“Necesitamos que las investigaciones del clima se hagan en República Dominicana”

  • El profesor universitario Ulises Jauregui Aza, ingeniero químico y magíster en Ciencias, coordina el doctorado en ciencias ambientales que impartirá el Intec
$!“Necesitamos que las investigaciones del clima se hagan en República Dominicana”
El profesor Ulises Jauregui Aza durante una visita que realizó a Diario Libre.

SANTO DOMINGO. ¿Cómo resolver el problema de la contaminación del agua? ¿Cómo enfrentar la contaminación del suelo y de las playas? ¿Cuál es la mejor forma de proteger los bosques? ¿Qué hacer con el sargazo que llega las playas dominicanas? Todas esas interrogantes que se ponen sobre la mesa como parte de los efectos del cambio climático, requieren de las respuestas que pueda aportar la ciencia, pero, ¿quiénes deben ser los investigadores?

El profesor universitario Ulises Jauregui Aza, ingeniero químico y magíster en Ciencias, entiende que son los investigadores nacionales los que tienen que atender a esas inquietudes para ir rompiendo con la práctica de contratar o llevar investigadores al extranjero.

“Cuando se va al extranjero se investiga sobre los temas del laboratorio al que se va, que muy bien en algunas ocasiones pueden ser útiles a nivel global, pero necesitamos que las investigaciones se hagan en República Dominicana para resolver los problemas de República Dominicana”.

Jauregui Aza coordinará el primer doctorado sobre Ciencias Ambientales que impartirá el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) a partir de noviembre y para el que ya cuenta con unos 45 profesionales interesados y que tiene entre sus líneas de investigación: la gestión ambiental y evaluación de impacto ambiental, la ingeniería ambiental; protección a especies y ecosistemas; la economía ambiental, desarrollo sostenible y bienestar social; y cambios globales con el cambio climático.

—¿Por qué es importante ahora profundizar en el estudio del ambiente?

La importancia de profundizar viene por la problemática en sí. El mundo vive una situación compleja en cuanto a la protección de sus recursos naturales, a la conservación al agua, suelo, aire. Y los retos de enfrentar el cambio climático que no es un problema de hoy sino un fenómeno que siempre ha existido. Ya han ocurrido siete variaciones del clima, pero ahora estamos frente a una dirección en el que el papel del hombre puede acelerar este proceso.

La razón de un doctorado en ciencias ambientales es porque en República Dominicana ha ido creciendo la masa crítica de profesionales e investigadores que pueden abordar mejor los temas de investigación y formación de los recursos humanos que se requieren. Esto es importante, pues hasta ahora el Estado había hecho un esfuerzo en formar a investigadores en estos temas al extranjero, pero cuando se va al extranjero se investiga sobre los temas del laboratorio al que va, que en algunas ocasiones pueden ser útiles a nivel global, pero necesitamos que las investigaciones se hagan en RD para resolver los problemas del país.

—¿Cuál es el enfoque que debe seguir este estudio?

Lo primero es la identificación del problema. Saber cuáles son los principales problemas ambientales del país, que tienen que ver con el tema de contaminación de agua, de suelo, pero también la contaminación sonora. El segundo tema está relacionado con la protección de los recursos naturales, a las especies endémicas y los ecosistemas. La tercera temática está asociada a temas de adaptación y mitigación del cambio climático. Son tres grandes problemas hoy que motivan a impulsar los temas relacionados con la investigación.

Luego tenemos lo relacionado al doctorado en sí, al hecho de que el doctorado es un bien público, una estrategia de alianza entre el sector estatal, empresarial y académico y el reto de que tenemos que asumir que RD no tiene los recursos que tienen los países desarrollados y por tanto tenemos que pensar en el doctorado como un laboratorio abierto, en un entorno cooperativo, donde los pocos recursos que tengamos lo usemos de manera mancomunada para garantizar el éxito del estudio.

—¿Qué tanto interés tiene el profesional dominicano para estudiar el ambiente?

Aunque ya hay una masa crítica todavía no es suficiente la cantidad de profesionales que se dedican con la preparación necesaria de maestría, especificación o doctores en ciencias para abordar estas investigaciones y es uno de los retos del programa doctoral. Pero si hay interés, y no solo en los científicos y los profesionales, sino también en la sociedad.

—¿Cómo se combinan la ciencia y la tecnología para dar respuestas a esas interrogantes?

El tema ambiental es un tema multidisciplinario que requiere del accionar de profesionales de distintas formaciones. Hay que buscar la forma de asociar los tres elementos de la investigación científica que es la ciencia, la tecnología y la innovación. La ciencia a través de la investigación básica y desarrollo, debe identificar el problema, buscar soluciones y hacer propuestas. El resultado básico debe convertirlo en una propuesta que después llegue a convertirse en una tecnología para ayudar a resolver el problema y el la innovación en cómo implementar esta tecnología para resolver el problema.

—¿Cree que es posible una adaptación plena al cambio climático? Y si es así, ¿lo lograrán países en desarrollo de pocos recursos?

La resiliencia es la capacidad que tienen los sistemas para enfrentar una variación, recuperarse y volver a su estado de equilibrio y desarrollo, mientras la adaptación es el proceso de cómo uno se va a preparar o asumir los retos que tienen los cambios que son inevitables y ajenos a nosotros.

Estos conceptos hay que pensarlos y es un ejemplo de tecnologías suaves de organización. Es una relación que tiene que ver con tecnología, pero sobre todo con decisiones políticas para garantizar que el futuro del país sea el mejor en este contexto de cambio. Entonces, sí se puede conseguir una adaptación plena en la medida en que sepamos cuáles son los problemas y estemos dispuestos a resolverlos, pues tenemos que adaptarnos a ellos.

—Las acciones para la adaptación suelen ser costosas. ¿Cómo contribuye la ciencia para que países pobres y pequeños como el nuestro puedan hacer los cambios que necesitan?

Hay que diferenciar la respuesta que nos puede dar la ciencia de la voluntad política y de la posibilidad de recursos, pues no basta con querer hacer las cosas.

Es un proceso que lleva de un análisis y toma de decisión colectivo, que no se puede hacer en un día. No se puede hacer un cambio hoy si no se resuelven algunos problemas sociales como problemas de trabajo, de equidad. Uno de los temas de la economía ambiental es bienestar social, porque hay que ver esa integración. El problema es soluble, pero requiere de recursos y de tiempo. Insisto, está el papel de la ciencia, la voluntad política y a posibilidad real de resolver el problema. Eso hay que integrarlo para poder dar una respuesta.

—La salida de Estados Unidos del acuerdo de París ¿qué tanto efecto tendrá en la lucha contra el cambio climático?

La salida de Estados Unidos la veo con dos ópticas: el no querer asumir la responsabilidad que le toca en esta política, desde el punto de vista de tomar medidas propias para contribuir al medio ambiente, al avance en temas de protección ambiental y cambio climático. Lo segundo que pienso, que es una actitud egoísta de decir yo manejo mis fondos, pues es uno de los contribuyentes principales del sistema financiero de esos programas, que no es por gusto, sino porque es una de las grandes economías del mundo y en todos los proyectos se define que la participación de los estados está en función de un por ciento de su PIB.

Si ellos no asumen la responsabilidad que le corresponde, esto puede... Habrá menos medios financieros y económicos para determinados proyectos, pero pienso que tenemos también que aprender a vivir y desarrollarnos con lo que nosotros tenemos. La lucha la vamos a seguir y pienso que un día ellos se incorporaran nuevamente.

Pero la salida de Estados Unidos le afecta también a ellos, pues si el resto del mundo no toma consciencia de los problemas, de una manera u otra ellos se verán afectados. Y pienso que puede que algunas cosas demoren en hacerse, pero la vamos a hacer. Hay que pensar siempre que nosotros sin Estados Unidos, también tenemos brazos y cerebros y conciencia y vamos a avanzar y algún día van a ser ellos los que habrán lamentado salir (del acuerdo) y querrán regresar.

20180831 https://www.diariolibre.com

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