Los taxis amarillos de Nueva York serán "verdes" en cinco años

NUEVA YORK.- Los populares taxis amarillos que prestan servicio en Nueva York serán en un plazo de cinco años vehículos híbridos, que combinan el uso de electricidad y gasolina, con el objetivo de reducir la contaminación en la ciudad.
El alcalde, Michael Bloomberg, anunció hoy la puesta en marcha de un plan gradual que requerirá de los taxis un consumo más eficiente de combustible y un menor grado de emisiones de gases contaminantes.
De una flota de alrededor de 13.000 taxis, casi 400 son ya vehículos híbridos y el objetivo es llegar al millar en octubre de 2008.
A partir de ahí, se prevé aumentar en un 20 por ciento anual el número de taxis "verdes" y haber transformado toda la flota en 2012.
Menos de una semana después de ejercer de anfitrión de alcaldes de las mayores ciudades del mundo, que debatieron sobre el cambio climático, Bloomberg madrugó hoy para ir al espacio "Today" de la cadena de televisión NBC con uno de los diez taxis híbridos que donará la compañía Yahoo a la ciudad.
"La idea es hacer nuestros taxis más eficientes (en el uso de combustible), y si lo logramos ahorraremos el equivalente a 32.000 automóviles en nuestras calles", declaró Bloomberg.
Explicó que los vehículos de ese tipo recorren más de 30 millas con un galón de gasolina (3,78 litros), comparado con las 14 millas por galón de los taxis actuales.
Bloomberg explicó que el Ayuntamiento ha ido incorporando de forma paulatina vehículos híbridos a su flota de autobuses, camiones de limpieza y otros automóviles de uso oficial y ahora les toca a los taxis que operan en Manhattan.
"Hay muchísimos taxis en las calles de Nueva York y esto puede suponer una gran diferencia", recalcó. "Es mucho mejor para todos".
El millonario alcalde ha incrementado en los últimos meses sus llamamientos a reducir la contaminación en la ciudad de los rascacielos, que quiere convertir en la Gran Manzana "verde".
El Ayuntamiento calcula que en un plazo de unos 25 años la población neoyorquina habrá aumentado en un millón de personas, desde los más de 8 millones que hay en la actualidad.
Ese crecimiento, y el consiguiente aumento en el consumo de energía, elevaría entre un 25 y un 30 por ciento las emisiones de dióxido de carbono en la ciudad respecto de los niveles actuales.
Con ese panorama de fondo, Bloomberg se ha empeñado en que Nueva York sea la abanderada en EEUU en la lucha contra la emisión de gases que causan el efecto invernadero, y en abril presentó un ambicioso plan con 127 iniciativas para, entre otros fines, reducir en un 30 por ciento las emisiones de esos gases hacia 2030.
Para llegar a esa meta, se ha diseñado un plan de conservación de energía que incluye un uso más eficiente por parte de los más de 900.000 edificios públicos y privados repartidos por los cinco condados de la ciudad y que son responsables de alrededor del 70 por ciento del total de las emisiones contaminantes.
También se quiere eliminar viejas plantas de generación de electricidad que abastecen a la ciudad y cambiarlas por generadores modernos y más eficaces, junto al uso de energías alternativas.
Además, la alcaldía se propone reducir el tráfico en Manhattan, y Bloomberg ha planteado aplicar una tarifa de 8 dólares a los vehículos que quieran circular por debajo de la calle 86, un plan experimental de tres años que podría iniciarse en 2009 y que no cuenta con el beneplácito de todos, como era de esperar.
De llevarse a cabo esa iniciativa, que ya han puesto en práctica Londres, Estocolmo y Singapur, Nueva York se convertiría en la pionera entre las ciudades estadounidenses.
"Ir los primeros siempre es lo más difícil. Pero estoy muy esperanzado en que lo haremos realidad", ha subrayado el alcalde.
Su renovado espíritu ecológico, unido al éxito económico de gestión y a la popularidad de que goza como alcalde, hace que no cesen las especulaciones sobre su posible candidatura a las elecciones presidenciales, aunque él insiste una y otra vez en que eso no forma parte de sus planes.
El alcalde, Michael Bloomberg, anunció hoy la puesta en marcha de un plan gradual que requerirá de los taxis un consumo más eficiente de combustible y un menor grado de emisiones de gases contaminantes.
De una flota de alrededor de 13.000 taxis, casi 400 son ya vehículos híbridos y el objetivo es llegar al millar en octubre de 2008.
A partir de ahí, se prevé aumentar en un 20 por ciento anual el número de taxis "verdes" y haber transformado toda la flota en 2012.
Menos de una semana después de ejercer de anfitrión de alcaldes de las mayores ciudades del mundo, que debatieron sobre el cambio climático, Bloomberg madrugó hoy para ir al espacio "Today" de la cadena de televisión NBC con uno de los diez taxis híbridos que donará la compañía Yahoo a la ciudad.
"La idea es hacer nuestros taxis más eficientes (en el uso de combustible), y si lo logramos ahorraremos el equivalente a 32.000 automóviles en nuestras calles", declaró Bloomberg.
Explicó que los vehículos de ese tipo recorren más de 30 millas con un galón de gasolina (3,78 litros), comparado con las 14 millas por galón de los taxis actuales.
Bloomberg explicó que el Ayuntamiento ha ido incorporando de forma paulatina vehículos híbridos a su flota de autobuses, camiones de limpieza y otros automóviles de uso oficial y ahora les toca a los taxis que operan en Manhattan.
"Hay muchísimos taxis en las calles de Nueva York y esto puede suponer una gran diferencia", recalcó. "Es mucho mejor para todos".
El millonario alcalde ha incrementado en los últimos meses sus llamamientos a reducir la contaminación en la ciudad de los rascacielos, que quiere convertir en la Gran Manzana "verde".
El Ayuntamiento calcula que en un plazo de unos 25 años la población neoyorquina habrá aumentado en un millón de personas, desde los más de 8 millones que hay en la actualidad.
Ese crecimiento, y el consiguiente aumento en el consumo de energía, elevaría entre un 25 y un 30 por ciento las emisiones de dióxido de carbono en la ciudad respecto de los niveles actuales.
Con ese panorama de fondo, Bloomberg se ha empeñado en que Nueva York sea la abanderada en EEUU en la lucha contra la emisión de gases que causan el efecto invernadero, y en abril presentó un ambicioso plan con 127 iniciativas para, entre otros fines, reducir en un 30 por ciento las emisiones de esos gases hacia 2030.
Para llegar a esa meta, se ha diseñado un plan de conservación de energía que incluye un uso más eficiente por parte de los más de 900.000 edificios públicos y privados repartidos por los cinco condados de la ciudad y que son responsables de alrededor del 70 por ciento del total de las emisiones contaminantes.
También se quiere eliminar viejas plantas de generación de electricidad que abastecen a la ciudad y cambiarlas por generadores modernos y más eficaces, junto al uso de energías alternativas.
Además, la alcaldía se propone reducir el tráfico en Manhattan, y Bloomberg ha planteado aplicar una tarifa de 8 dólares a los vehículos que quieran circular por debajo de la calle 86, un plan experimental de tres años que podría iniciarse en 2009 y que no cuenta con el beneplácito de todos, como era de esperar.
De llevarse a cabo esa iniciativa, que ya han puesto en práctica Londres, Estocolmo y Singapur, Nueva York se convertiría en la pionera entre las ciudades estadounidenses.
"Ir los primeros siempre es lo más difícil. Pero estoy muy esperanzado en que lo haremos realidad", ha subrayado el alcalde.
Su renovado espíritu ecológico, unido al éxito económico de gestión y a la popularidad de que goza como alcalde, hace que no cesen las especulaciones sobre su posible candidatura a las elecciones presidenciales, aunque él insiste una y otra vez en que eso no forma parte de sus planes.
Diario Libre
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