×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
Actualidad

Los bosques se despiden

El aumento de la deforestación comenzó entre 1937 y 1967

Expandir imagen
Los bosques se despiden
La agricultura y la extracción de materiales inciden en la reducción de los bosques.

SANTO DOMINGO. La demanda de muebles y venta de artículos en madera, reduce a un 32.9 por ciento las áreas de bosque en el país.

El verdor de las montañas y de los valles disminuye desde 1909 y los 15,853 kilómetros cuadrados que aún permanecen, están amenazados por la pobreza, el hacinamiento, la deforestación y los incendios espontáneos, según Ramón Díaz Beard, ingeniero forestal de la subsecretaría de Recursos Forestales de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente.

En su artículo "Adiós a los bosques", que es publicado completo en la edición digital de suplementos de Diario Libre "online", el experto ambiental analiza la situación de estos ecosistemas, tomando en cuenta las causas, consecuencias y posibles soluciones, para preservar el espacio que queda.

Esto, porque en el país no se le da un uso adecuado a los ecosistemas, ni se desarrolla un programa para su conservación.

Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en la República Dominicana existían cerca de un 8 % de la cubierta forestal a comienzos del siglo XX, mientras que de 1909 a 1937 se había deforestado un 12 %, aproximadamente.

La aceleración de la deforestación se inició entre 1937 y 1967, perdiéndose el 50 % que quedaba en primer año. Entre 1972 y 1986 se reportó una pérdida de treinta y seis mil hectáreas anuales, debido a la producción agrícola y ganadera.

Causas del adiós

La reducción de bosques en el país se debe principalmente a la deforestación, según el ingeniero forestal.

Sin embargo, la agricultura, ganadería, el desarrollo de infraestructuras inmobiliarias y la explotación petrolera y minera mal direccionados, también son elementos importantes para la destrucción de los bosques dominicanos.

Díaz Beard explicó que la práctica de deforestar las faldas de los bosques comenzó entre 1930 y 1967. Durante este período se talaron ecosistemas de caoba y pino y el número de aserraderos aumentó de 20 a 178.

Agregó que, a pesar de que el Gobierno cerró los aserraderos en 1967 y aplicó una política de protección forestal, el manejo sostenible de los bosques se ha quedado en un simple sueño.

Según el experto, la estrategia intensificó la restricción del uso de recursos forestales, pero limitó las actividades forestales y el interés por la conservación de los bosques. Esto no pudo apaciguar los elementos naturales y las condiciones fisiográficas en la destrucción de ecosistemas.

Los huracanes, las condiciones fisiográficas, erosión de suelos, también son parte de la destrucción de los bosques y los daños a la vegetación. Cada uno de estos elementos, forman parte del calentamiento global o cambio climático.

Para leer el contenido completo del artículo "Adiós a los bosques", del ingeniero forestal Ramón Díaz Beard, acceda a www.diariolibre.com, en la sección de suplementos especiales.