Las tortugas de Bávaro y la lucha por su supervivencia

Hoy se celebra el Día Mundial de las Tortugas Marinas

Fernando Sánchez en un hombre de mar, pero no siempre fue así. Dejó su trabajo de oficina en su natal España y emprendió su sueño de toda la vida, Navegar.

Cuando habla de los lugares donde ha navegado y donde planea hacerlo, sus ojos se iluminan y solo interrumpe la conversación cuando ve en el agua una tortuga marina... y otra... y otra... hasta perder la cuenta.

Cuando Diario Libre fue invitado junto a la Autoridad Nacional de Asuntos Marítimos por Sánchez, era difícil creer que en la playa de Bibijagua, en Bávaro, residan decenas de tortugas marinas juveniles en una de las lagunas arrecifales más transitadas por turistas y castigada durante muchos años por la pesca ilegal.

Fernando Sánchez es el propietario de Hispaniola Aquatic Adventures, reconocida empresa de servicios turísticos en Bávaro, número uno en Trip Advisor en su categoría y ganador de diferentes premios a nivel internacional. A su vez es el director de la Fundación Ecológica Los Arrecifes de Bávaro, fundada por él en 2018 y que se sostiene en gran medida por su negocio turístico.

Sánchez cree que el desarrollo sostenible y la convivencia con el medio ambiente. Desde hace más de 10 años de residir en el país, ha sido testigo de la depredación de los recursos marinos en la zona este.

Cuenta que pescadores utilizaban redes y trasmallos en zona prohibida, donde además decenas de tortugas marinas morían ahogadas, algunas también eran arponeadas.

El catamarán de Sánchez en la zona donde se encuentran las tortugas.
El catamarán de Sánchez en la zona donde se encuentran las tortugas. ( )

Esta realidad le motivó a crear la fundación que preside. Utiliza un porcentaje de los ingresos de su empresa para vigilancia, restauración del ecosistema marino y apoyar el área de salud, bienestar social de la niñez y adultos mayores en Bávaro.

Cuando el equipo de Diario Libre abordó un catamarán, propiedad de Sánchez, no habían pasado dos minutos y ya habíamos observado la primera tortuga verde juvenil muy cercana a la playa.

El capitán de la embarcación exclamó orgulloso que esa tortuga vive ahí y ya están acostumbrados a verla.

Iniciamos el recorrido junto al biólogo de ANAMAR, Omar Shamir Reynoso, en un viaje corto paralelo a la cosa. En menos de un kilómetro perdimos la cuenta de cuantas tortugas habíamos observado, en su mayoría de la especie verde (Chelonia Mydas). Pudimos observar hasta más de tres juntas, de entre un año y menos de diez años de edad.

Desde la perspectiva del drone, Diario Libre pudo contabilizar más de 10 tortugas en un solo vuelo, a menos de 200 metros alrededor del catamarán. Según Sánchez, las probabilidades de observar por lo menos una tortuga en la zona, ahora mismo es del 100% en menos de una hora.

Una tortuga verde vista desde un dron en Bibijagua.
Una tortuga verde vista desde un dron en Bibijagua. ( )

Sánchez explica, que luego que le lograr controlar un poco la pesca ilegal en la laguna arrecifal frente a la playa de Bibijagua, han podido observar una población creciente de tortugas marinas, que se calcula en más de 40 individuos de verde y carey en una zona relativamente pequeña.

A pesar de esto, pescadores furtivos han aprovechado la poca vigilancia nocturna para matar tortugas con el fin de comercializar su carne en el mercado negro, como sucedió hace aproximadamente dos semanas en esta misma playa, cuando fue encontrada una tortuga verde muerta por arpón.

Sánchez tiene algunos años observando esta población de tortugas y aunque el encuentro con ellos era relativamente común, durante la pandemia y las restricciones de tránsito marino, es notable el aumento de individuos alimentándose en las praderas marinas de esta laguna arrecifal.

Tortuga verde arponeada en Bávaro hace dos semanas.
Tortuga verde arponeada en Bávaro hace dos semanas. ( )

El biólogo Omar Shamir Reynoso cree importante esta agregación de tortugas juveniles en un espacio tan pequeño. A su vez, coincide con Sánchez que la cuarentena ha permitido este fenómeno, que considera ahora mismo la agregación más importante de tortugas verdes en el país.

Tanto Sánchez como Reynoso consideran que esta zona, ahora mismo, representa una oportunidad importante para potenciar el turismo con actividades de conservación, principalmente porque en la zona de este se han evidenciado algunas actividades de matanza de tortugas marinas.

Por ahora la Fundación que preside Sánchez ha puesto sobre la mesa convertir esta laguna arrecifal un proyecto que se denomina: Aréa de Manejo Local (AMALO), que ya se ha puesto en práctica en Montecristi, Sosua y Bocachica. Con esto se pretende, que tanto la iniciativa privada como el estado establezcan medidas de conservación de las especies en esta zona.

Mientras el turismo vuelve a Bávaro, las tortugas de Bibijagua disfrutan, a lo largo y ancho de la laguna arrecifal, un respiro necesario que evidencia la necesidad brindarles protección efectiva en la zona a largo plazo.

Fernándo Sánchez trabaja en el vivero de Coral que maneja la Fundación.
Fernándo Sánchez trabaja en el vivero de Coral que maneja la Fundación. ( )

Sobre las tortugas verdes:

La Chelonia mydas es una gran tortuga marina que pertenece a la familia de los quelónidos (Chelonioidea). La especie se distribuye por los mares tropicales y subtropicales alrededor del mundo, con dos poblaciones distintas en los océanos Atlántico y Pacífico. Son verdes debido a la grasa que tienen debajo de su caparazón.

Al igual que otras tortugas marinas, las verdes anidan en la misma playa donde nacieron y se estima que de cada mil tortugas nacidas, solo una puede que llegue a la vida adulta reproductiva.

Como especie reconocida en peligro de extinción por la UICN y la CITES, su explotación está protegida en casi todos los países del mundo. Es ilegal capturar, dañar o matar tortugas de este tipo. Adicionalmente, algunos países han implementado varias leyes para proteger a las tortugas y sus sitios de anidación dentro de su jurisdicción. Sin embargo, la población de tortugas aún está en peligro de extinción debido a algunas prácticas humanas. En algunos países, las tortugas son aún cazadas por su carne y sus huevos son recolectados de los nidos para ser comidos. La contaminación daña también indirectamente a las poblaciones de tortugas. Muchas quedan atrapadas en las redes de pesca y mueren ahogadas. Finalmente, las tortugas pierden su hábitat debido a la expansión de los asentamientos humanos. Esta ha sido una importante causa en la pérdida de los sitios de anidación de la tortuga verde.

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