Dominicana Limpia “siembra” la solución al problema de los residuos sólidos en Monte Plata

MONTE PLATA. Sembrar conciencia en el fértil mundo de los niños para cosechar hombres y mujeres de respeto a su entorno es una de las tareas primordiales del Plan Dominicana Limpia, que encontró un buen terreno en este municipio donde niños desde primaria hasta el bachillerato cultivan la cultura de las tres R: reducir, reciclar y reutilizar.

La finalidad es cambiar desde el seno del hogar y las aulas el concepto “basura” por la cultura de los residuos sólidos que implica aprovechamiento, respeto al medio ambiente, negocio y fuentes de empleo.

La idea está germinando en Monte Plata, en las escuelas Padre Arturo, Eva M. Russell, liceo Julio Abreu Cuello y Ciudad del Conocimiento, donde desde la primaria se educa a los niños para que tengan conciencia sobre la responsabilidad de garantizar un ambiente sano para ellos y sus sucesores.

En este poblado con más de 26,000 habitantes,(según el censo de 2010) un grupo de promotoras se dedica a visitar cada una de las viviendas para involucrar a las personas en el proceso primario de identificar los residuos sólidos, separarlos, clasificarlos en orgánicos e inorgánicos y disponerlos para su retiro a los espacios adecuados.

Lenín Sosa es el coordinador del Plan Dominicana Limpia en Monte Plata y cuenta que lo primero es enseñarle a la gente que la “basura” se separa desde el hogar y la fuente primaria, y lo hacen a través de charlas, conferencias, talleres y visitas casa por casa.

“El Plan de Manejo Integral de Residuos Sólidos es un esfuerzo del Gobierno y del sector privado, principalmente la Cervecería Nacional Dominicana, para cambiar lo que la gente llama basura. Educar es lo primero, empezando por los hogares. Nosotros tenemos unas promotoras que visitan las casas y llevan información sobre la cultura del reciclaje”.

Geannely Guzmán es una de las cuatro promotoras de Dominicana Limpia en Monte Plata y explica que escogieron al sector Vietnam por ser uno de los más grandes del municipio y por ende de mayor concentración de personas.

Explica que aunque algunas personas se resistían con el pasar del tiempo se están sumando cuando ven los resultados. En varios puntos se colocan zafacones para residuos orgánicos e inorgánicos.

“Ayudar a las personas a separar ha sido de lo más difícil, algunos nos piden las fundas, pero otros ya buscan sus sacos y tanques para depositar los residuos ya clasificados en orgánicos. Ya tenemos once meses trabajando y se ven los frutos”.

El alcalde Jesús Contreras, quien lidera la Junta Municipal de Dominicana Limpia en Monte Plata, cuenta que se ha logrado integrar a representantes de instituciones como los ministerios de Medio Ambiente, Educación, Salud Pública, los bomberos, la sociedad civil, comerciantes, productores de leche y otros sectores.

Para el cabildo ha sido una gran experiencia y afirma que el 90% de las personas que residen en Monte Plata ya tiene costumbre de sacar los residuos el día que corresponde, gracias al Plan, y aclara que eso no quiere decir que se reduzca la producción de residuos per cápita, pero sí lo que llega al basurero por el proceso de separación.

Cita como ejemplo a la Asociación de Ganaderos de Monte Plata (AGAMTA), que es la suplidora de leche y jugo del desayuno escolar y que reutiliza el cartón que le llega desde los puntos limpios de cada una de las escuelas. Cuenta que la organización está en proceso de instalación de una planta procesadora de esos materiales para comprimirlos.

Pero el mayor problema que enfrentan son los limitados recursos y la falta de equipos, al mes solo reciben 3.7 millones de pesos y carecen de equipos, aunque se les ha prometido que para junio recibirán al menos un camión compactador por parte de Dominicana Limpia. El municipio genera entre 35 y 40 toneladas de residuos sólidos diariamente, lo que en su opinión, está por encima de la media municipal.

La disciplina se impone hasta para salir de la aulas.
La disciplina se impone hasta para salir de la aulas.
Misma tierra: dos realidades

La escuela Padre Arturo, del barrio Vietnam, es la principal para el piloto que implementa Dominicana Limpia porque en ella, desde hace años se educa a los alumnos desde la primaria hasta el bachillerato en el proceso de reciclaje.

Este centro ubicado justo detrás de la cárcel pública, ha sido un terreno fértil para la educación integral. Solo una pared divide ese jardín de la inocencia, la educación y formación de hombres y mujeres para bien, de antisociales de todas las especies: dos realidades en una misma zona. Sorprende cómo los niños desde la primaria hablan de lo que les han enseñado y como dice Milagros Rivera, coordinadora del primer ciclo, los alumnos no son tímidos y hablan con conciencia del tema. Cada alumno, luego de tomarse la leche o el jugo, lava su envase, lo descompone y lo lleva a un “punto limpio” en una esquina del plantel.

20180418 https://www.diariolibre.com

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