Micrófono llega a cámara donde se cree que están mineros, pero hay silencio

WASHINGTON.- Un micrófono llegó hoy a la cámara subterránea donde el equipo de rescate cree que están atrapados desde hace cuatro días seis mineros, tres de ellos mexicanos, en el Estado de Utah (EE.UU), pero no captó ruidos de los obreros. Después de dos días de trabajos a contrarreloj, la máquina taladradora horadó a las 21:47, hora local, de ayer (23:47 GMT) el techo de la bóveda a unos 550 metros de profundidad.
Poco después se bajó un micrófono por el agujero, de 6,3 centímetros, y las operaciones se interrumpieron para escuchar, pero sólo hubo silencio, según informaron de madrugada Bob Murray, co-propietario de la empresa que posee la mina, y representantes de la Agencia de Seguridad y Salud en las Minas.
"El hecho de que no hayamos recogido ningún sonido no debería interpretarse como una mala noticia", dijo Murray en una rueda de prensa.
Los equipos de rescate creen que los mineros se encuentran en una bóveda relativamente grande, por lo que el micrófono podría haber llegado a una zona lejos de donde están, o podría estar rodeado de escombros.
Aún así, los expertos mantienen que los mineros, tres de los cuales son mexicanos, deberían haber oído el ruido de la taladradora.
Las familias querían haber recibido hoy la noticia de que los seis hombres estaban vivos, pero aún así obtuvieron una buena noticia.
Según las mediciones, el aire en la cámara está compuesto en un 20 por ciento por oxígeno, hay bajos niveles de monóxido de carbono y no hay metano.
"La atmósfera es perfecta para respirar", dijo Murray. "Si están vivos, permanecerán vivos", añadió.
No se detectó, sin embargo, dióxido de carbono, el gas que expiramos al respirar, pero los expertos afirmaron que eso no indica necesariamente que los mineros estén muertos.
Mientras, el personal de rescate continúa excavando un agujero mayor, de unos 23 centímetros, que se espera que llegue mañana a la cámara subterránea.
Por esa perforación introducirá una cámara y también podría proporcionar agua y alimentos a los mineros.
Al mismo tiempo, otro equipo avanza desde los túneles de la mina con equipamiento pesado para poder sacar a los trabajadores.
Pese a que los trabajos se han visto retrasados por movimientos de tierra, Murray afirmó que se espera que llegue a la bóveda subterránea en cuatro o cinco días, bastante antes que los siete previstos inicialmente.
En la cámara la temperatura es de aproximadamente 14 grados y los mineros podrían estar mojados si ha entrado agua.
Murray dijo que los trabajadores deben haber encendido por turnos sus linternas, cuya batería dura unas 14 horas, y explicó que los mineros llevan normalmente medio galón de agua (1,9 litros) cada uno.
Los equipos de rescate habían temido que las perforaciones pudieran no llegar al punto exacto donde se cree que se encuentran los seis trabajadores, que están atrapados desde el lunes, después de que se derrumbara el túnel en el cual trabajaban.
Por ello, Murray destacó la importancia de haber llegado a la cámara. "Nuestros ingenieros han dado en la diana, desde una ladera con gran inclinación", dijo.
La taladradora fue colocada en el lugar exacto por un helicóptero, mientras que la máquina que hace el agujero mayor subió por un camino abierto para ese fin.
Murray mantiene que un terremoto de casi cuatro grados en la escala Ritcher causó el accidente, mientras que algunos geólogos sostienen que el derrumbe causó los movimientos que percibieron los sismógrafos.
Los responsables de la mina, localizada en Crandall Canyon, en el centro del Estado de Utah, no han divulgado el nombre de los mineros.
Sin embargo, tras hablar con las familias reunidas, medios de prensa locales los han identificado como Manuel Sánchez, Carlos Payán, Luis Hernández, los tres mexicanos, y Kerry Allred, Don Erickson y Brandon Phillips.
Poco después se bajó un micrófono por el agujero, de 6,3 centímetros, y las operaciones se interrumpieron para escuchar, pero sólo hubo silencio, según informaron de madrugada Bob Murray, co-propietario de la empresa que posee la mina, y representantes de la Agencia de Seguridad y Salud en las Minas.
"El hecho de que no hayamos recogido ningún sonido no debería interpretarse como una mala noticia", dijo Murray en una rueda de prensa.
Los equipos de rescate creen que los mineros se encuentran en una bóveda relativamente grande, por lo que el micrófono podría haber llegado a una zona lejos de donde están, o podría estar rodeado de escombros.
Aún así, los expertos mantienen que los mineros, tres de los cuales son mexicanos, deberían haber oído el ruido de la taladradora.
Las familias querían haber recibido hoy la noticia de que los seis hombres estaban vivos, pero aún así obtuvieron una buena noticia.
Según las mediciones, el aire en la cámara está compuesto en un 20 por ciento por oxígeno, hay bajos niveles de monóxido de carbono y no hay metano.
"La atmósfera es perfecta para respirar", dijo Murray. "Si están vivos, permanecerán vivos", añadió.
No se detectó, sin embargo, dióxido de carbono, el gas que expiramos al respirar, pero los expertos afirmaron que eso no indica necesariamente que los mineros estén muertos.
Mientras, el personal de rescate continúa excavando un agujero mayor, de unos 23 centímetros, que se espera que llegue mañana a la cámara subterránea.
Por esa perforación introducirá una cámara y también podría proporcionar agua y alimentos a los mineros.
Al mismo tiempo, otro equipo avanza desde los túneles de la mina con equipamiento pesado para poder sacar a los trabajadores.
Pese a que los trabajos se han visto retrasados por movimientos de tierra, Murray afirmó que se espera que llegue a la bóveda subterránea en cuatro o cinco días, bastante antes que los siete previstos inicialmente.
En la cámara la temperatura es de aproximadamente 14 grados y los mineros podrían estar mojados si ha entrado agua.
Murray dijo que los trabajadores deben haber encendido por turnos sus linternas, cuya batería dura unas 14 horas, y explicó que los mineros llevan normalmente medio galón de agua (1,9 litros) cada uno.
Los equipos de rescate habían temido que las perforaciones pudieran no llegar al punto exacto donde se cree que se encuentran los seis trabajadores, que están atrapados desde el lunes, después de que se derrumbara el túnel en el cual trabajaban.
Por ello, Murray destacó la importancia de haber llegado a la cámara. "Nuestros ingenieros han dado en la diana, desde una ladera con gran inclinación", dijo.
La taladradora fue colocada en el lugar exacto por un helicóptero, mientras que la máquina que hace el agujero mayor subió por un camino abierto para ese fin.
Murray mantiene que un terremoto de casi cuatro grados en la escala Ritcher causó el accidente, mientras que algunos geólogos sostienen que el derrumbe causó los movimientos que percibieron los sismógrafos.
Los responsables de la mina, localizada en Crandall Canyon, en el centro del Estado de Utah, no han divulgado el nombre de los mineros.
Sin embargo, tras hablar con las familias reunidas, medios de prensa locales los han identificado como Manuel Sánchez, Carlos Payán, Luis Hernández, los tres mexicanos, y Kerry Allred, Don Erickson y Brandon Phillips.
Diario Libre
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