Mala distribución congestiona el cementerio de Cristo Rey
El camposanto casi no tiene terreno disponible

Santo Domingo. "Un desastre". Así califica Jorge Guillermo Pérez, el administrador del cementerio Barrio Obrero –más conocido como el de Cristo Rey- la situación de desorganización del camposanto. "Aquí la subutilización del terreno es tremenda", critica Pérez.
Señala que cuando alguien desea comprar un espacio, el jefe de campo tiene que salir "a ver dónde hay un terreno disponible". Un mapa con la ubicación exacta de los terrenos hubiera solucionado un problema que se repite en casi todos los cementerios del país.
Este camposanto –de unos dos kilómetros cuadrados de extensión- está casi al límite de su capacidad.
Hasta hace unos meses, el cementerio Barrio Obrero era refugio de delincuentes, consumidores de drogas y bandas. Éste era su punto de encuentro y también donde pernoctaban.
Tanto el administrador como los vecinos corroboran que la delincuencia en esta área se ha reducido considerablemente. Desde marzo, los seis policías encargados de la seguridad en el cementerio han detenido a seis personas por consumo de droga.
Los robos, al contrario que en cementerios como el Nacional de la Máximo Gómez, o el de Cristo Redentor, son principalmente "raterías".
Sin embargo, a pesar de la brigada de limpieza que opera en el camposanto, todavía quedan numerosos "graffitis" en las paredes de los panteones, como sello del vandalismo.
Señala que cuando alguien desea comprar un espacio, el jefe de campo tiene que salir "a ver dónde hay un terreno disponible". Un mapa con la ubicación exacta de los terrenos hubiera solucionado un problema que se repite en casi todos los cementerios del país.
Este camposanto –de unos dos kilómetros cuadrados de extensión- está casi al límite de su capacidad.
Hasta hace unos meses, el cementerio Barrio Obrero era refugio de delincuentes, consumidores de drogas y bandas. Éste era su punto de encuentro y también donde pernoctaban.
Tanto el administrador como los vecinos corroboran que la delincuencia en esta área se ha reducido considerablemente. Desde marzo, los seis policías encargados de la seguridad en el cementerio han detenido a seis personas por consumo de droga.
Los robos, al contrario que en cementerios como el Nacional de la Máximo Gómez, o el de Cristo Redentor, son principalmente "raterías".
Sin embargo, a pesar de la brigada de limpieza que opera en el camposanto, todavía quedan numerosos "graffitis" en las paredes de los panteones, como sello del vandalismo.
Diario Libre
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