversa. Todo ello surge de los hallazgos de la moderna física cuántica en la que encontramos que los fotones no poseen masa, son inmateriales y sin embargo, son los responsables de portar la fuerza electromagnética y esto es lo más maravilloso, pues todo lo que el hombre capta con sus sentidos son ondas electromagnéticas; por ellas captamos el color, el sabor, el sonido, etc. de todo lo que nos rodea.
Para que funcione. ¿La persona debe tener una fe muy profunda?
Basta que tengamos la fe "como un granito de mostaza" para que el hombre pueda decirle a un cerro que se mueva de un lugar a otro, y el cerro se moverá. Cada amanecer despertamos al milagro de la vida y en cada anochecer asistimos a la inmensidad del universo; los milagros son tan abundantes a nuestro alrededor que el hombre común no los percibe porque los asume como parte de la cotidianidad. A veces, es la irrupción de una enfermedad la que nos hace recapacitar y ver las bondades que el Señor nos regala todos los minutos del día y todos los días del año.
LO QUE ENCONTRARON LOS INVESTIGADORES DE HARVARD:
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| Artritis | 60% | 40% |
| Dolor lumbar | 59% | 30% |
| Cáncer | 81% | 78% |
Diario Libre
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