SNOTBOT: drones tras el soplo de nuestras ballenas jorobadas

Científicos tomaron muestras en la bahía de Samaná

Texto y fotos: Marvin del Cid

Son las 6 de la mañana y un grupo multidisciplinario de diez personas abordan un bote en la bahía de Samaná, mientras la temporada de avistamiento de ballenas jorobadas está en su pico más alto. Es su décima expedición en siete países alrededor del mundo.

El sol se asoma en el horizonte mientras el bote de la Autoridad Nacional de Asuntos Marítimos (ANAMAR) navega en dirección este con un mar calmo y brisa suave. Es el décimo día de expedición y a pesar del cansancio los ánimos siguen en pie. Diario Libre se unió a esta expedición para documentar un revolucionario estudio de nuestras ballenas jorobadas.

Cada día, desde el 26 de febrero hasta el 11 de marzo, un grupo de científicos y técnicos trabajaron desde tempranas horas de la mañana en busca de un tesoro biológico contenido en la exhalación de las ballenas. Este es un proyecto fascinante que se ha realizado en siete países, siendo la primera vez en la República Dominicana.

En el capitulo 9 de la serie de NATGEO, “One Strange Rock” (Ahora en Netflix), se muestra el proyecto SNOTBOT, mientras trabajan con ballenas azules en Alaska.

El sol sale en el horizonte mientras científicos de SNOTBOT se preparan para otro día de expedición.
El sol sale en el horizonte mientras científicos de SNOTBOT se preparan para otro día de expedición. ( )

¿En qué consiste SNOTBOT? Es un programa que comenzó en 2013, en un principio con drones construidos junto con Olin College of Engineering. El siguiente verano, realizaron las primeras pruebas de campo de estos drones junto con Olin y Sea Shepherd Conservation Society, con quienes llevaron a cabo un importante programa de investigación (Operación Golfo Tóxico) en el Golfo de México. Luego trabajaron con Sir Patrick Stewart y el grupo de mercadeo Flying Car para promover y recaudar fondos para las primeras tres expediciones de SnotBot. Desde la primera expedición, la organización Parley for the Oceans ha sido uno de sus socios principales y el programa se ha ejecutado junto con ellos.

SNOTBOT consiste ahora en drones comerciales modificados, DJI Inspire y Mavick, que vuelan a través del soplo de una ballena y recoge “mocos” exhalados en placas de Petri. Este soplo contiene un tesoro de valiosa información biológica: ADN, hormonas del estrés y del embarazo, microbiomas y potencialmente muchos otros compuestos indicadores biológicos de la salud y ecología del animal. Un dato importante es que esta es una herramienta no invasiva, más segura para los animales, más barata y más efectiva para el usuario.


El jefe de la expedición es el Dr. Iain Kerr, CEO de Ocean Alliance, fundada por el Dr. Roger Payne, en la década de los 70, bajo la premisa de estudiar ballenas sin hacerles daño.El Dr. Iain Kerr tiene muchos años estudiando ballenas de diferentes especies. El país no es extraño para él, estuvo aquí en la década de los 90 estudiando a las jorobadas y haciendo foto-reconocimiento de estos cetáceos.

Pero no es hasta este proyecto, que los drones de bajo costo, han impactado el estudio de ballenas de forma no invasiva, recopilando información que de otra forma fuera muy difícil.

La técnica consiste en ubicar ballenas, subir un dron modificado para poder tomar las muestras en placas de Petri y siguiendo el movimiento natural de las ballenas, esperar sobre ellas el soplo cuando salen a la superficie para respirar. Luego el dron regresa al bote y las muestras son clasificadas y almacenadas para ser analizadas en tierra.

Además de las muestras, con el dron se logran imágenes de alta calidad desde una perspectiva única, que además sirven para estudiar el comportamiento de estos animales.

La mañana del 6 de marzo, se tomaron cerca de 20 muestras, incluido el soplo de un ballenato de pocos días de nacido. Esta muestra es muy importante para el proyecto, por lo difícil que es tomar la muestra de un soplo tan débil.

Cada miembro del equipo tiene una asignación específica. El Dr. Iain vuela el drone que captura las muestras con una habilidad envidiable, un técnico sostiene el dron y le da indicaciones aproximadas de altura cuando se acerca al objetivo, mientras otros miembros del equipo esperan por las muestras y otros se encargan de documentar en fotografías y video las imágenes.

Para el Dr. Kerr, el uso de drones ha democratizado el uso de estos instrumentos en la ciencia, sin interferir en el comportamiento de las ballenas. En cientos de vuelos sobre ellas, solo han podido documentar unas pocas reacciones a la presencia del drone. Para él esto se debe a que el frecuencia del sonido del dron no penetra lo suficiente bajo el agua y por otro lado las ballenas están acostumbradas al vuelo de aves marinas sobre ellas y sentir la brisa sobre sus espaldas. Por lo tanto, la presencia del dron puede pasar desapercibida para ellas.


Aunque la herramienta sigue en desarrollo, para el Dr. Kerr los drones son el futuro del estudio científico de ballenas.

En la expedición a República Dominicana se tomaron 80 muestras, siendo la expedición más fructífera hasta ahora.

Para el Dr. Kerr, el apoyo recibido en el país fue muy importante para el éxito de la expedición. Explica que todos los permisos se manejaron de forma profesional y sin contratiempos, con el apoyo de ANAMAR, a diferencia de otros países donde las autoridades no comprendían el propósito del proyecto.

SNOTBOT cuenta con el patrocinio internacional de Parley for The Oceans, que es una red global donde creadores, pensadores y líderes crean conciencia sobre la belleza y fragilidad de los océanos. Se asociaron con Ocean Alliance para apoyar la investigación innovadora de ballenas, atraer a nuevas audiencias en las soluciones y recopilar y comunicar de manera más eficaz grandes datos sobre la salud del océano para lograr cambios a largo plazo.

Madre y ballenato fueron estudiados. Al fondo el bote de ANAMAR.
Madre y ballenato fueron estudiados. Al fondo el bote de ANAMAR. ( )


Para ANAMAR, como contraparte local, es importante apoyar esta iniciativa donde converge la innovación de herramientas tecnológicas y técnicas científicas, por un interés común por la población de ballenas jorobadas del Atlántico Norte, que nos visitan cada invierno y que estos científicos estudian durante el verano en el Golfo de Maine. En consecuencia, comparar los conjuntos de datos recopilados entre la República Dominicana y el Golfo de Maine es fascinante y podría generar resultados importantes para la conservación y el manejo de la población, expresó la institución.

Miembros de ANAMAR, el biólogo Omar Shamir Reynoso y el encargado en embarcaciones y equipo marino, Leo Varela, dieron soporte técnico y de logística a la expedición y recibieron entrenamiento y transferencia de tecnología por parte de SNOTBOT. Reynoso ha dedicado gran parte de su carrera como biólogo marino a las ballenas jorobadas.

$!Los drones dan una vista única de su comportamiento.
Los drones dan una vista única de su comportamiento. (

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