La violencia tiñe de sangre a Villa Mella
En una semana han muerto siete en hechos violentos

SANTO DOMINGO. "El que vive por la bala, muere por la bala", dice un comentario de una página de Internet, en la que se anuncia la muerte de Javier Francisco Márquez Terrero, conocido como "Javielito o el Alcalde de Buena Vista I", en Villa Mella.
A "Javielito" lo mataron el pasado 2 de mayo, cuando salía de una cancha de Sabana Perdida, donde observaba un juego de basket. Según las versiones de la familia, el joven de 33 años de edad, intentaba subir a su vehículo cuando un encapuchado se le acercó y le disparó por razones aún desconocidas.
Su muerte forma parte de la estela de violencia que en apenas una semana segó la vida de siete personas, en diferentes puntos de Villa Mella. El 28 de abril pasado cayó asesinada la señora Ramona Solano, de 42 años, durante una riña. Al día siguiente, la muerte se posó sobre Francisco Rodríguez, de 51 años. Abril se despidió el día 30 dejando tras sí pena y dolor en las familias de Juan Encarnación, de 31 años, y de Marisol del Rosario, de 26, ambos caídos en medio de disputas con sus victimarios.
El primero de mayo, la mala suerte le tocó a José Rodríguez, de 25 años y el día 2, coincidiendo con el de "Javielito", se produjo el asesinato de Marino Rivera, de 32 años, también en medio de una pelea, según informó la Policía. A la ola de violencia le acompañan además los constantes atracos y robos, que según los munícipes, se dan a cualquier hora del día.
"Esto no se aguanta, aquí desde que dan las siete de la noche uno tiene que abandonar las calles porque los atracos son constantes. Te atracan y te llevan la cartera, el celular o te matan", dice casi desesperada María Rodríguez, residente en San Felipe, Villa Mella.
Rosa Peguero, dirigente comunitaria del lugar, dice que ya no tiene sentido denunciar la delincuencia a la Policía, "porque no hacen nada, no la combaten". No obstante, la Policía de la zona asegura que la vigilancia en el lugar es constante y que eso ha provocado una merma significativa en la criminalidad.
"Ya por aquí no hay bandas y las denuncias son apenas de robos y asaltos, pero no pasan de dos al día", dijo un agente de puesto en San Felipe, que prefirió el anonimato.
En Buena Vista, donde vivía "Javielito", los residentes piden mucha más vigilancia de las autoridades, porque aseguran que los delincuentes de otros barrios se apoderan de éste en las noches.
Pero para el padre de Javier, Francisco Manuel Márquez, un coronel retirado de la Policía y subdirector de la Policía Municipal, a lo que se debe prestar atención es a la forma de actuar de los doctores en las clínicas. "A mi hijo me lo dejaron morir porque en la clínica sólo estaban pendiente en el dinero y no le hicieron nada". En cuanto a los atacadores de su hijo, piensa que fue por encargo, aún así, dice que no acudirá a la Policía a denunciarlo.
De la muerte de "Javielito", la Policía informó que está en investigación y que hasta el momento han surgido nombres de posibles involucrados, pero sin más detalles. Tampoco abundaron sobre su historial, del que sólo se dijo que "era de cuidado".
Entre sus vecinos se comenta con temor que "Javielito" era alguien de quien "uno se debe cuidar".
A "Javielito" lo mataron el pasado 2 de mayo, cuando salía de una cancha de Sabana Perdida, donde observaba un juego de basket. Según las versiones de la familia, el joven de 33 años de edad, intentaba subir a su vehículo cuando un encapuchado se le acercó y le disparó por razones aún desconocidas.
Su muerte forma parte de la estela de violencia que en apenas una semana segó la vida de siete personas, en diferentes puntos de Villa Mella. El 28 de abril pasado cayó asesinada la señora Ramona Solano, de 42 años, durante una riña. Al día siguiente, la muerte se posó sobre Francisco Rodríguez, de 51 años. Abril se despidió el día 30 dejando tras sí pena y dolor en las familias de Juan Encarnación, de 31 años, y de Marisol del Rosario, de 26, ambos caídos en medio de disputas con sus victimarios.
El primero de mayo, la mala suerte le tocó a José Rodríguez, de 25 años y el día 2, coincidiendo con el de "Javielito", se produjo el asesinato de Marino Rivera, de 32 años, también en medio de una pelea, según informó la Policía. A la ola de violencia le acompañan además los constantes atracos y robos, que según los munícipes, se dan a cualquier hora del día.
"Esto no se aguanta, aquí desde que dan las siete de la noche uno tiene que abandonar las calles porque los atracos son constantes. Te atracan y te llevan la cartera, el celular o te matan", dice casi desesperada María Rodríguez, residente en San Felipe, Villa Mella.
Rosa Peguero, dirigente comunitaria del lugar, dice que ya no tiene sentido denunciar la delincuencia a la Policía, "porque no hacen nada, no la combaten". No obstante, la Policía de la zona asegura que la vigilancia en el lugar es constante y que eso ha provocado una merma significativa en la criminalidad.
"Ya por aquí no hay bandas y las denuncias son apenas de robos y asaltos, pero no pasan de dos al día", dijo un agente de puesto en San Felipe, que prefirió el anonimato.
En Buena Vista, donde vivía "Javielito", los residentes piden mucha más vigilancia de las autoridades, porque aseguran que los delincuentes de otros barrios se apoderan de éste en las noches.
Pero para el padre de Javier, Francisco Manuel Márquez, un coronel retirado de la Policía y subdirector de la Policía Municipal, a lo que se debe prestar atención es a la forma de actuar de los doctores en las clínicas. "A mi hijo me lo dejaron morir porque en la clínica sólo estaban pendiente en el dinero y no le hicieron nada". En cuanto a los atacadores de su hijo, piensa que fue por encargo, aún así, dice que no acudirá a la Policía a denunciarlo.
De la muerte de "Javielito", la Policía informó que está en investigación y que hasta el momento han surgido nombres de posibles involucrados, pero sin más detalles. Tampoco abundaron sobre su historial, del que sólo se dijo que "era de cuidado".
Entre sus vecinos se comenta con temor que "Javielito" era alguien de quien "uno se debe cuidar".
Tania Molina
Tania Molina