Mientras más usa la fuerza EEUU más se parece a Roma
El historiador Tom Holland compara de manera brillante el auge y caída del imperio romano con los tiempos actuales

La esclavitud fue para Roma lo que el Tercer Mundo es para nosotros, pero hoy somos conscientes de esa injusticia: la diferencia la marca el cristianismo. Lo dice Tom Holland, inglés, filósofo de la historia, autor de "Rubicón". Lo entrevistó Lluis Amiguet, de La Vanguardia de Barcelona.
El fin de la guerra fría nos retorna al imperio global: Roma. La división de la ex Yugoslavia, por ejemplo, coincide con la frontera que fija Diocleciano entre el imperio romano de Oriente y el de Occidente. Y cuando yo escribía del rey Mitriades, que invadió lo que hoy es Turquía. Su obsesión era humillar a Roma. Asesinó a más de 80.000 romanos en una sola noche, la radio anunció el atentado de las Torres Gemelas... Cuanto más muscular es la política norteamericana, más se parece a la República Romana. Y tal vez al futuro: fue la obcecación de Roma con Oriente Próximo lo que arruinó la República.
-La globalización embriagó a los romanos y a los filósofos griegos, como Posidonio, que idearon la coartada moral para su expansión. Posidonio fue para Roma lo que Fukujama para Washington: teorizó el fin de la historia. Nada podía ser mejor que la pax romana y, por tanto, nadie iba a cambiar ese orden mundial. Los romanos creían que cuando sometían a lejanas tribus estaban simplemente defendiéndose. Y Posidonio alumbra la teoría del ataque preventivo mucho antes que Rumsfeld.
-Los invadidos pensaban que los romanos estaban locos y algo había: lo vemos al analizar la psiqui de los romanos. Era una mezcla que nos resulta familiar de orgullo, ansiedad y miedo...
-Todos los occidentales sentimos hoy esa ansiedad culpable ante el Tercer Mundo, que son nuestros esclavos de hoy, pero con una diferencia fundamental. Los romanos sometían a sus esclavos sin sentir la mínima empatía por su sufrimiento. Al contrario: la sumisión esclava afirmaba su superioridad de ciudadanos libres. Nosotros somos moralmente mejores, porque somos conscientes de lo injustos que somos con el Tercer Mundo. Y sabemos que el hambre es inmoral, porque entre los romanos y nosotros está Cristo. La compasión por el débil es aportación absoluta de la cristiandad.
-¿Por qué surge y decae Roma?
-La moral romana conquista el mundo y nace cuando una tribu bárbara les sorprende y les saquea y huyen. Es tan denigrante que Roma adopta la noción mafiosa de honor. Ahí está el germen de la guerra preventiva: desde esa humillación, no tolerará que nadie, cerca o lejos, tenga la capacidad de atacarla jamás.
-Hasta entonces, la guerra era una especie de deporte: las tribus luchaban, saqueaban y volvían a casa. Los romanos cambian el juego. Ganan y se quedan.
-¿Por qué cayó Roma?
-La esclavitud paralizó la innovación tecnológica. El motor de vapor ya fue inventado en Alejandría, pero en vez de utilizarlo para ahorrar en trabajo de esclavos, lo usaron como juguete trivial, porque si la máquina hacía el trabajo..., ¿qué harían los esclavos?
-Los terroristas de entonces eran piratas persas tolerados por Roma, porque le facilitaban energía barata, es decir, esclavos, hasta que empezaron a secuestrar romanos... Tachan a Roma de "Gran Satán", como Jomeiny, e incendian el puerto de Roma... Roma, atemorizada, da poderes a un general, Pompeyo, para que los barra, y es tan eficaz que pone la República a su sombra. Ahí empieza la gran disyuntiva hoy aún abierta... ¿Seguridad o libertad? Tras el fin de César y las guerras civiles, los romanos acaban prefiriendo seguridad a cambio de su libertad. Es el fin de la República de hombres libres.
El fin de la guerra fría nos retorna al imperio global: Roma. La división de la ex Yugoslavia, por ejemplo, coincide con la frontera que fija Diocleciano entre el imperio romano de Oriente y el de Occidente. Y cuando yo escribía del rey Mitriades, que invadió lo que hoy es Turquía. Su obsesión era humillar a Roma. Asesinó a más de 80.000 romanos en una sola noche, la radio anunció el atentado de las Torres Gemelas... Cuanto más muscular es la política norteamericana, más se parece a la República Romana. Y tal vez al futuro: fue la obcecación de Roma con Oriente Próximo lo que arruinó la República.
-La globalización embriagó a los romanos y a los filósofos griegos, como Posidonio, que idearon la coartada moral para su expansión. Posidonio fue para Roma lo que Fukujama para Washington: teorizó el fin de la historia. Nada podía ser mejor que la pax romana y, por tanto, nadie iba a cambiar ese orden mundial. Los romanos creían que cuando sometían a lejanas tribus estaban simplemente defendiéndose. Y Posidonio alumbra la teoría del ataque preventivo mucho antes que Rumsfeld.
-Los invadidos pensaban que los romanos estaban locos y algo había: lo vemos al analizar la psiqui de los romanos. Era una mezcla que nos resulta familiar de orgullo, ansiedad y miedo...
-Todos los occidentales sentimos hoy esa ansiedad culpable ante el Tercer Mundo, que son nuestros esclavos de hoy, pero con una diferencia fundamental. Los romanos sometían a sus esclavos sin sentir la mínima empatía por su sufrimiento. Al contrario: la sumisión esclava afirmaba su superioridad de ciudadanos libres. Nosotros somos moralmente mejores, porque somos conscientes de lo injustos que somos con el Tercer Mundo. Y sabemos que el hambre es inmoral, porque entre los romanos y nosotros está Cristo. La compasión por el débil es aportación absoluta de la cristiandad.
-¿Por qué surge y decae Roma?
-La moral romana conquista el mundo y nace cuando una tribu bárbara les sorprende y les saquea y huyen. Es tan denigrante que Roma adopta la noción mafiosa de honor. Ahí está el germen de la guerra preventiva: desde esa humillación, no tolerará que nadie, cerca o lejos, tenga la capacidad de atacarla jamás.
-Hasta entonces, la guerra era una especie de deporte: las tribus luchaban, saqueaban y volvían a casa. Los romanos cambian el juego. Ganan y se quedan.
-¿Por qué cayó Roma?
-La esclavitud paralizó la innovación tecnológica. El motor de vapor ya fue inventado en Alejandría, pero en vez de utilizarlo para ahorrar en trabajo de esclavos, lo usaron como juguete trivial, porque si la máquina hacía el trabajo..., ¿qué harían los esclavos?
-Los terroristas de entonces eran piratas persas tolerados por Roma, porque le facilitaban energía barata, es decir, esclavos, hasta que empezaron a secuestrar romanos... Tachan a Roma de "Gran Satán", como Jomeiny, e incendian el puerto de Roma... Roma, atemorizada, da poderes a un general, Pompeyo, para que los barra, y es tan eficaz que pone la República a su sombra. Ahí empieza la gran disyuntiva hoy aún abierta... ¿Seguridad o libertad? Tras el fin de César y las guerras civiles, los romanos acaban prefiriendo seguridad a cambio de su libertad. Es el fin de la República de hombres libres.
Diario Libre
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