Algas extrañas: aprendizajes en el décimo aniversario de la invasión de los sargazos

  • Llegaron en el verano de 2011, se convirtieron en enemigo del turismo y comunidades costeras

En su libro influyente de estrategia, el “Arte de la Guerra,” el general y filosofo Sun Tzu aconseja, “si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no temas el resultado de cien batallas.” Por los últimos 10 años, he llegado a conocer un adversario muy de cerca: el sargazo.

En el verano de 2011, cantidades masivas de algas sargazos (Sargassum sp.) comenzaron a desplazarse hacia el Caribe y México, convirtiéndose en enemigo de la industria turística y las comunidades costeras. “La marea marrón” de sargazo acumula en manchas impenetrables en las aguas costeras y montañas masivas en las playas. Su impacto ambiental incluye: afea el paisaje, erosiona la playa, reduce la luz y oxigeno en el agua causando zonas muertes, aumenta la concentración de nutrientes afectando la fauna marina, cambia el color turqués de las aguas costeras en un lodo amazónico, y produce un nocivo olor a podrido, entre otros.

El daño ambiental y económico que ha causado el sargazo en países como la Republica Dominicana ha sido severo. Además de ser costosos de remover, ocasiona un daño incalculable a la imagen de la región.

Esa avalancha de algas nos ha forzado desarrollar estrategias para enfrentar y manejarlas. Grupo Puntacana, un pionero en diversos temas de sostentabilidad, nueva vez ha asumido un liderazgo en confrontar ese emergente desafío ambiental. Tras diez años, nos hemos familiarizado a los sargazos, ofreciendo algunas lecciones para las futuras batallas.

1. La Marea Morrón es la Nueva Normalidad

Las teorías que explican los desembarcos de sargazo en el Caribe y México son casi tan abundantes como las propias algas. Según diferentes fuentes, la llegada de los sargazos se debe a una variedad de posibles causas:

• Cambio climático.

• Cambios en las corrientes oceánicas.

• El fenómeno meteorológico de El Niño.

• Nubes de polvo del Sahara

• Nutrientes de las granjas brasileñas-amazónicas.

• Dispersantes utilizados durante la limpieza del derrame de petróleo de BP en el golfo de México en 2010.

• La hipótesis Gaia en que el planeta auto-regula a los impactos humanos.

Cada teoría comparte elementos de la ciencia ficción, pero todas están dentro del ámbito de la plausibilidad científica.

Independientemente de su origen, los expertos han concluidos que la presencia de los sargazos en el Atlántico se ha convertido en la nueva normalidad. Un estudio publicado en Science nombró el fenómeno el “Gran Cinturón Atlántico de Sargazos” (GASB, por sus siglas en ingles), una acumulación de sargazos que mide casi 9,000 kilómetros con un estimado 20 millones de toneladas de sargazos, que extiende de la costa de África Occidental hasta el Golfo de México.

Como el virus de COVID-19, aparentemente tendremos que aprender a vivir con los sargazos en nuestras costas hacia el futuro.

2. El Sargazo es un Hábitat Vital

A pesar de su impacto ambiental en el Caribe, irónicamente, cuando está contenido dentro de su rango normal en el Mar de los Sargazos, el sargazo es un hábitat flotante único que genera enormes beneficios económicos, ecológicos e incluso globales. El Mar de Sargazos ha sido declarado un área marina protegido por su inmensa productividad. Es hábitat y área de desove para 10 especies endémicas (las que se encuentran solo en las masas flotantes de sargazo), 145 invertebrados y 127 especies de peces. Es un importante vivero o estación de alimentación migratoria para numerosas especies marinas en peligro de extinción y/o comercialmente importantes como atunes, tiburones, cachalotes y ballenas jorobadas, tortugas marinas y numerosas especies de aves migratorias.

Se teoriza además que el Mar de los Sargazos es un fuerte sumidero neto de carbono y puede ser un factor importante en el control de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera inferior, lo que impacta el sistema climático global.

El sargazo no es dañino en todos los lugares. Al contrario, es un hábitat flotante vital que se convierte en un problema solamente cuando desvía de su trayectoria acostumbrada, como al Caribe. Al mismo tiempo que combatimos el sargazo, debemos apreciarlo como ecosistema natural en otros lugares.

3. El Sargazo No Tiene Una Solución, Sino Varias.

Desde que empezó la invasión de sargazo en Republica Dominicana, nuestra compañía ha recibido a una procesión constante de vendedores de equipos, emprendedores bien intencionados, académicos y expertos instantáneos, todos armados con supuestas soluciones imbatibles. Sin embargo, ninguna de esas soluciones se ha demostrado ser la respuesta única o abarcador (mientras muchas se mostraron impráctico o incosteable).

Como política, en Grupo Puntacana escuchamos a todas las propuestas, por mas irrealista o excéntrica que sean, porque nos da nuevas ideas y perspectivas como enfrentar el problema. Sin embargo, llegamos a la conclusión de que manejar la marea morrón requiere una estrategia holística pero flexible, que adapta a los frecuentes cambios que nos imponen el sargazo. Hemos tenido que experimentar constantemente.

Nuestra estrategia se base en tres principios. Primero, necesitamos proteger nuestras playas. Aunque suele atractivo pensar en la transformación de sargazos en un producto o negocio nuevo, si las algas llegan a nuestras playas, hemos perdido la batalla. Por eso, hemos probado una docena de modelos diferentes de barreras flotantes para retener los sargazos antes de que lleguen a la costa. Con la practica, hemos aprendido qué tipos de barreras funcionan en que lugares, cómo instalarlas, dónde colocarlas y cómo mantenerlas para que sigan funcionando con un impacto mínimo al ambiente.

Hoy en día, fabricamos nuestras propias barreras, además de contratar una barrera comercial especializada para sargazo. Hemos instalado más de 7 kilómetros de barreras flotantes frente a Puntacana Resort & Club con han pasado mas de 4 años en el agua. Constantemente estamos analizando como mejorar la efectividad de las barreras.

Segundo, las barreras requieren un mantenimiento y monitoreo constante. Eso incluye limpieza y reemplazo de piezas, reposicionamiento de las barreras y a veces removerlas. El efecto de los sargazos a las barreras cambia según las diferentes condiciones marítimas: la marea, corriente, oleaje y por supuesto, tormentas. El trabajo no termina con la instalación de la barrera, es una obra que evoluciona dependiendo las condiciones locales.

Como parte de la protección de las playas, hemos experimentado con diferentes técnicas de recolección de los sargazos con diferentes socios. Hemos empleado una barcaza recolectadora industrial, mallas a pequeña escala en yolas, y una maquina de recolección estacionaria fabricado de piezas de la correa de maletas del Aeropuerto Internacional Punta Cana. Todos tienen sus fortalezas y debilidades y seguimos probando como integrarlos en nuestra gestión de sargazo.

Tercero, cuando logramos tener playas limpias y libre de algas, exploramos experimentos en la transformación del sargazo en diferentes productos. Actualmente estamos trabajando con diferentes socios estratégicos en diversos proyectos experimentales para transformar el sargazo en compostaje, en biogás, y en platos y contenedores orgánicos compostables. Algunas ideas mas futurísticas incluyen calcular la capacidad de los sargazos capturar carbono de la atmosfera para comercialización de créditos de carbono y convertir sargazo en aditivos para productos de belleza.

No pretendemos eliminar ni controlar el sargazo en un 100%. Hemos aprendido manejar el problema empleando una estrategia mixta y flexible, con una apertura permanente a nuevas ideas y propuestas.

El futuro

Hace diez años, ningún científico predijo que el Caribe estaría inundado por un nuevo mar de sargazos. Sin embargo, la invasión del sargazo no es el primero ni el último cambio global que enfrentaremos. La capacidad humana de impactar su entorno es cada día más palpable. La desaparición del hábitat natural, la sobreexplotación de los recursos naturales, la supresión de la diversidad biológica a favor de monocultivos y especies introducidas, y el cambio climático indudablemente nos traerán más sorpresas ecológicas hacia el futuro. Conocer nuevos adversarios inesperados, como el sargazo, es nuestro destino. Cómo nos adaptamos a esos desafíos ambientales definirá la calidad de nuestro futuro.

4. La Comunidad Local como Aliado Estratégico

En 2018, se formó una Comisión Presidencial para el Manejo de los Sargazos en Republica Dominicana con la participación del sector turístico, empresas vendiendo equipos de sargazos, y altos representantes del gobierno. Aunque existía la buena intención de aportar recursos financieros al sector turístico para enfrentar esa amenaza, al final nunca se materializó. Cada empresa y ha tenido que defenderse solo.

A pesar de la ausencia del apoyo estatal, el sector turístico ha encontrado un aliado valioso en la batalla frente ese desastre natural continuo: la comunidad local. En particular, la comunidad local de pescadores en Punta Cana ha sido imprescindible en la fabricación, instalación, y mantenimiento de las barreras flotantes que han protegido nuestras costas durante los últimos años. Dejando la pesca, han adaptado sus habilidades marítimas a la protección de las playas y la defensa del turismo. En el este, la Asociación de Artesanos y Servicios Marítimos (ARSEMAR) se ha convertido en expertos innatos en el manejo de sargazo, defender la playa es su negocio.

El Futuro

Hace diez años, ningún científico predijo que el Caribe estaría inundado por un nuevo mar de sargazos. Sin embargo, la invasión del sargazo no es el primer ni el ultimo cambio global que enfrentaremos. La capacidad humana de impactar su entorno es cada día mas palpable. La desaparición del hábitat natural, la sobreexplotación de los recursos naturales, la supresión de la diversidad biológica a favor de monocultivos y especies introducidas, y el cambio climático indudablemente nos traerán mas sorpresas ecológicas hacia el futuro. Conocer nuevos adversarios inesperados, como el sargazo, es nuestro destino. Como adaptamos a esos desafíos ambientales definirá la calidad de nuestro futuro.

20210524 https://www.diariolibre.com

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